Carestía agobia a paceños

Fotos: Antonio de Jesús Cervantes G
Edición Impresa martes, 8 marzo, 2022 12:00 PM

La canasta básica es el primer indicador de que la economía se desploma. En enero, BCS superó el precio promedio de productos de la región centro-norte y sus habitantes lo resienten con más aumentos

A finales de enero del año en curso, Ricardo Sheffield Padilla, titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), evidenció las regiones y estados con los precios más elevados y más bajos en 21 productos de la canasta básica.

La autoridad reconoció que en la zona centro-norte, a inicios de febrero la tienda Soriana Híper de la colonia Félix Ireta en Morelia, Michoacán, era la comercializadora con la canasta básica más costosa: mil 007.65 pesos.

En la última semana del mismo mes, dichos productos en Baja California Sur se pueden adquirir a un valor de mil 025.77, 18 pesos y 12 centavos.

“Es de terror ir al súper y observar el carrito, ya no te alcanza para nada, el huevo está muy caro, el limón ni se diga, el frijol también está muy caro para un desayuno escolar: cuatro huevos, frijol, tortillas y leche, y es mentira que vas a las tortillas al súper; para eso tengo que agarrar doble pesero y no me sale, entonces, comprar el kilo en la tortillería te sale en 22 pesos. ¿De qué sirve subir el sueldo, si los precios se multiplican?”, cuestionó Oralia Verdugo, ama de casa de la colonia Indeco.

La zona centro-norte, está compuesta por las entidades de Baja California Sur, Aguascalientes, Durango, Jalisco, Michoacán, San Luis Potosí, Sinaloa y Zacatecas.

En La Paz, BCS, se hizo la comparación de los 21 productos de canasta básica que contempla la Profeco. Los precios fueron ubicados por tienda a través del aplicativo Quién es Quién en los Precios.

Familias de escasos recursos no solo pagan por la comida, también compran agua para subsistir porque no cuentan con servicio en sus hogares

A continuación, los productos comparados y el precio promedio en que se podían adquirir al 21 de febrero:

– Aceite de canola o maíz, botella de 946 mililitros, 43.12 pesos

– Arroz en grano, 37.77 pesos el kilogramo

– Azúcar morena, 26.88 pesos por kilo

– Bistec de res, 190 pesos el kilo

– Cebolla, 34.31 pesos el kilo

– Chile jalapeño, 34 pesos por kilo

– Chuleta de puerco, 107.56 pesos el kilo

– Frijol en grano, 38.65 pesos el kilo

– Huevo de gallina blanco, paquete de 18 piezas, 45.18 pesos

– Jabón de tocador, 14.50 pesos por pieza

– Jitomate Saladette, 13.52 pesos por kilo

– Limón, 85.34 pesos el kilo

– Manzana, 65.62 por kilo

– Naranja, 20.21 el kilo

– Pan de caja, paquete de 680 gramos, 40.73 pesos

– Papa, 28.49 pesos el kilo

– Papel higiénico, paquete con cuatro piezas, 33.87 pesos

– Pasta para sopa, paquete de 220 gramos, 9.35 pesos

– Pollo entero, 58.86 el kilo

– Tortilla de maíz de supermercado, 80.76 por cuatro kilogramos

– Zanahoria, 17.05 por kilo

TOTAL: Mil 025.77 pesos.

Para la zona central de la Capital sudcaliforniana, la Profeco analizó la tienda Chedraui Colima, ubicada en Abasolo y Colima, donde se localizaron 18 de los 21 productos en lista, con un costo final de 836.10 pesos, sin considerar el arroz y frijol, que indican, no hay precio disponible.

En el precio de la tortilla se considera el costo promedio, debido a que no se adquieren los cuatro kilos en una sola exhibición, al ser un producto que se estropea muy rápido.

De sumarse un kilo de arroz promedio de 37.77 pesos, más 38.65 el kilo de frijol pinto, adicional al precio promedio en cuatro kilos de tortilla de maíz, siendo 80.76 pesos, el costo final alcanza los 993.28 pesos, más el viaje en transporte público de 20 pesos, si sólo va una persona.

Los habitantes de la zona sur de La Paz también tienen sus quejas, ya que están limitados a dos tiendas comerciales: Bodega Aurrerá Camino Real, que sólo cuenta con 18 de los 21 productos aquí contemplados, con un precio inicial de 854 pesos.

No cuenta con producto, marca o presentación del kilo de manzana, que tiene costo promedio de 65.62 pesos, como tampoco, con pasta para sopa de 220 gramos de 9.35 pesos, incluyendo las tortillas con precio de 80.76 pesos el promedio de 4 kilos, el precio estimado final es de mil 009.73 pesos más el transporte; Walmart es todavía 3.50 pesos más caro.

Otra zona, tienda, Soriana Híper en Forjadores y Colosio en La Paz, sólo cuenta con precios disponibles de 15 productos considerados, cuyo precio inicial es de 532.28 pesos.

Faltan arroz en grano, de 37.77 el kilo; bistec de res, 190 por kilo; chuleta de puerco, 107.56 pesos por kilo; frijol pinto, 38.65 pesos el kilo; jabón de tocador, 14.50 pesos precio promedio y los cuatro kilos de tortillas en 80.76 pesos. Al final, el costo total promedio es de mil 001.52 pesos, sin contar transporte.

 

ZONA ESTE DE LA PAZ, LA MÁS GOLPEADA

Hablando de la crisis económica en los hogares de la Capital de Baja California Sur, la Zona Este del municipio pudiera ser el territorio más golpeado por el incremento en la canasta básica, esto comprende colonias como Lázaro Cárdenas, Loma Linda, Loma Obrera, La Rinconada, Márquez de León, Vista Hermosa, Lagunitas, Villas de La Paz, Guelatao, Laguna Azul y Francisco Villa, de una economía media y baja, algunas con muy bajo desarrollo social.

Estas colonias están en total desamparo y pagando los precios más altos, pues la única tienda comercial cercana era Casa Ley Loma Linda, incendiada durante la Nochebuena de 2021.

“Sí nos sale más caro, pero igual tenemos que pagarlo, en los supermercados los precios son más bajos porque compran por montón o también tienen sus propias marcas, y en las tiendas de la esquina, por decir algo, ellos tienen de una caja o dos, y pues también hacen su luchita”, dijo Norma Alicia Beltrán, habitante de Loma Linda.

Para los habitantes de la colonia Márquez de León, es un golpe muy duro a sus bolsillos. Víctor es guardia de seguridad en Casa Ley 5 de Mayo y percibe 3 mil pesos por quincena, su esposa le ayuda con el gasto, trabaja dos veces a la semana limpiando una casa con un pago de 200 pesos. Son 3 mil 800 pesos a la quincena y cinco personas en casa, dos estudiantes de primaria y la hermana mayor en secundaria.

De considerar el costo de mil 025.77 pesos de la canasta básica a la quincena, restan alrededor de 2 mil 774 pesos, a ello se suman 200 pesos de agua en pipa, porque no cuentan con servicio entubado de agua potable; 200 pesos por consumo de energía eléctrica; 300 de transporte al trabajo, y depende si no le cambian sede.

Además, 80 pesos del transporte de su esposa, quien trabaja en la colonia Guerrero, más 200 del pesero de su hija hasta la Secundaria 3 en 5 de Mayo y, con el regreso a clases presenciales en este mes, requirieron uniformes, cuadernos y mochila. En el hogar de Víctor no hay lugar para antojos.

“Tenemos un hogar humilde, pero con mucho amor y estamos trabajando duro para que nuestros hijos estudien, con un cuarto de material (concreto) y techo de lámina, y otro de madera, gracias a Dios ya con luz desde el año pasado, a veces son muy abusivos los de las pipas, piden de 100 o 200 pesos, depende de los tanques. A veces salen algunos trabajillos de carpintería y nos recuperamos, pero ahí vamos”, contó Víctor.

Para estas familias es más sencillo tener una cuenta abierta en la tienda de la esquina, los conocen y saben que cada quincena, dan abono, y aunque Víctor sabe que es un cuento de nunca acabar, a veces lo sacan de apuro y sobrelleva la crisis.

 

SERVICIOS MÁS CAROS

A los habitantes de La Paz les llueve sobre mojado, dado a que las condiciones territoriales generan incrementos en aranceles y cuotas de traslado, y como en el Estado poco se produce y lo que se genera se exporta, los insumos suelen ser más caros. A esto hay que sumar el encarecimiento de servicios como el agua, que tuvo un incremento del 10% para 2022.

“Parece que los gobiernos de Morena tienen una visión diferente a la que tenemos todos los ciudadanos, no entienden que cuando ellos aumentan los costos de los servicios públicos, por consiguiente, aumentan los costos de la canasta básica y se genera una mayor inflación”, denunció Lupita Saldaña Cisneros, dirigente estatal del Partido Acción Nacional (PAN).

Justo cuando Morena arribó al Ayuntamiento de La Paz con Rubén Muñoz Álvarez, el agua subió, y con Milena Quiroga Romero, de nuevo.

Tal vez para las autoridades el “ajuste” del 10.3% no sea significativo, aunque para muchos de los hogares paceños, perder 20 pesos de su bolsa significa un día de traslado a su trabajo, una oportunidad de generar un ingreso para su familia.

“La Ley de Aguas del Estado de Baja California Sur, Artículo 114 para ser precisos, nos ordena actualizar las tarifas una vez que el movimiento de este índice supera el 5% de incremento respecto a la última actualización que tuvieron. Ese 5% se rebasó desde marzo de 2021, y por las razones que se pudieran tener, no se actualizó en ese momento, nos tocó llevarlo a cabo ahorita cuando ya el incremento es del 10.3%, en esta proporción se actualizan las tarifas y cuotas que aplica el organismo operador, no es un análisis que hayamos hecho o una cuestión deliberada por parte de nosotros”, justificó Mario Gálvez, director del Organismo Operador del Sistema de Agua potable, Alcantarillado y Saneamiento (OOMSAPAS) La Paz.

No sólo el agua es un referente para que los precios en servicios turísticos y comerciales suban de precio, depende mucho de la gasolina, gas LP y la energía eléctrica. Por ejemplo, en el precio de las gasolinas, La Paz cuenta con precios por encima del promedio nacional, la Regular se cotiza en 21.02 pesos por litro, y en la Capital se vende en 21.07; en tanto, la Premium tiene costo promedio de 23 pesos, y aquí en 23.08 pesos.

En el gas LP, los precios a nivel local son de 26.78 pesos por kilo y 14.05 pesos por litro, mientras que el promedio nacional es de 23.16 pesos por kilo y 12.46 por litro, lo cual conlleva aumentos importantes en la industria culinaria de BCS.

“Siempre tratamos de absorber los gastos en gas, gasolina y energía eléctrica, todos los servicios que se pagan, y por supuesto, eso merma un poco las ganancias de los restauranteros. Aunado a esta pandemia que nos ha golpeado muy fuerte, estamos resentidos, pero con el ánimo de seguir de pie y generando empleo, porque de nosotros los restauranteros depende la mayor parte. Las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, somos las generadoras de empleo y es momento que los gobiernos empiecen a voltearnos a ver y apoyar, que no nos den, que nos encaucen a mantenernos vivos”, externó Lorena Hinojosa Oliva, representante regional de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados.

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