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jueves, octubre 6, 2022
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“Quiero escribir de morras en el norte”: Elma Correa

La escritora mexicalense ganó el Premio Nacional de Cuento “Juan José Arreola” 2021 por su libro “Mentiras que no te conté”, y el Premio Nacional de Cuento “Amparo Dávila” 2022 con “Lo simple”. “Quiero escribir de mi experiencia como morra, escribir el norte, un norte muy particular, mi propio norte, mi propia frontera”, expresó a ZETA

 


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En un referente de la narrativa bajacaliforniana se ha convertido la escritora mexicalense Elma Correa, luego de ganar dos premios nacionales en la categoría de Cuento, escritos básicamente durante la pandemia, entre 2020 y 2021.

Primero obtuvo el Premio Nacional de Cuento “Juan José Arreola” 2021 por su libro “Mentiras que no te conté”, otorgado por la Universidad de Guadalajara (UdeG) mediante el Centro Universitario del Sur (CUSur) y Editorial Universitaria.

De acuerdo con el Jurado integrado por Luis Miguel Estrada Orozco, Magali Velasco Vargas y Juan Carlos Quezadas, “desde ella y desde las particularidades de personajes sólidamente construidos hace que los conflictos de los mundos interiores y exteriores resuenen, vayan al unísono o hagan evidente su falta de armonía. Destacan también temáticas contemporáneas en torno al género y al cuerpo, la violencia y la multiculturalidad fronteriza, que enriquece sus ambientes, además de un humor mordaz y original”.


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Cabe destacar que el Concurso Nacional de Cuento “Juan José Arreola” “nace un año después de la muerte de Juan José Arreola, en 2002, y se ha ido consolidando para impulsar la narrativa del cuento breve de aquellos jóvenes y quienes están desarrollándose en esta área de la cultura”, de acuerdo con el rector del CUSur, Jorge Galindo García.

En la edición 2021 del certamen literario fueron recibidos 672 trabajos de México, Alemania, Bélgica, Brasil, Canadá, España, Estonia, Estados Unidos, Francia, Italia y Colombia. “Mentiras que no te conté” fue publicado por Editorial Universitaria de la Universidad de Guadalajara en 2021.

Luego, Correa también alzó el Premio Nacional de Cuento “Amparo Dávila” 2022 por “Lo simple”, cuyo certamen literario es organizado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura (CNL), en conjunto con el Gobierno de San Luis Potosí, por medio de su Secretaría de Cultura y el Museo Francisco Cossío.

Conformado por Claudia Reina Antúnez, Gabriela Valenzuela Navarrete y David Ortiz Celestino, el Jurado otorgó por unanimidad a Elma Correa el Premio por su libro “Lo simple”, debido a “la sencillez y la contundencia de la prosa, el lenguaje fino, la solidez de las estructuras y la calidad consistente”, se lee en el acta.

¿Cómo han sido para ti estos días luego de ganar dos premios nacionales de Cuento?, se le inquirió a la laureada narradora cachachilla Elma Correa.

“Es como una pequeña conmoción una noticia así, una pequeña locura, pero pues estoy súper contenta, claro”.

 

“SIEMPRE ME INTERESÓ EL CUENTO”

En entrevista para ZETA, Elma Aurea Correa Neri refirió que “desde morrilla” le interesó el cuento:

“Desde morrilla, cuando aprendí a leer supe que no quería hacer otra cosa en la vida, leer me llevó de modo natural a escribir. A mí siempre me interesó el cuento como género desde que aprendí a leer, siempre me gustaron los cuentos. Y cuando eres lector, de manera natural, las lecturas siempre te van a llevar a querer decir tú tus propias cosas, a querer contar tus propias historias”.

Originaria de Mexicali, Correa rememoró que un parteaguas en su búsqueda literaria fue cuando decidió irse a cursar la Licenciatura Lengua y Literatura de Hispanoamérica de la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) Campus Tijuana:

“Cuando tuve que decidir qué quería hacer, yo ya sabía que lo que quería hacer era escribir, hacer algo relacionado con la literatura; entonces me fui (a Tijuana) a estudiar Lengua y Literatura de Hispanoamérica, ahí empecé en los talleres de la Facultad, a publicar en revistas”.

Confesó que antes de entregar su primer libro de cuento en 2018, “yo publiqué mucho toda la década de los 2010. Publiqué en revisas, antologías, tuve el PECDA (Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico), tuve el FONCA (Fondo Nacional para la Cultura y las Artes), pero yo quería que mi primer libro fuera de cuentos inéditos”.

Cortesía

 

SU PRIMER LIBRO

.En el diálogo con este Semanario, Elma Correa recordó cómo publicó su primer libro “Que parezca un accidente” en 2018, editado por Nitro Press que dirige el editor y escritor Mauricio Bares en Ciudad de México.

“A mí Nitro me pidió el libro en 2011”, evocó la autora, aunque no fue sino hasta 2018 que entregó a Mauricio Bares su primer volumen de relatos:

“Yo no tengo privilegios de clase, yo tengo que trabajar un montón, tengo un hijo, tres gatos, doy talleres, soy freelance, doy clases en la Universidad, mi vida es una locura. En ese sentido, no soy una escritora que escriba todo el tiempo, no tengo el privilegio de dedicarme 100 por ciento a la escritura, eso retrasó toda mi carrera. Llegué tarde por mis circunstancias de clase, y de género también. El medio literario, cada vez menos, pero en general las morras siempre lo pasamos peor que los varones, en cualquier actividad”.

Por fin, en 2018, apareció “Que parezca un accidente”.

“Quizá yo nunca he escrito una novela por el mismo motivo por el que tardé siete años en entregar mi primer libro de cuentos, por el tiempo, no sé a qué hora puedo sentarme a escribir una novela. El cuento, por su brevedad, me permite desarrollar una idea, desarrollar a un personaje y pasar a lo siguiente”, expuso Elma Correa.

 

EN LA PANDEMIA       

La narradora bajacaliforniana también contó que durante la pandemia por COVID-19, entre 2020 y 2021, escribió los cuentos del libro “Mentiras que no te conté” y “Lo simple”, aunque básicamente los creó todos juntos en ese tiempo, después los agrupó y envió a las respectivas convocatorias.

“Llega la pandemia, se detiene el mundo, nos encerramos y en ese espacio, en ese contexto, escribí los cuentos que tenía pendientes. Con el solo hecho que no tenía que trasladarme a la Facultad, el solo hecho de no salir, el solo hecho de no poder hacer las entrevistas de mi doctorado, gané horas de trabajo. Me puse a chambear en eso textos y escribí muchísimo, no sé cuántos, no me atrevo a decir que cientos de cuentos, pero sí muchísimos cuentos, casi ninguno sirvió, por supuesto, que es lo que ocurre en la vida real”, reconoció.

En 2021 clasificó los cuentos que tenía para armar su segundo libro, “Mentiras que no te conté”, entre otros proyectos de libros, de acuerdo a sus coincidencias o recurrencias temáticas.

“De los cuentos que funcionaron, fui viendo coincidencias: estaban los cuentos muy norteños de ‘Mentiras que no te conté’; estaban estos cuentos que son como de morras con amigas, de ‘Lo simple’; otro grupito de cuentos que se articuló en otro libro, que son cuentos como de fiestas fallidas; y habrá sobrado algún cuentecito triste por ahí que no tuvo lugar en ninguna parte. Esos cuentos los escribí entre el verano de 2020 y el primer semestre de 2021, y bueno, los seguí puliendo, los mandé a las convocatorias y pasó esto”.

Y pasó que ganó el Premio Nacional de Cuento “Juan José Arreola” 2021 por su libro “Mentiras que no te conté” y el Premio Nacional de Cuento “Amparo Dávila” 2022 con “Lo simple”.

 

“ESCRIBIR EL NORTE”

El norte y la frontera de México con Estados Unidos en general, y en particular California, San Diego, Tijuana, Mexicali, el Valle, Calexico, El Centro, La Rumorosa y Ensenada, pueblan la obra de Elma Correa.

Aunque en “Que parezca un accidente”, su primer libro, intentó no ser explícita con los escenarios, reconoce que están implícitos:

“Cuando yo empecé a escribir tenía muchísimo miedo de que me encasillaran como una autora norteña. En la segunda década de los 2000 estaba como todo este boom de la literatura del norte, todos estos autores y autoras que, si bien respeto mucho, me gusta lo que hacen, a mí no me interesaba participar de ello. Entonces, en ‘Que parezca un accidente’ en ningún momento se menciona el norte, en ningún momento menciono los escenarios, no digo que es Tijuana, Mexicali, el Valle de Mexicali, Calexico, pero cualquiera se da cuenta que es Mexicali, Calexico y Tijuana”.

Y luego ironizó sobre su entonces aspiración en su primera obra:

“Quería ser como muy universal, pretendí realmente ser universal. De hecho, el lenguaje de ese primer libro es como muy neutro, sin localismos. Yo sola me impuse como muchas reglas al escribir este primer libro; es un libro que a mí me encanta, es mi primer libro, es un libro del que no reniego, pero sí veo la diferencia entre uno y otro. Yo estaba como híper consciente de cada cosa que ponía hacer a mis personajes y muy preocupada por lo que fueran a decir los lectores o el medio en general, porque era mi primer libro”.

En el caso de los libros ganadores del Premio Nacional de Cuento “Juan José Arreola” 2021 y el Premio Nacional de Cuento “Amparo Dávila” 2022, sentenció:

“Todos estos cuentos que escribí en el contexto pandémico, ‘Mentiras que no te conté’, ‘Lo simple’ y el libro que viene de fiestas, pues como no los escribí para nada ni para nadie, los escribí para mí, no los escribí para un libro, no los escribí para una convocatoria, entonces escribí lo que yo quise, como yo quise. Y resultó que de modo natural esto es lo que yo quiero escribir. Quiero escribir de morras en el norte, quiero escribir de mi experiencia como morra, de mi experiencia con amigas. Esa libertad de escritura, de escribir lo que me diera la gana, fue lo que me permitió escribir de lo que me da la gana, que es escribir el norte, un norte muy particular, mi propio norte, mi propia frontera”.

¿Por qué es importante para ti reflejar en tu narrativa una mezcla de culturas en el norte, como la mexicana, la estadounidense, china y la haitiana, esta última como resultado de la reciente migración? (El Jurado del Premio “Juan José Arreola” 2021 destacó “la multiculturalidad fronteriza” en “Mentiras que no te conté”).

“En realidad no estoy buscando escribir el gran cuento o el gran libro de las fronteras, simplemente ése es el contexto en el que me desenvuelvo, esto es lo que existe en nuestras fronteras, en Tijuana, Mexicali, en Baja California en general; eso es nuestra realidad y entonces me parece lo más natural del mundo mostrarlo. Incluso, aunque los textos no sean autobiográficos, en el escenario de las historias, en el contexto de los personajes de las historias, eso es la vida diaria”.

 

“EL CUENTO ES COMO UN GATITO QUE RONRONEA”

Una de las características de la obra cuentística de Elma Correa es la crónica, a través de la que describe y desarrolla sus personajes, escenarios y tramas.

“Me encanta la poesía, pero nunca me he sentido poeta; y el cuento siempre me ha fascinado como género. A mí me gusta mucho el cuento porque soy mentirosa y me gusta mucho la crónica porque soy chismosa. Entonces, me encanta el argüende, me encanta ver qué está pasando, entre más jugoso sea el chisme, mejor. Entonces, me parece que el cuento y la crónica son dos grandes modos de aprender a narrar, a contar cosas, por eso los junto”, describió la autora.

Hay muchas definiciones de cuento muy conocidas, como las de Hemingway y Cortázar, por ejemplo. ¿Qué es el cuento para ti?

“El cuento es como un gatito que ronronea para que te acerques a acariciarlo y después te muerde la mano”, puntualizó Elma Correa.

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Autor(a)

Enrique Mendoza
Licenciado en Comunicación por la UABC Campus Tijuana. Periodista cultural en Semanario ZETA de 2004 a la fecha.
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