La Administración encabezada por el presidente Donald Trump emplazó al Gobierno de su homóloga Claudia Sheinbaum Pardo para que demuestre pronto resultados concretos y verificables en el desmantelamiento de los cárteles mexicanos, al considerar que los avances graduales en el combate al narcotráfico son ya inaceptables para Estados Unidos.
El 15 de enero de 2026, tras darse a conocer una llamada telefónica entre el secretario de Estado, Marco Antonio Rubio García, titular del Departamento de Estado de EE. UU. (DOS, por sus siglas en inglés), con Juan Ramón de la Fuente Ramírez, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el Buró de Asuntos del Hemisferio Occidental del DOS expresó que la Administración Trump esperaba ver prontamente resultados contra el narcotráfico.
“Estados Unidos dejó claro que los avances graduales para afrontar los desafíos de la seguridad fronteriza son inaceptables”, aseguró la citada institución, en un mensaje publicado en la red social X, tras dar a conocer la llamada.
“Los próximos encuentros bilaterales con México exigirán resultados concretos y verificables para desmantelar las redes narcoterroristas y lograr una reducción real del tráfico de fentanilo, con el fin de proteger a las comunidades a ambos lados de la frontera”, añadió el Buró, encargado de implementar la política exterior estadounidense en el continente americano.
En respuesta al mensaje, el titular de la Embajada de Estados Unidos en México, Ronald Douglas Johnson, dijo que ambas naciones lograron avances. “Hoy reconocemos la importancia de seguir avanzando en nuestras metas compartidas y en programas de beneficio mutuo. Juntos podemos construir un futuro más brillante”, expresó el diplomático estadounidense, en la misma red social.
Previamente, el vocero adjunto del Departamento de Estado de Estados Unidos, Tommy Piggot, reveló la llamada telefónica entre Rubio García y De la Fuente Ramírez, en seguimiento a una sostenida entre ambos el 13 de enero de 2026 y también en seguimiento a una llamada telefónica sostenida el mismo día, entre Trump y Sheinbaum Pardo.
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“Desmantelar las redes narcoterroristas y lograr una reducción significativa del tráfico de fentanilo, drogas ilícitas y armas a través de la frontera compartida es una prioridad urgente que requiere acciones inmediatas y medibles”, aseguró Piggot, al insistir en el tema de resultados verificables.
Ambos gobiernos confirmaron en un comunicado conjunto la reunión del Grupo de Implementación de Seguridad, el 23 de enero de 2026, en la que se enfatizó que se buscaría profundizar iniciativas para compartir información contra el crimen organizado, así como en iniciativas de seguridad transfronteriza.
En el mismo comunicado, los secretarios Rubio García y De la Fuente Ramírez revelaron una reunión ministerial programada para febrero de 2026, en la ciudad de Washington D.C., en la que participarían los secretarios involucrados en el tema de seguridad en ambos lados de la frontera, para medir el progreso y atender deficiencias.
La SRE sostuvo que los secretarios reafirmaron la importancia de la colaboración basada en el respeto mutuo a la soberanía y coincidieron en que era necesario hacer más para enfrentar las amenazas compartidas.
“Ambos secretarios acordaron que el Grupo de Implementación de Seguridad bilateral, cuya próxima reunión está prevista para el día 23 de enero, debe seguir generando acciones tangibles para fortalecer la cooperación en seguridad con resultados significativos, para contrarrestar a los cárteles y detener el tráfico de fentanilo y de armas en la frontera compartida”, señaló la Cancillería mexicana.
Según el comunicado, los funcionarios también acordaron convocar una Reunión Ministerial de Seguridad en Washington, D.C., en febrero de 2026, con motivo del primer aniversario del inicio de este nuevo capítulo en la cooperación bilateral en temas de seguridad.
La conversación telefónica del 15 de enero de 2026, entre Rubio García y De la Fuente Ramírez se produjo días después de la llamada entre Sheinbaum Pardo y Trump sostenida el 13 del mismo mes y año, en la que la presidenta de la República reiteró la oposición constitucional de México a las intervenciones militares extranjeras en su territorio.
Durante esa conversación, Sheinbaum Pardo informó que le presentó a Trump diversos datos sobre la reducción del 50 por ciento en el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos y del 43 por ciento en las muertes asociadas a su consumo. La presidenta de la República enfatizó que se abordó la cuestión de “la soberanía de México y la integridad territorial”, y que el magnate neoyorquino “lo comprendió”.
“Fue una charla muy cordial y convenimos que este comité continuaría trabajando en conjunto”, señaló la mandataria nacional, quien agregó que durante la llamada se descartó una posible acción militar de Estados Unidos sobre México.
El endurecimiento del discurso estadounidense respecto a México ocurrió después de la incursión de Estados Unidos en Venezuela, el 3 de enero de 2026, que resultó en el arresto de Nicolás Maduro Moros, ex mandatario de ese país sudamericano.
Desde entonces, la Administración Trump intensificó la presión sobre México para que permitiera a fuerzas militares estadounidenses, ya fueran tropas de Operaciones Especiales o agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés), acompañar a soldados mexicanos en operaciones contra presuntos laboratorios de fentanilo, según reveló el diario The New York Times, el 15 de enero de 2026, citando a funcionarios estadounidenses anónimos.
El Gobierno de Sheinbaum Pardo propuso, según el rotativo neoyorquino, incrementar el intercambio de información y la participación de Estados Unidos en los centros de mando militares mexicanos, sin permitir la presencia directa de tropas estadounidenses en operaciones.
Marco Antonio Rubio García, senador por Florida desde 2011 y figura influyente en la política exterior estadounidense, fue confirmado el 20 de enero de 2025 como secretario de Estado de EE. UU., por el Senado de Estados Unidos, con un respaldo unánime de 99 votos a favor y ninguno en contra, convirtiéndose en el primer estadounidense de origen hispano en ocupar este cargo.
Por su parte, Juan Ramón de la Fuente Ramírez, médico psiquiatra de 73 años de edad, ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre 1999 y 2007, así como ex titular de la Secretaría de Salud Federal (SSa), durante la administración del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, fue designado como titular de la SRE el 1 de octubre de 2024. Anteriormente fungió como representante permanente de México ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), durante el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Ronald Douglas Johnson, coronel retirado del ejército de Estados Unidos y ex oficial de la CIA, con más de cuatro décadas de servicio gubernamental, fue confirmado por el Senado estadounidense, el 9 de abril de 2025, como embajador de Estados Unidos en México. Anteriormente se desempeñó como titular de la Embajada de EE. UU. en El Salvador, entre 2019 y 2021.
La cooperación en seguridad entre México y Estados Unidos se institucionalizó en 2008, con la Iniciativa Mérida, un marco bilateral que buscaba combatir al crimen organizado transnacional, bajo el principio de responsabilidad compartida. En octubre de 2021, ambos países sustituyeron la Iniciativa Mérida con el Marco Bicentenario Estados Unidos-México sobre Seguridad, Salud Pública y Comunidades Seguras, conocido como Entendimiento Bicentenario, que enfatizaba la cooperación basada en el respeto mutuo a la soberanía.
El Entendimiento Bicentenario estableció tres ejes de trabajo: proteger la salud pública y la seguridad de los pueblos de ambos países, prevenir el tráfico transfronterizo de drogas, armas y personas, y perseguir a las redes criminales mediante la obstrucción de las operaciones de financiadores ilícitos, así como el fortalecimiento de los sectores de seguridad y justicia.





