18.2 C
Tijuana
s√°bado, septiembre 30, 2023
Publicidadspot_imgspot_img

Ciencia de la ciudad

‚ÄúEs, pues, necesario, que de lo que puede ser conocido y producido por la raz√≥n, el todo constituido por la ciudad sea el m√°s importante‚ÄĚ.

-Santo Tomás de Aquino, Prefacio a la Política.


Publicidad


A la memoria de don Milton Castellanos

Everardo y Milton Castellanos Gout.

El Prefacio a la Política de Santo Tomás de Aquino, sacerdote dominico, es una síntesis al Comentario de la Política de Aristóteles, fechado en 1272. En realdad es un texto breve, pero admirablemente claro y actual; entre los puntos relevantes, el mismo Tomás de Aquino, sistemático en su pensamiento, apunta lo siguiente:


Publicidad

 


1.- El principio de toda producci√≥n humana es la inteligencia, y √©sta deriva, seg√ļn cierta semejanza, de la inteligencia Divina, principio ella misma de las cosas naturales; de lo que se concluye que las operaciones y productos de nuestras t√©cnicas necesariamente imitan las operaciones y los productos de la naturaleza. He aqu√≠ por qu√© el esp√≠ritu humano, que recibe de Dios todas las luces de su inteligencia, debe necesariamente instruirse para sus propias producciones en la observaci√≥n de la naturaleza y obrar similarmente.

2.- La razón humana no debe sólo poder disponer de los materiales que se ofrecen a su uso; debe disponer también de los hombres mismos, en cuanto los gobierna, y en ambos dominios procede de lo simple a lo complejo. Los materiales que se ofrecen al uso de la razón son la madera con la que se hace un navío, las piedras y las vigas que le sirven para edificar una casa. En cuanto a los hombres mismos, la razón debe, por ejemplo, organizar a muchos hombres en cierta comunidad.

Y puesto que las comunidades humanas difieren entre s√≠ seg√ļn su categor√≠a y ordenaci√≥n respectivas, la suprema ser√° a civil, cuya finalidad es bastarse por s√≠ misma para la vida humana; por lo cual ella es, entre todas, la m√°s perfecta. Es necesario que de lo que puede ser conocido y producido por la raz√≥n, el todo constituido por la ciudad sea el m√°s importante.

3.- Cuatro conclusiones hace santo Tomás de Aquino sobre la ciencia política de Aristóteles:

*El Todo formado por la ciudad también es sujeto de ciertos juicios racionales; luego es necesario, para la perfección de la filosofía, elaborar acerca de la ciudad una doctrina llamada política (o dicho de otro modo, una ciencia social).

*En segundo lugar, debemos, pues, incluir la ciencia política en el ámbito de la filosofía práctica: la ciudad es una cierta entidad, respecto de la cual la razón humana no sólo es cognoscitiva, sino también operativa. Es así que la ciencia política tiene por objeto el ordenamiento de los hombres; luego es claro que no debe incluirse dentro de las ciencias productivas (o técnicas mecánicas), sino entre las de la acción (o sea, entre las ciencias morales).

*Reflexiona santo Tom√°s de Aquino cu√°l es, en relaci√≥n con las dem√°s ciencias pr√°cticas, la dignidad de la pol√≠tica, su rango. Se ha visto ‚Äďdice- en efecto, que como todas las dem√°s comunidades humanas deben referirse a la ciudad; es ella la m√°s importante de cuantas la raz√≥n humana pueda constituir. Entonces, si la ciencia principal es la que trata del objeto m√°s noble y perfecto, necesariamente es la pol√≠tica la principal -la ciencia arquitect√≥nica, dig√°moslo as√≠- respecto de todas las dem√°s ciencias pr√°cticas, al menos en cuanto al bien √ļltimo y perfecto en las cosas humanas. Y por esto, afirma Arist√≥teles al final del d√©cimo libro de la √Čtica, que la filosof√≠a de las cosas humanas  ‚Äúculmina‚ÄĚ con la pol√≠tica.

*Concluye Santo Tom√°s que de igual modo nuestra ciencia, al considerar las partes y los principios constitutivos de la ciudad, definir√° el concepto que da raz√≥n de las partes de las que est√° formada, de aquello a lo que se subordina y en los procesos que ella misma pone en juego. Y como sigue siendo ‚Äúpr√°ctica‚ÄĚ, la pol√≠tica explicar√° tambi√©n por qu√© medios puede lograrse la perfecci√≥n de cada uno de estos tres elementos, lo cual es necesario en toda ciencia pr√°ctica. (Santo Tom√°s de Aquino, Prefacio a la Pol√≠tica; Hugues K√©raly, primera edici√≥n castellana; traducci√≥n Jos√© Mar√≠a Abascal. Editorial Tradici√≥n, 1976, M√©xico).

Lo admirable de las reflexiones de Santo Tomás de Aquino es que a lo largo de la historia -y más en la actualidad- han sido encarnadas en la geografía humana mundial, no sin sacrificios y contradicciones. En América, por ejemplo, el uruguayo José Mojica; don Héctor Terán Terán, en Baja California (1997+); Nelson Mandela, en Sudáfrica; Lech Walesa, en Polonia; Michael Gorbachov (Rusia); Konrad Adenauer (Alemania); Luther King, John F. Kennedy, Barack Obama (USA); Manuel Clouthier (México).

La Ciencia de la Ciudad o Filosof√≠a Pol√≠tica, ya se reflexiona incluso como Teolog√≠a Pol√≠tica,  es el caso de Vladimir Solovyov pensador ruso, el ucraniano Nicolai Berdiayev, y el franc√©s Jacques Maritain. En M√©xico espec√≠ficamente, muchos buenos pol√≠ticos diputados, senadores, gobernadores, destacando Carlos Castillo Peraza; muchos pol√≠ticos priistas, panistas y perredistas, como el eminente Agust√≠n Basave, est√°n convencidos de la necesidad de las luces de Dios: el cristianismo para iluminar el pensamiento humano en el √°mbito de la polis o ciudad.

No se trata de una evasi√≥n o la falsa interpretaci√≥n de que Mi reino no es de este mundo; claro, claro… el Reino de Cristo no es el reino de la mentira, la simulaci√≥n, de la corrupci√≥n, de las tranzas, del crimen organizado, y todos los antivalores que est√°n destruyendo a las personas aqu√≠ y all√°.

Germ√°n Orozco Mora reside en Mexicali.

Correo: saeta87@gmail.com

Autor(a)

- Publicidad -spot_img

Puede interesarte

-Publicidad -

Notas recientes

-Publicidad -

Destacadas