El 9 de febrero de 2026, autoridades de seguridad de Sinaloa confirmaron al diario de circulación nacional El Financiero, el hallazgo sin vida de Sergio Cazares Zambada, identificado como sobrino del capo sinaloense Ismael Zambada García, alias “El Mayo”, cuyo cuerpo fue localizado dentro de una camioneta estacionada en el acotamiento de la autopista Culiacán–Mazatlán, a unos 15 kilómetros de la capital sinaloense, cerca de la Escuela de Agronomía de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Según los primeros reportes, el cadáver de Cazares Zambada fue encontrado en la cajuela de una camioneta Ford Bronco color gris, abandonada a la orilla de dicha autopista. Las autoridades estatales y peritos criminalistas acudieron al lugar para realizar el levantamiento del cuerpo y las diligencias iniciales, entre ellas el aseguramiento de la unidad, el embalaje de indicios balísticos y el registro fotográfico de la escena.
Las pesquisas preliminares establecieron la identidad de la víctima a partir de documentos localizados en el vehículo y de la posterior confirmación pericial, que permitieron corroborar que se trataba de Sergio Cazares Zambada, señalado en investigaciones federales como integrante del círculo familiar de Zambada García. En 2017, Cazares Zambada había sido objeto de un ataque armado al salir de un establecimiento nocturno en Culiacán de Rosales, hecho en el que resultó herido y quedó hospitalizado en una clínica privada de la capital sinaloense.
En aquella agresión de 2017, la víctima tenía 32 años de edad y fue atacada a balazos cuando abandonaba el negocio denominado “Geisha”, ubicado sobre el bulevar Constitución, en la colonia Jorge Almada, donde sujetos armados le dispararon y luego se dieron a la fuga. Las investigaciones de entonces lo identificaron como hijo de Águeda Zambada García, hermana de “El Mayo”, lo que lo situó desde hace varios años como parte de la red familiar del jefe del Cártel de Sinaloa.
El asesinato de Cazares Zambada ocurre en un contexto de reacomodos internos en las estructuras criminales vinculadas al Cártel de Sinaloa, marcado por la disputa entre las facciones conocidas como La Mayiza y Los Chapitos, así como por la captura y proceso penal en Estados Unidos contra Zambada García, cuya audiencia de sentencia fue aplazada para el 13 de abril de 2026 en la Corte del Distrito Este de Nueva York. En este escenario, las autoridades federales y estatales han reportado en los últimos meses diversos golpes contra operadores de ambas facciones y el desmantelamiento de laboratorios de drogas sintéticas en Sinaloa y otras entidades.
Fuentes de seguridad consultadas en el ámbito estatal señalaron que la investigación por el homicidio de Cazares Zambada se centrará en la posible participación de células ligadas al crimen organizado que operan en la región, sin descartar líneas relacionadas con venganzas, ajustes de cuentas o disputas internas. La Fiscalía local abrió una carpeta de investigación por homicidio doloso y coordina acciones con corporaciones federales para recabar videos, testimonios y registros de tránsito vehicular que permitan reconstruir la ruta de los agresores y determinar si hubo seguimiento previo al vehículo donde fue hallado el cuerpo.
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En el plano federal, la muerte de un familiar de Zambada García se suma a otros episodios de violencia reciente contra integrantes de su entorno, incluidas agresiones y asesinatos de otros sobrinos y parientes en años anteriores en distintas ciudades de Sinaloa. Las autoridades mexicanas mantienen como objetivos prioritarios la desarticulación de las facciones del Cártel de Sinaloa, mientras en Estados Unidos avanza el proceso judicial en contra de “El Mayo”, quien se declaró culpable de cargos por empresa criminal continua y narcotráfico, además de que enfrenta la posibilidad de una condena de por vida.





