Un día después de que el avión Lockheed Martin C-130J Súper Hércules, de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Toluca, Estado de México, el gobierno mexicano informó que es un vuelo autorizado.
En un escueto mensaje, difundido este 18 de enero de 2026, en la red social X, el Gabinete de Seguridad agregó: “estas operaciones se realizan conforme a los protocolos establecidos y en apego a los acuerdos de colaboración bilateral”.
Según el periódico El Universal, refiriendo la plataforma global de monitoreo de vuelos Flightradar24, la aeronave de la Fuerza Aérea de Estados Unidos despegó de la base militar Dyess, en Abilene, Texas a las 11:50 horas y aterrizó en el Aeropuerto de Toluca a las 14:46 horas del sábado 17 de enero de 2026.
La aeronave, con matrícula 08-5726, despegó este domingo de la capital mexiquense y aterrizó en Brownsville, Texas, a las 11:14 horas.
El avión C-130-J Súper Hércules puede emplearse en labores de evacuación médica, reabastecimiento, extinción de incendios y ayuda humanitaria, según la información de la empresa global Lockheed Martin; una de las empresas contratistas más importantes en materia de defensa.
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En diciembre pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo envió al Senado de la república la solicitud de autorización para que personal del Grupo de Fuerzas Especiales de la Marina de Estados Unidos y el grupo de élite de la Marina de Estados Unidos, Navy SEALs, ingresaran a territorio mexicano para participar en entrenamientos en Campeche.
Una vez que el Senado autorizara la solicitud, el ingreso de los militares estadounidenses estaba proyectado para ser a bordo de una aeronave Hércules C-130 en el Aeropuerto de Toluca, el 12 de enero.
Sin embargo, ese avión sería distinto al Súper Hércules registrado ayer. Por otro lado, el 3 de enero pasado, la Cámara de Senadores suspendió la sesión en la que se iba a discutir y votar dicha autorización.
Con información de El Universal






