El 5 de febrero de 2026, el presidente Donald Trump compartió en su plataforma Truth Social un video de aproximadamente un minuto que incluye una animación en la que el expresidente Barack Obama y la ex primera dama Michelle Obama aparecen representados como simios, lo que generó condenas de dirigentes del Partido Demócrata y de diversos sectores políticos en Estados Unidos, el 6 de febrero de 2026. La publicación se difundió en el contexto de una nueva serie de mensajes del mandatario respecto a las elecciones presidenciales de 2020 y reavivó el debate sobre el uso de estereotipos raciales en contenidos políticos en línea.
El material difundido por Trump se centró en reiterar denuncias sin pruebas sobre un supuesto fraude en los comicios de 2020 y, hacia el final, mostró durante alrededor de un segundo a Barack Obama y Michelle Obama con sus rostros superpuestos en cuerpos de primates, con un fondo de palmeras y música de la canción “The Lion Sleeps Tonight”. De acuerdo con las descripciones del video, la secuencia formó parte de un montaje generado con herramientas de inteligencia artificial y retomado de contenidos producidos previamente por simpatizantes del presidente en redes sociales, en particular un clip atribuido a cuentas vinculadas al portal Patriot News Outlet. La Casa Blanca no acompañó la publicación con texto adicional en Truth Social, pero la difusión del material se produjo poco antes de la medianoche, en medio de una serie de republicaciones de mensajes y videos sobre la elección de 2020.
Legisladores demócratas y organizaciones civiles calificaron la representación de la ex pareja presidencial como un ejemplo de estereotipos raciales utilizados históricamente para deshumanizar a personas afrodescendientes en Estados Unidos y exigieron el retiro del video. Medios estadounidenses consignaron que algunos dirigentes opositores describieron la pieza como una expresión abierta de racismo desde la Casa Blanca y pidieron a congresistas del Partido Republicano pronunciarse respecto a la conducta del presidente. El episodio se sumó a otros casos previos en los que Trump compartió o amplificó contenidos considerados racistas o discriminatorios contra líderes demócratas, lo que reactivó cuestionamientos sobre el uso político de imágenes manipuladas en redes sociales oficiales.
La Casa Blanca respondió a las críticas mediante un posicionamiento de la oficina de prensa en el que defendió la publicación al afirmar que se trataba de un “meme de internet” que presentaba a Trump como “rey de la jungla” y a dirigentes demócratas como personajes inspirados en la película “El rey león”. La vocera Karoline Leavitt sostuvo que la reacción pública correspondía a una “falsa indignación” y pidió a los medios estadounidenses centrar su cobertura en otros asuntos de interés para la población, sin anunciar el retiro del contenido de la cuenta oficial del presidente. Hasta la mañana del 6 de febrero de 2026, el clip continuaba disponible en la plataforma de Trump y acumulaba reproducciones y comentarios críticos, así como mensajes de apoyo de usuarios afines al mandatario.
El origen del video fue rastreado por agencias internacionales y portales informativos a una pieza producida con inteligencia artificial y difundida en octubre de 2025, en la que se presentaba a diversos líderes políticos con rostros insertados en cuerpos de animales bajo el título “Trump: Rey de la Selva”. En esa animación, las figuras demócratas aparecían caracterizadas como distintos animales frente a un león con el rostro de Trump, mientras se aludía a supuestas irregularidades en el proceso electoral de 2020 en Estados Unidos. Usuarios de redes sociales identificaron coincidencias entre fragmentos de ese material y el clip compartido por el presidente en Truth Social, lo que reforzó los señalamientos sobre el uso de contenidos generados con inteligencia artificial en su estrategia de comunicación política.
Diversos analistas políticos consultados por medios internacionales señalaron que la difusión de este tipo de videos se inscribe en un contexto de polarización intensa en Estados Unidos y en el uso cada vez más frecuente de herramientas digitales para producir mensajes visuales dirigidos a las bases partidistas. Especialistas en derechos civiles subrayaron que la asociación de figuras afroestadounidenses con imágenes de simios reproduce estereotipos con antecedentes históricos en prácticas de exclusión y violencia racista, por lo que insistieron en que autoridades y plataformas tecnológicas deben establecer límites claros a este tipo de contenidos cuando provienen de cuentas oficiales. Organizaciones dedicadas al monitoreo de desinformación advirtieron además que la combinación de mensajes conspirativos respecto a procesos electorales con imágenes manipuladas puede afectar la confianza pública en las instituciones democráticas y en los mecanismos de transmisión del poder en Estados Unidos.
Publicidad
Hasta el 6 de febrero de 2026, ni Barack Obama ni Michelle Obama habían emitido un pronunciamiento público directo respecto al video, mientras representantes de su oficina se limitaron a confirmar que estaban al tanto de la publicación. En paralelo, legisladores demócratas plantearon la posibilidad de impulsar resoluciones de condena en el Congreso de Estados Unidos y de solicitar a plataformas digitales fortalecer sus políticas sobre contenidos racistas y material producido con inteligencia artificial cuando se vincule con desinformación electoral. El episodio permanecía en el centro del debate público en Washington y se perfilaba como un nuevo punto de conflicto en la relación entre la Casa Blanca, la oposición y organizaciones de derechos civiles respecto al uso de imágenes raciales en la comunicación política contemporánea.





