Crisis del agro en Zona Costa

Fotos: Enrique Botello
Edición Impresa lunes, 1 agosto, 2022 12:00 PM

Falta de agua y mano de obra, alza en insumos y riesgosas obras carreteras hacia Maneadero, son algunos de los factores que impactan negativamente la actividad agrícola en valles de Ensenada y San Quintín

La escasez de agua y el tema laboral son dos de los principales retos que enfrenta el sector agrícola en los valles de San Quintín y Ensenada, donde el valor de producción alcanzó los 12 mil 237 millones de pesos durante 2021 -según cifras de la Secretaría del Campo-.

Otros factores como la menor demanda de vegetales, menos circulante, inflación e insumos más caros, “han empezado a crear un panorama complicado para el sector agrícola en Baja California”, consideró el presidente del Consejo Agrícola de Baja California (CABC), Walberto Solorio.

En entrevista con ZETA desde su rancho en Maneadero, el agricultor repasó de manera general el panorama actual del sector en Zona Costa, sin dejar de mencionar, también, las afectaciones en el tema logístico que ha implicado la modernización del conocido como tramo de la muerte, entre Maneadero y Chapultepec.

Desde la perspectiva agrícola, la solución que avizora en este momento es la construcción de una planta desalinizadora de toma directa de mar, ya que los pozos actuales se están secando y muchos agricultores hablan de reducción de superficies.

El futuro de la agricultura y el agua está ligado a que “afortunadamente tenemos el Océano Pacífico a un lado, además de que se tiene que trabajar en distritos de riego de agua de mar, permisos para pozos costeros y proyectos para la optimización del recurso; prácticamente es imposible tener agricultura en Zona Costa sin pensar en riego por goteo, almacenamiento y desalinización”, aseguró Solorio, además de destacar: “Somos los únicos en México con sistema de desalinización para producción agrícola”.

En el espectro social, el miembro de una familia de ejidatarios y agricultores reconoció que la escasez de agua en la zona de San Quintín ha generado un enojo social entre los trabajadores, al pensar que la actividad agrícola se está quedando con el recurso.

“En los últimos 30 años, las empresas agrícolas hemos invertido en sistema de riego por goteo y otros, al verse reflejada esa inversión, se nota un desequilibrio enorme con el entorno, la gente lo ve y piensa que nos estamos quedando con toda el agua”, expuso.

“Nosotros lo vemos de otra manera: de los 80 litros por segundo que se provee a la población, hasta el 80 por ciento se extrae de pozos habilitados por los productores, cedidos por ellos; hemos venido a hacer parte de la chamba que en los 30 años no se ha hecho”, recalcó, por parte de las autoridades.

En su opinión, los productores han estado dispuestos a ceder volúmenes de agua, pero tampoco pueden resolver a la autoridad el problema causado por su inacción.

 

MILES SE VAN A EU CON VISA H2A

Con entre 80 mil y 100 mil empleos en el sector, Walberto Solorio sostuvo que “hay una falta de mano obra impresionante”, en parte por la visa H2A que ofrece Estados Unidos para apoyar a sus productores ante la falta de mano de obra en el país vecino.

Entre 4 mil y 6 mil de los mejores trabajadores de San Quintín se van durante meses a la Unión Americana y regresan un tiempo al Valle, pero se vuelven a ir, lo cual “nos impacta mucho”.

Si bien el entrevistado consideró que es bueno para el trabajador porque se vende mejor y puede escoger, implica un incremento en el costo de producción para los agricultores.

Los hijos de las personas que llegaron hace 30 años al campo en la Zona Costa ya no quieren trabajar en lo mismo, lo que ha representado un decremento poblacional en el campo porque buscan otras oportunidades, lo cual, para Solorio, “es lógico y bueno”.

Sin embargo, los productores -insistió- ahora deben voltear hacia el Sur del país para traer gente que cubra los espacios vacíos. La condición de vivienda que actualmente ofrecen los ranchos es de primer nivel, “vienen prácticamente a hoteles”.

Aseguró que desde el levantamiento de jornaleros en San Quintín en 2015, no ha habido un sector más auditado que el agrícola, convirtiéndolos en “clientes cautivos”. La mayoría de las empresas ya tiene ratificados sus contratos colectivos bajo el nuevo esquema, teniendo como fecha límite mayo de 2023.

Entonces, “tenemos el factor de mano de obra más cara, fertilizantes e insumos más caros, retrasos de dos, tres horas en el tramo de la muerte, y, por ende, logística más cara”, reflexionó el representante agrícola.

 

OBRA CARRETERA PROVOCA PÉRDIDAS MILLONARIAS

De acuerdo con Walberto Solorio, unidades con productos perecederos de exportación han tenido demoras de hasta cuatro horas para cruzar un tramo de seis kilómetros, lo cual ha causado pérdidas superiores a 140 millones de pesos, calculas en sólo siete días.

Lo anterior representa no sólo que los productores deban absorber esos millonarios costos, sino que pone en riesgo contratos anuales con empresas transnacionales, y de no resolver la crisis a la brevedad, podría representar la pérdida de cientos o miles de empleos.

“No podemos esperar más, de los 50 mil vehículos que transitan diariamente por el tramo de la muerte, entre 500 y 600 corresponden a unidades representadas por el Consejo Agrícola de Baja California, que han tenido que esperar hasta cuatro horas para atravesar seis kilómetros, perdiendo citas en Estados Unidos y con ello la óptima calidad de los productos que tienen una vida muy corta de anaquel”, describió Solorio.

Debido a la mala planeación en la ejecución de la obra, se tuvo que cambiar todo el sistema logístico con aerolíneas, distribuidores, supermercados. Y no sólo eso, sino que los compromisos con las autoridades se han incumplido.

No se ha dado seguimiento al bacheo ni habilitado un tercer carril de Norte a Sur, a la altura del puente, sin contar que las propuestas han surgido del sector empresarial, no así de las autoridades.

Mientras la Secretaría de Comunicaciones y Transportes refiere que para diciembre terminan los puentes, “no nos queda más que estar atrás de la autoridad, presionando”, indicó Walberto Solorio.

“Quedaron de habilitar los pasos en los carriles elevados, sí cumplieron con tránsito, no cumplieron habilitar un tercer carril de Norte a Sur en el puente”, añadió.

 

REVISAN PAGO DE UTILIDADES

El martes 12 de julio se anunció que el secretario del Trabajo, Alejandro Arregui Ibarra, realizó una gira de trabajo en San Quintín para encabezar una serie de inspecciones en campos agrícolas, para revisar que los patrones cumplan con los derechos que por Ley corresponden a los trabajadores del campo.

El funcionario acudió a los campos agrícolas, donde se entrevistó con trabajadores para percatarse de primera voz de estar recibiendo sus prestaciones, tal como marca la Ley. “Revisamos condiciones de trabajo, salario mínimo, horas extra, equipo de trabajo y reparto de utilidades, buscando salvaguardar el cumplimiento de los patrones a los derechos de las y los trabajadores”, argumentó Arregui.

Respecto al pago de utilidades, dijo que gracias a este tipo de revisiones los resultados fueron muy buenos, tomando en cuenta que el cumplimiento del pago aumentó con relación al año anterior, logrando un 87% que representó más de 5 mil millones de pesos que recibieron los trabajadores de toda la entidad.

Arregui Ibarra puntualizó que este operativo iniciado se desarrollará durante las próximas dos semanas de manera intensiva y con presencia permanente en otros sectores productivos y zonas de Baja California.

Por su parte, Walberto Solorio declaró que hubo empresas con utilidades, ya que no realizaron inversiones; otras no pudieron entregar la prestación porque sí hicieron inversiones, lo cual consta en su declaración de impuestos, “pero muchas veces el trabajador no entiende si ve bonanza y actividad en el rancho”.

 

LA PRODUCCIÓN DEL AGRO EN BAJA CALIFORNIA

De acuerdo con la Secretaría del Campo en Baja California, la entidad ocupa el primer lugar nacional en producción de cebollín, con 87 mil 284 toneladas; y es segundo lugar en producción de cilantro, con 20 mil 150 toneladas.

Asimismo, se ubica en segundo lugar nacional en producción de fresa, con 105 mil 403 toneladas; el Valle de Mexicali tiene el segundo lugar en producción de algodón, con 67 mil 818 toneladas; el mismo Valle alcanza el segundo lugar en producción de dátil, con 5 mil 972 toneladas; mientras que el trigo de grano ocupa el tercer lugar con 226 mil 226 toneladas.

Baja California es el número uno en producción de uva industrial, y tercero en producción de uva en general, con 30 mil 495 toneladas.

La participación de la actividad económica agropecuaria en la composición del Producto Interno Bruto estatal es de 2.6%, y puede considerarse respecto a la aportación de la industria, comercio y servicios.

Los principales cultivos en San Quintín son las berries (frutos rojos), tomate, pepino y algunos vegetales como calabazas y espárragos. En San Vicente hay tomate, chiles, calabazas y un poco de berries.

En el Valle de Maneadero se han dado los productos de especialidad llamados baby, se produce pepino persa y flor, y de unos tres años a la fecha, se han incorporado fresas y frambuesas.

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