El 8 de febrero de 2026, el cabildo de Tequila, Jalisco, designó a Lorena Marisol Rodríguez Rivera como presidenta municipal interina, tras la detención del alcalde Diego Rivera Navarro, acusado de presuntos vínculos con la delincuencia organizada y de encabezar una red de extorsión contra empresas tequileras y cerveceras en el municipio. La nueva alcaldesa asumió el cargo en una sesión realizada a puerta cerrada, bajo resguardo de la Policía Estatal, y posteriormente negó públicamente la existencia de extorsiones desde el ayuntamiento, así como una relación de dependencia política con el exedil.
La sesión de cabildo en la que se concretó el relevo se llevó a cabo la noche del 8 de febrero de 2026, con acceso restringido a una lista previa de asistentes y con vigilancia de elementos de la Policía Estatal en el palacio municipal. En menos de 17 minutos se aprobó el nombramiento por mayoría, con seis votos a favor, tres en contra y una abstención, y a los 13 minutos la nueva presidenta municipal interina rindió protesta ante los integrantes del ayuntamiento. La ceremonia se desarrolló en un contexto de tensión política, luego de la detención de Rivera Navarro y de otros exfuncionarios municipales investigados por presuntas extorsiones a compañías como la fábrica de José Cuervo, así como por supuestos vínculos con una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación.
Durante su toma de protesta y en sus primeras declaraciones públicas, Rodríguez Rivera llamó a respetar el debido proceso de los servidores públicos detenidos y se pronunció porque su situación jurídica se resuelva en los tribunales. “Por última vez, los hechos acontecidos en el municipio se resolverán en los tribunales con plena confianza en que se respetará el debido proceso y la presunción de su inocencia”, manifestó al dirigirse al cabildo tras asumir el cargo. La presidenta municipal interina afirmó que la designación se definió mediante la votación de sus compañeros regidores y rechazó que su llegada a la alcaldía respondiera a un acuerdo previo entre el Gobierno del Estado de Jalisco y Morena.
A la salida del ayuntamiento y en entrevistas con medios de comunicación, la alcaldesa interina negó que en Tequila se hubieran aplicado cobros de extorsión a tequileras y cerveceras desde la administración municipal anterior. “No había ninguna extorsión, yo desconozco”, declaró al ser cuestionada sobre las denuncias contra Rivera Navarro y otros exfuncionarios. También afirmó que su gestión será autónoma y que no estará sujeta a instrucciones de personas vinculadas al exalcalde, pese a los señalamientos de cercanía con Juan Gabriel Toribio Villarreal, exdirector de Catastro, detenido junto con Rivera Navarro.
Rodríguez Rivera pertenece a Morena y, antes de asumir la presidencia municipal interina, se desempeñó como regidora en el cabildo de Tequila. Originaria de la zona serrana del municipio, la funcionaria se presentó como hija de campesinos y señaló que el ayuntamiento se encuentra “de pie” y que su administración buscará fortalecer las instituciones municipales y atender primero a las comunidades más necesitadas. “Nuestro municipio vive momentos que exigen carácter, unidad y claridad de rumbo. Las familias de Tequila requieren estabilidad, trabajo y resultados y eso es exactamente lo que les vamos a garantizar”, expresó en su primer mensaje como presidenta municipal interina.
La nueva alcaldesa ha sido cuestionada por su aparición en videos en los que se interpretan narcocorridos que hacen alusión a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, señalado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, lo que ha alimentado la polémica sobre su perfil y sobre la imagen pública de la administración municipal. Paralelamente, colectivos ciudadanos y actores políticos locales han expresado preocupación por una posible continuidad de las prácticas atribuidas al gobierno de Rivera Navarro, especialmente en materia de seguridad, manejo administrativo y presuntas presiones a comerciantes y empresas del sector tequilero.
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Regidoras de oposición y de Morena manifestaron su inconformidad con el nombramiento al considerar que representa una extensión del grupo político del exalcalde y no un cambio en la conducción del municipio. La regidora Alondra Romero, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), sostuvo que Rodríguez Rivera aprobó y acompañó las decisiones del anterior presidente municipal y reprochó que la sesión de cabildo se realizara en domingo por la noche y a puerta cerrada, pese a su carácter público. A su vez, la regidora morenista Luz Elena Aguirre calificó la designación como una “extensión de lo mismo”, aunque dijo mantener esperanza en que se modifiquen titulares en áreas clave como Tesorería, Contraloría, Juzgado Municipal y Secretaría General.
La regidora independiente Evelyn Castañeda señaló que la nueva presidenta municipal interina deberá demostrar con trabajo que existe voluntad de corregir el rumbo y de recuperar la confianza de la ciudadanía. La representante hizo énfasis en la necesidad de restablecer una relación institucional basada en la legalidad y el cumplimiento de promesas, luego de que regidores y el síndico denunciaron anteriormente restricciones para acceder a sus oficinas durante la gestión de Rivera Navarro. El síndico con licencia, Fernando Contreras, intentó reincorporarse a su cargo el mismo día de la sesión, pero policías estatales impidieron su ingreso al no estar incluido en la lista de acceso.
En sus primeras definiciones de gobierno, Rodríguez Rivera anunció que sus actividades iniciales se centrarán en la atención directa a la ciudadanía y en el análisis de los cambios en áreas intervenidas por autoridades federales, como Catastro y Obras Públicas. La presidenta municipal interina indicó que los nombramientos en estas dependencias se coordinarán con los regidores y que buscará incorporar sus propuestas en las decisiones administrativas relevantes. También afirmó que promoverá el diálogo con comerciantes y representantes de empresas tequileras para abordar los señalamientos de extorsión y buscar acuerdos que permitan restablecer la confianza en el gobierno local.
La situación jurídica de Diego Rivera Navarro se mantiene en curso, con el exalcalde sujeto a prisión preventiva por los delitos de delincuencia organizada, secuestro y secuestro agravado, mientras que otros ex funcionarios municipales enfrentan procesos relacionados con la presunta red de extorsión en Tequila. De manera paralela, la seguridad en el municipio continúa bajo vigilancia de la Policía Estatal, el Ejército y la Guardia Nacional, en un contexto de escrutinio nacional sobre las relaciones entre autoridades municipales, empresas del sector tequilero y grupos delictivos.





