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domingo, junio 16, 2024
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Inflación golpea directo a restauranteros y comensales sudcalifornianos

El índice inflacionario, que llegó a 7.68 por ciento a finales de diciembre de 2022, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), ocasiona estragos en diversos sectores productivos y empresariales de Baja California Sur; entre ellos, los restauranteros, que se han visto obligados a subir los precios de sus platillos.

Luis Alonso Aguilar, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac) en La Paz, concordó en que la inflación actual podría ser un factor que estanque el crecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas.


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Explicó que al momento de tomar la iniciativa de emprender o abrir un negocio, un factor que inhibe la apertura de nuevos establecimientos es la actual alza constante de los precios de los insumos.

El aceite, que es lo que más se usa en los negocios de este sector, antes de la pandemia el costaba 550 pesos bidón; ahora vale más de mil pesos.

Calificó el incremento como “muy alto”, por lo que han intentado no aumentar “mucho” los precios porque sería un golpe directo al comensal; sin embargo, asegura, llega un momento en el que no se puede evitar y simplemente tienen que hacerlo para que subsistan los establecimientos.


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“La inflación está pegándonos muchísimo, pero al final de cuentas el afectado es el cliente final. Nosotros como restauranteros, al momento de costear nuestros productos, esos incrementos tanto al salario mínimo, el tema del alza del precio a productos viene afectándonos al precio final del producto que nosotros tenemos”, declaró.

“Es algo general. La gente se ha quejado mucho, pero va a otro lugar, a otro restaurante y pasa lo mismo a nivel global. Definitivamente es un golpe directamente de los empresarios y del cliente final”, agregó.

Coincidió con otras cámaras empresariales en que el tema de la conectividad es un factor muy importante, al punto de que el estado de Baja California Sur es considerado ya un destino caro porque las autoridades e iniciativa privada se ven obligadas a importar insumos.

Recordó lo que se vivió en los últimos meses del año, cuando un barco se descompuso y hubo desabasto de gas por un mes en la entidad, lo cual afectó la economía de los restauranteros.

“Ahí vimos que somos vulnerables, somos una isla. Estamos aislados de todo, todo se encarece, todo se ha tardado en productos. Hemos visto, nosotros que nos dedicamos a comprar productos en las tiendas grandes, que hay un desabasto de insumos importantes”, subrayó.

La situación puede constatarse también con datos del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM), que muestran que los municipios de La Paz y Los Cabos están entre las zonas del país con los precios más altos del kilo de tortilla de maíz.

La ciudad de La Paz aparece directamente en la lista de las 13 ciudades con los precios más altos; el costo que pagan los ciudadanos ha estado en constante aumento durante los últimos cuatro años.

Según comerciantes, el kilogramo se vendía en 22 pesos al inicio del 2022 en tiendas de conveniencia; sin embargo, para comienzos de este 2023 reportan un precio de hasta 26 pesos por kilo de tortilla de maíz en la capital de Baja California Sur.

Luis Alfonso Aguilar, Presidente de Canirac La Paz

La lista se desglosa de la siguiente forma, de mayor a menor precio en este producto de primera necesidad: Hermosillo (30 pesos), Mexicali (29.14 pesos), Acapulco (29 pesos), Tampico (27 pesos), Ciudad Obregón (26.33 pesos), Cuernavaca (26 pesos), Colima (26 pesos), Tijuana (25.82 pesos), Mérida (25.86 pesos), Gómez Palacio (25.50 pesos), Chilpancingo (25.33 pesos), Reynosa (25.25 pesos), La Paz (25 pesos).

No obstante, datos recopilados entre tiendas de la ciudad de La Paz señalan que el precio de la tortilla de maíz se encuentra hasta en 26 pesos.

Por otra parte, en San José del Cabo y Cabo San Lucas el precio que se exhibe en tortillerías es de entre 28 y 30 pesos por kilogramo, sin embargo; las ciudades del municipio de Los Cabos no aparecen ni siquiera en el tabulador del estudio del SNIIM.

La situación no se detendrá aquí, advierten comerciantes, ya que aseguran que es muy probable que se dé otro aumento en el precio de la tortilla de maíz en estos dos municipios.

Argumentan que la inflación no se detiene, por lo que el aumento de insumos y los costos de producción provocarán tarde o temprano otra variación al alza en el precio por kilo de este alimento de la canasta básica.

De acuerdo con datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y documentación periodística en manos de ZETA, a inicios de 2018 la tortilla de maíz se vendía entre los 16 y 18 pesos en La Paz y Los Cabos; esto significa que el precio ha aumentado hasta en un 63 por ciento en cinco años en la entidad.

Autor(a)

Gilberto Santiesteban
Gilberto Santiesteban
Reportero sudcaliforniano, egresado de la Universidad Autónoma de Baja California Sur (UABCS). Me dedico sobre todo a dar voz y cobertura a las causas ciudadanas en mi estado. Ante todo creo en la libertad de expresión y la libertad de prensa, incluyendo las responsabilidades y retribuciones que estas conllevan.
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