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martes, febrero 3, 2026
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Amenaza de la Mayiza a la Chapiza

La guerra entre miembros del Cártel de Sinaloa (CDS) se ha intensificado en Baja California Sur. Después de semanas de una tensa tranquilidad, de nuevo estallaron los hechos violentos en La Paz, Loreto y Mulegé.

“Vivimos en uno de los estados más (seguros)… entre los cinco primeros más seguros del país… Quienes vamos a caminar al Malecón en la mañana, en la tarde o a la hora que quieran, se pueden dar cuenta del ambiente de paz y tranquilidad que se goza, eventos importantes donde hay paz y tranquilidad en el estado; es uno de los más visitados del país Baja California Sur por su seguridad”, afirmó Víctor Manuel Castro Cosío, gobernador del Estado.

Sin embargo, es en este estado donde se libra ya una de las batallas más sangrientas que inició en Sinaloa. Facciones de esa entidad están luchando por controlar la venta de droga, cobro de piso, pesca y otras actividades económicas de la región.

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La Chapiza y la Mayiza llevan ya más de un año enfrentadas. En una conversación filtrada que miembros de la Mesa de Seguridad Estatal no confirmaron, pero que tampoco desmintieron, integrantes de la Mayiza advierten que continuarán los actos violentos para establecerse en Baja California Sur, terreno que, según las autoridades, “está controlado por Chapos”.

“Mira, mijo, está bien si tienes miedo, no hay pedo güey. Me traicionaste, no hay falla, nomás quiero que le digas y que este audio se lo mandes a esa pinche bola de vergas, ok. ¿Estamos? Chingar a su puta madre a la verga, a todos los voy a matar. Voy por ti y por toda tu puta bola de vergas, por toda tu puta bola de perros, por todos esos bola de vergas, y a todos voy a mandar al infierno a chingar a su puta madre. Para que sepas, verga, soy Mayiza a la verga, soy Mayiza mijo eh, pura gente del sombrero a la verga para que sepas qué pedo” [sic], fue captado en el audio por fuerzas de inteligencia, e identificaron al autor como el Shoky, presunto miembro de los Mayos en la zona norte del estado.

Guerrero Negro, en el municipio de Mulegé, comunidad que ha sido catalogada como la puerta de entrada de la Mayiza, de nuevo mantiene eventos de alto impacto; es sabido por fuerzas de seguridad que células delictivas entran a la comunidad, balean, levantan a contras o ejecutan y salen de la zona para refugiarse en el poblado de Jesús María en Baja California.

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Así ocurrió la noche del 20 de enero, alrededor de las 10:30 p.m., cuando un grupo armado ingresó por la avenida Emiliano Zapata hasta la calle Tabasco; allí atacaron a un domicilio contiguo al Hospital General de Subzona No. 5 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la colonia Solidaridad, lesionando a balazos a una pareja. El masculino fue trasladado al hospital y la mujer identificada como Karen “N” murió en el sitio.

Un hombre con múltiples heridas de bala, proveniente de Jesús María, Baja California, murió a las afueras del Hospital del IMSS en Guerrero Negro.

“Y desde ya hace algunos días, de nuevo empezaron a fluir camionetas con gente armada, amenazas a cuerpos de seguridad y casas baleadas. Los reportes indican de nuevo viene una oleada en el estado, ya que semanas atrás se ha dado en la zona de la Sierra allá en San Quintín, Baja California”, confirmó la fuente de la Mesa de Seguridad en Sudcalifornia.

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En otra de las conversaciones filtradas, sicarios de la Mayiza retan a la Chapiza a salir al “topón” en la comunidad de Mulegé.

“¿En dónde nos vemos para partirnos en la madre a la verga? Puro Mayo Zambada” [sic], lanzó el sicario e hizo referencia a una casa baleada en la comunidad de Guerrero Negro, donde vecinos han reportado detonaciones de arma de fuego.

En la mañana del 22 de enero, aproximadamente a las 8:00 horas, un masculino del poblado de Jesús María, Baja California, fue llevado en un vehículo particular al Hospital del IMSS en Guerrero Negro. El hombre presentaba múltiples heridas de arma de fuego y lamentablemente falleció a las afueras del nosocomio.

Dijo la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) que “el hombre fue identificado, contaba con 45 años y era trabajador de una gasolinería del poblado de Jesús María; presentaba heridas producidas por proyectil de arma de fuego”.

El gobernador afirmó que la escalada de violencia se debe a la disputa por el control de la venta de drogas en la zona, un conflicto de intereses que ha desencadenado enfrentamientos, levantones y un aumento general de la violencia que ha trastocado a la población.

“Lo que pasó en Loreto es un asunto gravísimo. Desde cuándo había tanto narcomenudeo, ¿qué pasa todavía? No hemos terminado con esa lacra, ese mal que hubo en el reacomodo de los grupos criminales que han traído la desgracia a muchos hogares en Baja California Sur, en el país y en el mundo, con el negocio sucio de vender droga; eso es lo que está detrás de todo esto”, sostuvo Castro.

Reconoció que el 2025 cerró con un incremento del 101.7 por ciento en homicidios dolosos, y gran parte se debe a la confrontación de grupos rivales erigidos en el estado vecino de Sinaloa.

“El año pasado ha sido el más duro para Baja California Sur, particularmente para Loreto y Comondú; ahí se dieron un encontronazo los grupos delictivos de la búsqueda del control del narcomenudeo y demás, porque hubo algunas muertes muy lamentables de gente, probablemente, que no tenía nada que ver en algún evento, pero el 90 por ciento o más fueron gente narcomenudistas reconocidos”, recalcó el gobernador.

 

INSEGURIDAD ACEPTABLE: VÍCTOR CASTRO

Mientras células del crimen organizado cobran vidas, destrozan familias y acechan negocios, para el ejecutivo estatal es “aceptable” la condición de seguridad, sin tomar en cuenta el dolor que atraviesan cientos de familias que siguen buscando a sus desaparecidos.

Baja California Sur cerró con 131 víctimas de homicidio doloso: 131 asesinatos a sangre fría, que en su mayoría están relacionados con el crimen organizado.

“Mulegé, La Paz y Los Cabos llevan meses en un estado, digamos, mínimo aceptable, porque ha habido un muerto en Guerrero Negro, otro en Bahía Tortugas; no le quiero quitar la realidad, no quiero que dar una imagen de Baja California Sur que no sea, que no estemos viendo colectivamente”, indicó Víctor Castro.

Por meses, Castro ha negado que La Paz se encuentre inmerso en la lucha interna del Cártel de Sinaloa, sin embargo, los hechos dicen todo lo contrario.

El Colectivo Búsqueda X La Paz señala un incremento en los “levantones” como estrategia para ocultar homicidios y evitar la aplicación de justicia.

Un hombre fue encontrado sin vida y con signos de violencia alrededor de las 10:05 p.m. del miércoles 21 de enero en un callejón de la colonia Los Olivos en el municipio de La Paz, donde elementos de la unidad oficial SPM-214 atendieron el reporte con ticket PAZ2610221; según vecinos, una persona solicitaba auxilio en un callejón a media cuadra de las calles Antonio Rosales entre Manuel M. Dieguez y Javier Mina.

Al arribar al lugar la Policía Municipal, ingresaron al callejón y escucharon gritos y quejidos que provenían del interior de un domicilio en aparente estado de abandono. Al entrar, tuvieron a la vista a un hombre tirado boca abajo en el suelo, el cual vestía un bóxer negro a la altura de las rodillas y una chamarra negra.

“La persona estaba casi inconsciente y su cuerpo presentaba golpes con rastros de sangre en los glúteos y en la cabeza del lado izquierdo, donde también se observó un trapo rojo con manchas rojizas; lo habían tableado y torturado. Al principio la persona pedía auxilio con voz muy baja, pero cuando la ambulancia llegó ya no contaba con signos vitales”, dijeron elementos que acudieron como primer respondiente.

Pasadas las 11 p.m., acudieron elementos de la Agencia Estatal de Investigación Criminal especializada Homicidios Dolosos, aperturando la carpeta de investigación LPZ/498/2026/Nuc.

“Sí hay desde luego y no quiero minimizar, si un acto de violencia hay, como el que tablearon y por supuesto ahí en Los Olivos, que tenía antecedentes penales el muchacho, no importa, lo que importa es que perdimos una vida. En una casa abandonada, que habitaban ahí pura gente indeseable de la colonia, me dijeron, ahí ya estaban apoderados de una casa”, revictimizó el gobernador de Baja California Sur.

Mientras, La Paz “tranquila” sigue dando de qué hablar, pues la madrugada del lunes 26 de enero inició la semana con actividad delictiva. Aunque la Mesa de Seguridad Estatal no emitió comunicado alguno por “no encontrar indicios”, los habitantes dieron cuenta de detonaciones de arma de fuego.

El primero a las 5:00 horas en las calles San Ramón y Nevado de Toluca en la colonia Santa Fe, lo que originó la movilización de unidades de seguridad, quienes resguardaron el cruce por varios minutos y se retiraron al “no hallar” indicios.

Un segundo atentado, quedó registrado en las calles de Puerto Coatzacoalcos y Puerto Manzanillo de la colonia Olas Altas; los vecinos confirmaron que se escucharon varias detonaciones y autos saliendo a exceso de velocidad, sin dejar lesionados.

 

LEVANTADOS, A LA ORDEN DEL DÍA

“No hay ejecutados, pero aumentaron los desaparecidos”, es lo que comentó uno de los miembros del Colectivo Búsqueda X La Paz, atendiendo las declaraciones de la autoridad en que “no hay muchos homicidios”.

Víctor Castro Cosío reconoció públicamente que uno de sus sobrinos, “El Perro”, fue asesinado en agosto del 2016 debido a sus actividades con el narco

El viernes 23 de enero, dos hombres fueron sacados de su vivienda en la colonia Valle del Mezquite en el municipio de La Paz. Al menos cuatro sujetos, encapuchados y armados, ingresaron al domicilio ubicado en Circuito Viento Norte y Avenida Valle del Mezquite y se llevaron a la fuerza a Lionso Gómez Castro 54 años, de ocupación guardia de seguridad, y a Jeymi Luciano Pineda Green de 27, desempleado.

Thelma de 38 años, esposa de Lionso, dijo a los uniformados que los sospechosos usaban armas cortas, iban encapuchados y pantalón café; sólo distinguió que uno de ellos delgado alto y no alcanzó a ver en qué vehículo se los llevaron.

“Ella (la esposa) se encontraba durmiendo en su habitación cuando entraron unas personas con el rostro tapado. Uno de ellos, quien vestía pantalón beige, le dijo que se saliera de la habitación y no lo mirara. Después, sacó a su esposo, llevándolo hacia afuera del domicilio. Al salir del cuarto, se percató de que ya tenían a su sobrino, otro hombre, en la sala de la casa, y se los llevaron a los dos juntos. En total, fueron cuatro hombres los que ingresaron y estaban armados”, declaró uno de los oficiales que atendieron como primer respondiente.

Víctor Castro al hablar sobre estas dos personas privadas de la libertad, no esperó el momento para justificar que son dos detenidos, pero que “no son muchos”.

“En el Valle del Mezquite estamos investigando eso, pero no son, que digas tú, si me señalas muchos; la gente se queda con que son muchos, y ha habido dos asesinatos en los últimos meses, o sea, no son muchos.  Yo he insistido y les voy a repetir: si hubiera uno solo, tuvimos un año muy negro el 2025”, dijo Castro.

Para Castro, miembros de la delincuencia han empleado esta estrategia como medida para no dejar rastro, para evitar el “delito”, ocultando el crimen (al no haber cuerpo, no hay evidencia de homicidio), así como sembrar terror en la comunidad y sus contrarios y evitar la aplicación de la justicia.

“Siguen utilizando el crimen organizado este método para resolver problemas/‘vendettas’ entre estos grupos delictivos, y hemos encontrado fosas clandestinas; seguimos apoyando a la familia en búsqueda, con las limitaciones que esto lleva en todo el mundo de encontrar las fosas clandestinas, donde estos villanos, esta gente sin escrúpulos, lleva a los desaparecidos”, lanzó el gobernador.

En cuanto a los crímenes, desapariciones y atentados, sostuvo que está muy de cerca la relación con el narco y lo que ocurre (la violencia); incluso él y su familia fueron tocados.

Reconoció que uno de sus sobrinos, Ramón Ángel Castro Castro, alias el Perro, fue asesinado debido a sus actividades de narcomenudeo el viernes 26 de agosto del 2016, cuando fue baleado a las afueras del Centro de Reinserción Social (CERESO) de La Paz, y murió días después por las heridas provocadas por impactos de arma de fuego; es la primera vez que reconoce que familiares directos están relacionados con crimen organizado.

“No hay familia que no hayamos sido afectadas por el narcomenudeo, por el narcotráfico. A mí particularmente me duele; he perdido familiares por esta inmunda actividad, la vileza de quienes están detrás de este negocio deleznable, repudiable, que son los que ponen en jaque a la sociedad. Hacia ellos debe de ir encaminada nuestra lucha, conjugar dar fuerzas de todos los sectores para decirles ‘párenle, detengan esa competencia de un negocio criminal’, de un negocio, la verdad, condenable”, finalizó Víctor Castro Cosío.

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