Agente de la FESC en Ensenada, que conducía un auto “chocolate” sin documentos, exigía 70 mil pesos tras un choque. El juez liberó al estudiante afectado por falta de acreditación vehicular.
En Ensenada, una agente de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC), que conducía un vehículo “chocolate” sin placas, sin licencia y sin documentos que acreditaran su legal posesión, exigía 70 mil pesos por concepto de reparación de daños tras verse involucrada en un accidente vehicular.
El caso causó indignación cuando la familia de la otra parte involucrada hizo pública la situación y un posible abuso de poder. La Secretaría de Seguridad Ciudadana respondió únicamente que se encuentra revisando el incidente en el que participó la agente Adriana Ortiz, quien transitaba en un vehículo presuntamente ilegal.
“Con relación a estos hechos donde se involucra a una agente de la Fuerza Estatal, podemos indicar que el caso se está revisando a través del órgano de control interno, con el fin de verificar si existe o no algún mal proceder de los oficiales”, informó la corporación.
“Cabe señalar que, pese a que se trata de un tema entre particulares, desde la Secretaría de Seguridad Ciudadana se brinda total respeto y apoyo a la compañera de medios de comunicación y, en caso de existir algún mal actuar, se procederá acorde a los reglamentos internos”, añadieron.
Los hechos ocurrieron el miércoles 28 de enero en el cruce de la calle Delante y la avenida de Los Mangos. Un joven de 19 años, estudiante de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), se incorporó a la avenida y colisionó con el vehículo que conducía la oficial. Tras el percance, la agente solicitó apoyo y al lugar arribaron numerosas unidades de la FESC.

Publicidad
Sin esperar el peritaje correspondiente, los agentes movieron el vehículo involucrado y solicitaron servicios de emergencia para atender a la oficial por una cortadura en la mano izquierda. Por su parte, el joven identificado como Marco Iván permaneció en el lugar a la espera del procedimiento; sin embargo, no recibió atención médica, fue detenido y trasladado a las celdas de la Fiscalía General del Estado (FGE), a pesar de presentar una lesión en la columna que le obligó a portar un collarín cervical durante al menos tres semanas.
La audiencia se celebró dos días después. Marco Iván Domínguez compareció vestido con traje naranja y esposado de pies y manos. La agente rechazó el pase médico y los servicios de la aseguradora AXA, exigiendo en su lugar dinero en efectivo por concepto de reparación de daños.
El Juez dictó auto de vinculación a proceso por lo que respecta a las lesiones, pero dictó auto de no vinculación por los daños materiales, toda vez que la parte ofendida no acreditó la legal posesión del vehículo. Asimismo, otorgó al joven la libertad sin medidas cautelares debido a que cuenta con arraigo domiciliario, estudia, trabaja y carece de antecedentes penales.
A diferencia de la oficial, quien conducía sin documentos según consta en el parte policial, el joven cumplía con todos los requisitos exigidos por el gobierno de Marina del Pilar Ávila Olmeda para circular: licencia vigente, placas al día y seguro vehicular.







