Cero

Fotos: Archivo/Gilberto Landeros, gobernadora Marina del Pilar y Ricardo Carpio
Columnaz viernes, 9 septiembre, 2022 8:00 AM

Una de las “estrategias” de la Gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda para enfrentar el creciente y preocupante tema de la inseguridad fue determinar, de manera semanal, la conferencia Tolerancia Cero. La narrativa indicaba que no habría tolerancia para la impunidad criminal, que se enviaría el mensaje de corporaciones de seguridad fuertes y unidas en el combate a la inseguridad y violencia que, desafortunadamente, privan en el Estado.

La idea original era que quienes encabezarían tal encuentro informativo periodístico para hacer llegar el mensaje a la sociedad de un gobierno comprometido con la disminución de los índices delictivos y de violencia, serían, para empezar, los titulares de la Fiscalía General del Estado, el de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado, la comisionada encargada del Sistema Penitenciario y, en su momento, otros de los órdenes estatales y municipales, para demostrar que en Baja California, no solo había control en el tema de la seguridad, sino también coordinación.

Pero todo quedó en una propuesta malograda. Los titulares de la Secretaría y de la Fiscalía, el general en el retiro Gilberto Landeros y el abogado Ricardo Carpio, respectivamente, no tardaron en entrar en conflicto con la narrativa personal de uno y otro, y terminaron por separarse, con lo que la promovida coordinación fue destrozada públicamente.

Entonces cambió la dinámica, una semana la conferencia de Tolerancia Cero sería encabezada por el general Landeros, y otra por el Fiscal Carpio. Así cada uno tendría la oportunidad de informar sus “logros” encaminados a la disminución de los índices delictivos. Y así, separados, cada quien por su lado y cada cual con su estrategia, comenzaron a accionar y a informar de lo que hacían en materia de persecución, aprehensiones, combate y operativos contra los cárteles de la droga, los asesinos (generadores de violencia, les llaman), secuestradores, traficantes de droga, de personas y demás delincuentes que han tomado la región para sus fechorías.

Pero… la Tolerancia Cero, llegó a cero.

Una semana antes del viernes 12 de agosto, cuando elementos del Cártel Jalisco Nueva Generación dieron una muestra de su poder criminal y la impunidad de la que gozan, incendiando en un fin de semana 47 vehículos y paralizando las actividades sociales, comerciales y, evidentemente de gobierno, se celebró la última (hasta la fecha) conferencia de Tolerancia Cero.

Fue por ahí del 5 o 6 de agosto que Ricardo Carpio, el Fiscal General del Estado, encabezó la última conferencia, posterior a la quema de vehículos y bloqueos por parte del CJNG. Le correspondía al general Landeros hablar de la estrategia, los operativos y el combate a la inseguridad en el encuentro Tolerancia Cero, pero no lo hizo. Se fueron pasando la bola entre uno y otros en la cancha del gobierno de Marina del Pilar Ávila Olmeda, y hasta la fecha, 9 de septiembre de 2022, es decir un mes después, no han vuelto a realizar la conferencia de seguridad.

La tolerancia parece ser que se adueñó de la narrativa gubernamental. El cero, sale sobrando, o imperando según sea el caso de la retórica estatal de seguridad.

De hecho, fueron precisamente los acontecimientos de narcoterrorismo iniciados el viernes 12 de agosto, los que sobrepasaron, abrumaron e hicieron guardar silencio a las autoridades de seguridad en Baja California. Ni el Fiscal Carpio, y mucho menos el Secretario Landeros, tomaron la bandera de la defensa y el combate a la criminalidad, en las horas y días posteriores a los incendios y bloqueos indiscriminados, y en ese momento impunes, por parte de miembros del CJNG. El tema, de una manera suave, más cercana a las relaciones públicas que a una real estrategia de seguridad, lo tomó la Gobernadora Ávila para las redes sociales, desde donde comunicó a los ciudadanos bajacalifornianos, lo que tímidamente se estaba accionando, sin conceder entrevistas ni ella, ni el fiscal ni el secretario.

Justo en esos momentos de alta secrecía gubernamental, se olvidaron de la Tolerancia Cero, y transcurrido prácticamente un mes de aquellos violentos hechos que recluyeron a la ciudadanía en sus casas en un toque de queda autoimpuesto ante la falta de información, no han celebrado ninguna conferencia para informar de los avances, de las estrategias, de los resultados de la política en materia de seguridad por parte del gobierno morenista o de la autónoma Fiscalía General de Baja California.

Cero. Nada. Finito. En parte por las discrepancias sustanciales entre el fiscal y el secretario, en parte por no querer informar puntualmente de los hechos, y en gran medida por la falta de estrategias exitosas, pero ya no informan sobre la seguridad, o inseguridad en Baja California.

Todo quedó reducido a cero. Poco duró la estrategia de Ávila Olmeda para tomar el toro de la delincuencia por los cuernos, y mantener un estado seguro, al menos en la narrativa de las conferencias, porque los secuestros, los asesinatos, el trasiego de droga, las extorsiones, esos siguen sucediendo, no se quedan en ceros.

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