La visita de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Baja California, adonde arribó el 29 de enero por la noche, transcurrió en un entorno de demandas encauzadas por sectores de distintos municipios: el reclamo por disminuir los índices de inseguridad en Tijuana; la exigencia de revertir el alza al impuesto predial en Rosarito; la petición de garantizar los servicios en el IMSS de San Quintín, construir una carretera y regularizar numerosos asentamientos en esa localidad.
Si bien la mandataria nacional atendió a manifestantes que acudieron al acto inaugural de la Universidad Nacional Rosario Castellanos (UNRC)en Tijuana, quienes señalaron a la empresa Sempra Energy de invadir un fraccionamiento de La Rumorosa, y aseguró que el alcalde Ismael Burgueño dispondría la construcción de un puente peatonal para favorecer el arribo la UNRC, no se congregó con organizaciones de la sociedad civil u organismos identificados con causas como la búsqueda de personas desaparecidas o el requerimiento de reducir los niveles de impunidad en la entidad.
La gira de Claudia Sheinbaum por Baja California, emprendida oficialmente de viernes a sábado, se limitó a cuatro actividades (además de la Mañanera del Pueblo celebrada en el Cuartel General de la Segunda Zona Militar): la apertura de la Primera Etapa del Viaducto Elevado Playas de Tijuana-Aeropuerto; la inauguración de la Primera Etapa de la UNRC; el acto inaugural del Centro de Control Marítimo Ensenada; y la presentación del Plan de Justicia para Trabajadores Agrícolas de San Quintín.
Luego de indicar que Ismael Burgueño Ruiz (refiriéndose a él tan sólo como “el presidente municipal”) se responsabilizaría la construcción del puente peatonal para la Universidad, la ex jefa de Gobierno de la Ciudad de México procedió a saludar por su nombre a la gobernadora de Baja California, con el pormenor de que a mitad de semana Carlos Torres Torres (con quien la mandataria estatal inició un proceso de divorcio) asegurara en un video: “Todo lo que se dice es falso”.
El otrora panista y exencargado del Programa de Recuperación de Espacios Públicos del gobierno estatal se caracteriza por estar señalando en un expediente de la Fiscalía General de la República, igualmente abierto en contra de otras figuras del ámbito público en BC, donde Morena se erige como el partido oficial (al igual que a nivel federal).
“Saludo con mucho cariño a Marina del Pilar (Ávila Olmeda). La queremos mucho a Marina, mucho, y la respaldamos también por su trabajo y los resultados que ha dado al frente de Baja California”, puso de manifiesto Sheinbaum Pardo.
El día siguiente, en San Quintín, se negó a fotografiarse con legisladores de su partido, en el marco de presentación del consabido Plan de Justicia. “Cuando voy saliendo algunos diputados me decían foto, me parecía que no iba una cosa con la otra, con las circunstancias que estamos viendo. Entonces, un poco molesta les dije: ‘No anden allá arriba. No se queden en el Congreso nada más. Vayan a territorio. Estén cerca de la gente’”, explicaría la Presidenta de México. Entre otros perfiles, asistieron al acto celebrado en el Sexto Municipio el senador Armando Ayala Robles, la diputada local Evelyn Sánchez Sánchez y la alcaldesa, Miram Cano Núñez.
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“Qué más nos hubiera gustado que la visita de la Presidenta hubiera sido para atender las necesidades de la ciudadanía y no las necesidades de su partido, como fue lo que vino a hacer exactamente aquí a Tijuana y allá a San Quintín”, manifestó en entrevista con ZETA Hassan Franco Ruiz, secretario general del Comité Directivo Municipal del PAN en Tijuana.
Criticó que tratándose del Viaducto Elevado, la construcción no haya concluido (circunstancia que igualmente caracteriza a la UNRC): “La obra no está terminada. Hay un tráfico horrible y al modo vienen a cortar un listón”.
En opinión del panista, la primera mandataria debió haber sostenido encuentros con madres buscadoras o de menores de edad con cáncer; o con asociaciones vinculadas al rubro de la seguridad pública, así como visitar la Clínica 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), centro hospitalario en cuya contra han pesado señalamientos de escasez de camillas; “se hubiera dado una vuelta ahí afuerita para que viera a las personas que duermen en la banqueta, porque no tienen estancias”, detalló.
Recalcó que Sheinbaum “vino a atender una agenda política personal de su partido” y opinó que Morena es una fuerza política “en crisis”, en el que militan servidores públicos a los que se les ha revocado el visado estadounidense (como Marina Ávila Olmeda o el alcalde de San Felipe, José Luis Dagnino), o en cuya contra se han abierto investigaciones (figurando entre estos Burgueño Ruiz o la diputada federal Aracely Brown).
“Es un partido político como nunca habíamos visto con tantos señalamientos y tantas dudas”, asentó.
Recalcó que “la agenda de las problemáticas de la sociedad” quedó destendida. Un día después de la visita a San Quintín, para el 1 de febrero por la noche, manifestantes mantenían un plantón frente a la sede del Gobierno Municipal, en demanda de que la alcaldesa dimitiera.
El Sexto Municipio ha sido escenario de protestas a raíz del desahogo de la glosa del Primer Informe y la aprobación del proyecto de Ley de Ingresos 2026.
El presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública de BC, Roberto Quijano Sosa, señaló que durante la visita de la Presidenta “muchas demandas de la población en materia de seguridad y otros ámbitos” quedaron relegadas.
“Como generalmente ha sucedido, no es exclusivo de esta administración o de estas administraciones de Morena; creo que todas las administraciones de los demás partidos, PRI, PAN, ha sido generalmente lo mismo: que son visitas sociales, visitas de apoyo político. En pocas ocasiones los gobernantes se reúnen con la sociedad civil, y en esta ocasión no fue la excepción”, aseveró vía telefónica.
“En vez de haber tenido tiempo para pararse y comprar pan (en un establecimiento a donde acudió con la gobernadora), nos hubiera gustado más que se hubiera reunido con los jornaleros en una mesa de trabajo en San Quintín, con los familiares de los desparecidos. Esta semana van 10 fosas en Mexicali”, estableció.
Sugirió que a la mandataria federal también le faltó congregarse con quienes prestan servicios médicos en Tijuana “para ver cuáles son las condiciones de los hospitales” en el municipio fronterizo; así como con los sectores de la industria maquiladora, de exportación, el comercio organizado, de tal suerte que viera “la enorme e histórica pérdida de empleos” por la que atraviesa Baja California.
“Pero parece que la agenda presidencial era otra, la prioridad presidencial era otra, y la sociedad civil sigue sin ser escuchada”, finalizó.





