Andrés Manuel López Obrador, exmandatario de México, denunció un “prepotente atentado a la soberanía” de Venezuela por parte del Gobierno de Estados Unidos (EE. UU.) el 3 de enero de 2026. El político mexicano, quien reiteró su retiro de la vida pública, rechazó el presunto secuestro del presidente de la nación sudamericana y advirtió a Donald John Trump, titular de la Presidencia de EE. UU., sobre los riesgos de actuar bajo una política de imposición.
Respecto a la postura de la Administración estadounidense, López Obrador señaló que la actuación actual de ese país se asemeja a una “tiranía mundial”, una conducta que, según su declaración, no sería aceptada por figuras históricas como Simón Bolívar o Abraham Lincoln. El exfuncionario federal hizo un llamado directo al mandatario estadounidense para evitar la autocomplacencia y alejarse de las posturas promovidas por los sectores radicales de su gabinete.
“Mande al carajo a los halcones; usted tiene capacidad para actuar con juicio práctico”, manifestó López Obrador en su pronunciamiento. El exmandatario enfatizó que en el ejercicio de la política, las victorias obtenidas mediante la fuerza suelen ser efímeras y pueden derivar en derrotas contundentes en el futuro. En este contexto, invocó el pensamiento de Benito Juárez García al recordar que “el respeto al derecho ajeno es la paz”.
López Obrador también aprovechó su intervención para reafirmar su apoyo incondicional a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. El político se identificó como un ciudadano orgulloso de su origen mexicano y de su pertenencia a la región latinoamericana, vinculando su postura defensora de la soberanía venezolana con sus convicciones libertarias personales.
El mensaje concluyó con una negativa del exmandatario a enviar un saludo personal a Trump, marcando una distancia diplomática ante los sucesos recientes en Sudamérica.





