El contexto es el Madrid de 2011, en un verano abrasador donde la sociedad está permeada por el movimiento 15M, el de los indignados ante las políticas de austeridad del gobierno, en la antesala de la visita del papa Benedicto XVI y con un asesino en serie que abusa sexualmente y mata a mujeres de la tercera edad.
El primero en seguirle la huella al homicida es Luis Velarde (Antonio de la Torre), un detective de extrañas manías, solitario, sumamente metódico, detallista y tartamudo.
Su pareja policíaca es Javier Alfaro (Roberto Álamo), un detective de mecha corta y un gran corazón, un hombre de familia, un policía comprometido que enfrenta la sorna de Alonso (Luis Zahera), un agente que es todo lo contrario a él, y de un comandante más preocupado por la política que por el deber.
El resultado es un campo fértil para la impunidad que expone a las ancianas a un destino de lo más cruel, hasta que poco a poco Alfaro y Velarde empiezan a descubrir la pista de un criminal que a su vez es víctima de su circunstancia.
Basada en hechos reales, esta obra magistral de Rodrigo Sorogoyen mezcla un caso de horror ocurrido en Cantabria en la década de los 80 con una realidad más cercana a nuestra era, donde los estragos sociales de la ceguera y el silencio cómplice hacen el caldo de cultivo para crímenes de lo más diversos.
No extraña por qué Álamo fue reconocido con el Goya en 2017 como Mejor Actor en un rol protagónico y el filme recibió un gran número de nominaciones para este título estrujante que ahora está disponible en la plataforma Filmelier+. ****
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Punto final.- Sobra qué ver para cerrar el 2025 y dar la bienvenida a 2026.





