“Lo que importa es que un texto sea bueno y capture al lector”: Álvaro Uribe (1953-2022)

Foto: Paula Islas
Cultura lunes, 14 marzo, 2022 12:30 PM

Cuentista, novelista y ensayista, Álvaro Uribe fue uno de escritores mexicanos más importantes de la literatura contemporánea. Falleció el miércoles 2 de marzo a la edad de 68 años (Ciudad de México, 26 de mayo de 1953), víctima de cáncer de pulmón.

Sus cuentos se encuentran antologados en “Historia de historias” (Malpaso Ediciones, 2018), donde comulgan 41 relatos publicados en sus tres libros de ese género: “Topos” (1980), “El cuento de nunca acabar” (1981) y “La linterna de los muertos (y otros cuentos fantásticos)” (2006).

También dejó novelas como “La lotería de San Jorge” (1995), “El taller del tiempo” (2003); Premio de Narrativa Antonin Artaud 2003; “Expediente del atentado” (2007; Premio Iberoamericano de Novela Elena Poniatowska 2008), “Autorretrato de familia con perro” (2014; Premio Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores 2014) y del ensayo “Leo a Biorges” (2012), entre otros títulos.

La sátira y la ironía con elegancia y desparpajo, abundaban en “Caracteres” (Alfaguara, 2018), su último libro, en el cual burlesco, retrata a personajes arquetípicos de la sociedad mexicana, sobre todo en el medio cultural.

De manera tal que por “Caracteres” comulgan 50 perfiles, mismos que cada lector podría reconocer entre sus prójimos: “No hay artista que no crea merecer una beca. Y si es vitalicia, mejor”, se lee por “El becario”; o “Es el ingenuo que cree que nadie se dará cuenta de que copió un artículo de Wikipedia. Y el reincidente que vuelve a las andadas aunque le hayan descubierto sus plagios en Internet”, advierte Álvaro Uribe, por supuesto, en “El plagiario”.

En cualquier caso, en “Caracteres” casi nadie escapa a la picardía literaria de Álvaro Uribe. Ya se imaginará el Lector a los reconocibles personajes que pululan por “El indignado”, “El crítico”, “El hombre de las ferias”, “El sentido”, “El amigo informador”, “El mitómano”, “El borracho”, “El antihollywoodense” o “El supersticioso”.

Cuando en la última entrevista para ZETA se le cuestionó si había llegado a alguna conclusión sobre los géneros literarios, el autor ilustró:

“Así definimos no sólo el cuento, sino los géneros: novela, cuento, ensayo, hasta obra de teatro; yo diría que sirven para su estudio, son esquemas teóricos que hacen sobre todo los académicos para mejor agrupar las obras literarias que se han escrito. Yo escribo el cuento que tengo que escribir y muchas veces se mezcla el ensayo. Por ejemplo, el mayor cuentista de la lengua española, Borges, por supuesto, su primer texto considerado cuento es ‘Pierre Menard, autor del Quijote’ (1939), antes publicaba ensayos y poesía, pero cuando él mismo reconoce que él pasa del ensayo al cuento, su cuento es un ensayo. El personaje, que se llama Pierre Menard, es un francés que aprende español del Siglo XVII para tratar no de escribir parecido al Quijote, sino de reescribir ‘El Quijote’ palabra por palabra; es un texto inteligentísimo que en teoría no es un cuento, no sucede nada, lo que pasa es que un francés del Siglo XX está escribiendo ‘El Quijote’, pero el hecho es que detrás de eso es un invento; entonces, eso le da todo el carácter ficticio, es un ensayo ficticio, vamos a decir: un ensayo ficción, y ése es su primer cuento”, recordó.

“Desde luego, yo sí tiendo mucho a mezclar el ensayo. En ‘Caracteres’ hay por lo menos uno que en realidad no es un carácter, sino es un cuento. ‘Leo a Biorges’ (2012) es un libro de ensayos, la mayoría de los textos son ensayos, pero ahí hay un ensayo que es un cuento; o sea que, si lo pongo como cuento entre los 41 de ‘Historia de historias’, funciona perfectamente como cuento, lo que pasa es que también como ensayo tiene lo suyo”, complementó Uribe.

“Entonces, ‘Topos’ (1980) quién sabe que sea, si son todos cuentos o no; ‘El cuento de nunca acabar’ (1981) tiene muchos que son ensayísticos también, el único libro de cuentos, absolutamente cuentos, sería ‘La linterna de los muertos’ (1988, 2006). Los ‘Tres cuentos más’ que añado (en ‘Historia de historias’), son cuentos que no mezclan el ensayo”.

Álvaro Uribe sentenciaría:

“En realidad yo mezclo todos los géneros que sean necesarios. A mí me gusta jugar con la transgresión de los géneros, entonces yo diría, como conclusión, si es que la hay, que en la práctica lo que importa es que un texto sea bueno y capture al lector”.

Comentarios

Tipo de Cambio