Los eventos cotidianos, las giras de autoridades federales electas por el territorio nacional, las gobernadoras o gobernadores en gira por los distintos municipios de sus correspondientes estados, y, desde luego, las presidentas o presidentes municipales por las distintas colonias o comunidades rurales o suburbanas…
Según sea el caso, los medios de comunicación son cajas de resonancia de la propaganda oficial. Millones de pesos pasan a consorcios y dueños de medios de comunicación. No se dan a conocer previamente las agendas de los funcionarios electos, ejecutivos o legislativos para no enterar a los ciudadanos, que podrían acercarse a estas autoridades para denunciar o solicitar solución a múltiples problemas que aquejan a la población.
La agenda la conoce si acaso el partido político afín a la autoridad que gobierna.
Una nube de funcionarios rodea a la ejecutiva o ejecutivo. Toman nota, si acaso recogen documentos o papelitos con peticiones, solicitudes o denuncias. Además, estas autoridades cambian nombres y apellidos de ciudadanos, dando respuestas todas distorsionadas.
Nos falta muchísimo por evolucionar. Siguen en funciones burócratas nefastos y prácticas que no abonan a realizar un buen gobierno con un ejército de funcionarios. Ineptos, ignorantes e insensibles. Así en todos lados.
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Fraternalmente,
Francisco Zamora
León, Guanajuato.
Correo: [email protected]