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viernes, octubre 27, 2023
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La responsabilidad del Presidente

Si una oraci贸n emiti贸 el Presidente de la Rep煤blica, Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, despu茅s de conocer el asesinato de seis menores de edad en Zacatecas, mientras un s茅ptimo lucha por su vida, fue la de 鈥渆s nuestra responsabilidad鈥. Se refiri贸, por supuesto, a 鈥渃ombatir a la delincuencia, garantizando la paz y la tranquilidad鈥.

El problema es que, como la consigna popular mexicana, 鈥淒el dicho al hecho, hay mucho trecho鈥, porque bien a bien, no se ve ni en la Secretar铆a de Seguridad Ciudadana del Gobierno Federal, ni en la Guardia Nacional, menos en la Fiscal铆a General de la Rep煤blica, una estrategia real, integral, visible, tangible, con resultados para, efectivamente, combatir la delincuencia organizada.


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Porque, a reserva que se lo confirmen las investigaciones locales, la desaparici贸n de cinco j贸venes en Jalisco, cuyo fatal destino fue exhibido, que no confirmado oficialmente en un video, el asesinato de seis menores de edad en Zacatecas y los restos de por lo menos doce personas que fueron esparcidos hace unos d铆as en Monterrey, Nuevo Le贸n, son hechos violentos que tienen su origen en el crimen organizado, particularmente en los c谩rteles de la droga.

La creciente presencia de miembros del C谩rtel Jalisco Nueva Generaci贸n en m谩s de 28 estados de la Rep煤blica, y del C谩rtel de Sinaloa en 25 estados y contando, tiene al territorio nacional en una sangrienta guerra por lo que ellos consideran plazas para su il铆cito negocio, pero que conforman calles, avenidas, fronteras, municipios enteros que, a diferencia de los deseos del titular del Poder Ejecutivo federal, no tienen garantizada la paz, seguridad o tranquilidad, ante la ausencia de justicia.

En reiteradas ocasiones, comandantes de la Guardia Nacional han expresado no contar con 谩reas de inteligencia o investigaci贸n, que su labor es m谩s preventiva de disuasi贸n, es decir, mantener una constante y visible presencia en las calles, para con ello, y s贸lo con ello, inhibir la comisi贸n de delitos. Que si los ven, los criminales teman ser detenidos y no cometan los actos de violencia que est谩n preparando.


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Al desmantelarla para crear la Guardia Nacional, la Secretar铆a de Seguridad fue relegada a una oficina de elaboraci贸n de estad铆stica y administrativa. Sin 谩reas de prevenci贸n, de inteligencia, de investigaci贸n. Mientras la FGR, con un fiscal ausente como lo es Alejandro Gertz Manero, suele ordenar particular inter茅s en expedientes de corte pol铆tico o familiares y ha dejado de lado la persecuci贸n de criminales organizados, como es su facultad y responsabilidad.

Los agentes de la FEMDO, Fiscal铆a Especializada en Materia de Delincuencia Organizada, escasean en los estados, particularmente en aquellos que en la frontera norte o en el Pac铆fico, suelen ser territorio de trasiego, distribuci贸n, producci贸n o cultivo de los c谩rteles de la droga. La fiscal铆a, cuando procuradur铆a, sol铆a tener incluso 谩reas de investigaci贸n por c谩rteles, estructurar organigramas de la criminalidad para combatirlos y un 谩rea de recompensas para hacer llamados a la sociedad a denunciar a quienes hacen da帽o y ba帽an las calles de sangre.

Generalmente el propio Presidente responde con aquello de 鈥Abrazos, no balazos鈥, o repite la simplada de acusarlos con sus pap谩s, sus mam谩s o sus abuelos. La realidad es que el crimen organizado y los c谩rteles de la droga est谩n incontenibles en materia de inseguridad y violencia en todo el pa铆s.

Esta semana, y unas atr谩s, casi siempre en un 谩rea de la frontera norte entre Baja California, M茅xico, y California, Estados Unidos, fueron localizados cuerpos. Es harto com煤n que eso suceda en Tecate, y, sin embargo, ni el Gobierno de M茅xico ni la Guardia Nacional, ni las autoridades locales, emprenden programas de seguridad en ese foco rojo plenamente identificado.

Un militar que conoce la zona, pero no participa de la estrategia, asever贸 a ZETA que de diez migrantes que los c谩rteles o criminales organizados encuentran, 鈥渃inco ser谩n obligados a trabajar para el crimen, dos lograr谩n huir, y tres ser谩n asesinados鈥, y si en el grupo localizan mujeres, las obligar谩n a participar en la trata de personas.

Pese a que es recurrente encontrar cuerpos en esa zona, no se ha iniciado una investigaci贸n para determinar cu谩les grupos de la criminalidad organizada est谩n abusando de los migrantes e iniciarles investigaciones para detenerlos y evitar, ejerciendo el Estado de Derecho, que esta violencia sistem谩tica siga sucediendo. Por supuesto, tampoco hay rondines efectivos por esas zonas monta帽osas.

El acaparamiento de territorios por todo M茅xico es algo que se est谩 normalizando a fuerza de violencia e inseguridad. Los c谩rteles de la droga siembran terror entre una sociedad abandonada por sus gobiernos, vulnerada por sus acciones, para as铆 lograr que les dejen delinquir tranquilamente.

No se sabe cu谩l es la estrategia del Presidente, que ha aceptado su responsabilidad, para que no sucedan masacres, secuestros, desapariciones. Es evidente que cualquiera que sea, no est谩 funcionando, pues si en agosto fueron desaparecidos los cinco j贸venes de Jalisco, en septiembre, un mes despu茅s, desaparecen a siete en Zacatecas y asesinan a seis de ellos, el modus operandi de las mafias es pr谩cticamente el mismo, y el gobierno y las autoridades investigadoras o procuradoras de justicia no est谩n trabajando en patrones, en investigaci贸n de los territorios del narco, ni cuentan con una lista de integrantes de los c谩rteles para aprehender y sentar el precedente de que asesinar, desaparecer, secuestrar en M茅xico, se castiga.

Pero no. Ante la falta de acciones, las palabras del Presidente se las lleva el viento, el continuo actuar criminal con toda impunidad, en cualesquiera municipios, estados, act煤a de manera violenta, matando j贸venes, tomando calles, trasegando droga, asesinando a contrarios.

Justificar la violencia con la premisa de que son enfrentamientos entre criminales, es tanto como entregarles la justicia para que la ejerzan con sus manos, y pues esa, como bien lo dijo el Presidente, es su responsabilidad.

Autor(a)

Adela Navarro Bello
Adela Navarro Bello
Directora general del semanario ZETA, Consejero de Art铆culo 19 y del CPJ para las Am茅ricas, entre otros reconocimientos, tiene el Maria Moors Cabot 2021 de la Universidad de Columbia.
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