Para nadie es un secreto que México dispone de grandes riquezas naturales. Y en cuanto a la integrada por dinero, contante y sonante, depositado en bancos o inversiones, nuestro país no puede considerarse pobre o bananero como califican algunos a la nación. Esto referido a la forma de vida en que los gobiernos la han convertido.
Algunas personas nos hacen llegar regaños o preguntas, atendemos todo. La insistente es: Si las obras insignias del expresidente, la mayoría están ahí sin dar resultados y con fama de que los presupuestos iniciales se triplicaron o mínimamente fueron duplicados. No son dichos de los periodistas, aparecen en las auditorías oficiales, radicadas en el Congreso de la Unión.
La sensibilidad del pueblo es muy clara y nos menciona ejemplo un vendedor ambulante: “Mi hija es cajera en una ferretería, generalmente disfruta, pero cuando a la hora de hacer liquidación le faltan algunos pesos, tiene que firmar para liquidarlos en la siguiente semana. No es muy seguido, pero dice que si se descuidó tiene que pagar y poner mucho cuidado en su trabajo”.
El mismo conocido, que en la zona del malecón desde hace mucho desarrolla su trabajo, está muy triste por la destrucción del andador de Playas de Tijuana. El gobierno pasado ciertamente nos ilusionó señalando millonaria cantidad, destinada a transformar toda esa área, que no tan solo disfrutamos los habitantes de esa zona; miles en tiempos de buen clima, se desplazan con su familia a disfrutar de esos kilómetros de mar.
Los millones presupuestados que solo sirvieron para levantar un doble “cordón de barda”, seguramente detendrán con éxito las mareas altas. Pero todo lo demás quedó inconcluso. Si antes el andador era de madera, ahora es de tierra. Ya se llevaron las máquinas, la obra está parada. Los aficionados a caminar se han adaptado, renegando y todo. Pero los que tienen su vivienda ahí, los que con enorme esfuerzo hicieron sus pequeños negocios, tienen más de un año esperando que la autoridad concluya con la obra. Es una pena ajena ver la economía colapsada. ¡Y ni esperanza de solución!
Nota 1. Eso sí, hicieron un vistoso video de cómo sería el nuevo malecón. De seguro, los ineptos ni siquiera elaboraron un presupuesto y menos calcularon cómo se cubriría. Cacarearon el huevo, sin ponerlo. Destruyeron lo poco que había y complicaron la economía de gente buena.
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Nota 2. Afortunadamente invasores de la Guardia Nacional ya abandonaron instalaciones del Cuerpo de Salvavidas. Sin respeto a la propiedad, hicieron como el sapito y mandaron a un rincón del lugar, hecho para los cuidadores de paseantes en Playas de Tijuana.
Nota 3. Ningún voto 2026 para trapecistas.
Luz Elena Picos es directora de Red Social de Tijuana.
Correo electrónico: [email protected] www.lagacetaredsocial.com






