La Policía Nacional española desarticuló la mayor organización de tráfico de metanfetamina en Europa, vinculada al Cártel de Sinaloa, que introducía la droga oculta en cargamentos de piedras de mármol importadas de México. La operación concluyó con nueve personas detenidas, tres de ellas en prisión provisional, y la incautación de cerca de 3 millones de euros ocultos en un búnker subterráneo.
La intervención correspondió a la segunda fase de la Operación Saga, investigación que inició en 2023 bajo la dirección del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional española, en colaboración con la Administración de Control de Drogas (DEA) estadounidense. Los detenidos enfrentan cargos por pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y blanqueo de capitales.
La primera fase de la Operación Saga culminó en mayo de 2024 con la intervención de 1.800 kilos de metanfetamina en la provincia de Alicante, considerada la segunda mayor aprehensión de esta droga en la historia de Europa. Aquella intervención desmanteló la infraestructura que el Cártel de Sinaloa mantenía en España, organización que operaba desde Tenerife, Madrid, Valencia y Alicante como principal punto de abastecimiento de drogas de síntesis en territorio europeo.
Tras el golpe inicial, los agentes detectaron que nuevos miembros de la organización, asentados tanto en España como en México, intentaron reestructurarse económicamente para reactivar las operaciones de tráfico. En julio de 2024, la Policía interceptó 40 kilos de metanfetamina ocultos en la base de una estatua de mármol de más de un metro y medio de altura con destino a Tenerife, lo que derivó en el arresto inmediato del receptor, identificado como un histórico narcotraficante de la isla.
En septiembre de 2024, los investigadores localizaron a un miembro del Cártel de Sinaloa escondido en un piso de Madrid del que apenas salía. Según la investigación, recibía un pago de 2 mil 500 euros mensuales a cambio de su silencio, ya que había participado en la introducción y custodia de los 1,800 kilos de metanfetamina incautados en Alicante durante la primera fase de la Operación Saga.
Paralelamente, se interceptó un cargamento de 38 kilogramos de marihuana que la organización envió a Finlandia. Gracias a la colaboración con la Aduana finlandesa, se procedió a la detención del receptor, quien se desplazó a ese país exclusivamente para hacerse cargo del estupefaciente.
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Tras diversas averiguaciones, los agentes detuvieron a un empresario que empleaba su empresa legal de mármol para introducir la metanfetamina oculta en piedras importadas de México. Durante el registro realizado en una de sus naves industriales, se encontraron cerca de 3 millones de euros ocultos en un búnker construido bajo el suelo, evidencia que reforzó las acusaciones por blanqueo de capitales.
Asimismo, se procedió a la detención del presunto líder de esta red criminal de narcotransportistas,, quien coordinaba las operativas entre Dubái y México, además del arresto de los restantes miembros del grupo.
En los registros realizados en siete domicilios de Valencia (dos), Alicante (tres), Málaga (uno) y Madrid (uno), las autoridades incautaron siete relojes de lujo, siete teléfonos móviles, dispositivos de geolocalización y munición. Tres de los nueve detenidos ingresaron en prisión provisional.
La Policía Nacional consideró desarticulado este entramado criminal, calificado por los investigadores como el más potente de Europa en cuanto al tráfico de drogas de síntesis. El desmantelamiento representa un golpe estratégico y financiero directo al Cártel de Sinaloa fuera del continente americano, además de neutralizar el principal punto de abastecimiento de metanfetamina hacia múltiples países europeos.
La metanfetamina, también conocida como “meta” o “cristal”, es catalogada por expertos como una de las drogas con efectos más destructivos, solo por detrás de la heroína y el crack. Genera fuerte adicción y puede provocar graves problemas de salud mental y física, incluyendo episodios psicóticos. Aunque el consumo en Europa es relativamente pequeño en comparación con otras regiones, las autoridades han alertado sobre señales de crecimiento, especialmente en República Checa, Eslovaquia, España y países del norte de Europa, lo que podría convertirse en un problema de salud pública grave.





