Otra vez, las redes criminales

Foto: Archivo
Columnaz viernes, 11 febrero, 2022 8:00 AM

Adela Navarro Bello. Twitter @adelanavarro

Con la petición de no revelar su nombre, pero confiando en que su cargo es oficial dentro de la Fiscalía General del Estado de Baja California, uno de los investigadores confió a ZETA que los tres hombres señalados como presuntos asesinos de la periodista Lourdes Maldonado López, están ligados al Cártel Arellano Félix, en particular, a tres conocidos miembros de esa organización: Edwin Huerta Nuño “El Flaquito”, José Manuel Núñez López “Don Balas” y José Roque García “El Roque”.

Y para refrescar un poco la memoria reciente, Roque García fue relacionado, en la misma FGE, con un hombre llamado César Eduardo Cortés, quien desde la clandestinidad y haciéndose pasar por informante de autoridades de la Unión Americana, entró hasta el principal círculo de Jaime Bonilla Valdez cuando era gobernador del Estado.

Explicaron los contactos de ZETA, que Cortés, sin cargo público ni encargo oficial, solía representar al ex mandatario en reuniones de élite cuando se trataba de sensibles temas de seguridad. Que prácticamente se convirtió en su asesor en la materia. De hecho, un personaje que fue integrante de la fiscalía cuando esta la encabezó Guillermo Ruiz Hernández, confió en su momento que Cortés fue fundamental en la “investigación” que oficialmente abrió la FGE de Ruiz-Bonilla, al ex alcalde Arturo González Cruz, por el crimen contra el facebookero Mariano Soto, sucedido en octubre de 2020.

Contaron los investigadores que César Eduardo Cortés, fue quien ideó la forma de implicar al ahora diputado federal del Partido Verde Ecologista de México en la investigación del asesinato. Que fue él quien encontró al ex policía de Tijuana, Alfredo Rivas Aispuro, y lo ubicó como “testigo de oídas” para declarar conta el ex presidente municipal de Tijuana.

Incluso, que tuvo la capacidad y la luz verde para operar todo el entramado desde las oficinas privadas de Ruiz Hernández, pues en su momento, las autoridades le reconocieron ser “cercano al gobernador Jaime Bonilla” y tener una relación de más de 17 años con el morenista, hoy sospechoso en el asesinato de la periodista Lourdes Maldonado López, debido al pleito público, legal y frontal que la comunicadora sostenía contra el ex gobernador y su empresa de medios, por injusticias laborales. Litigio que llevó a la propia Maldonado, a solicitar ayuda al Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, cuando en una conferencia le explicó su caso, el poderío de Bonilla y confesó temer por su vida.

De acuerdo con las autoridades que continúan laborando en la FGE, César Cortés ha sido señalado, aun de manera extraoficial, de servir a intereses ajenos a la legalidad y las buenas formas. Más cerca del Cártel Arellano Félix y muy retirado de la justicia. Por eso, cuando fue asesor no público de Jaime Bonilla llamó la atención la relación que fiscales como Hiram Sánchez (hoy ex fiscal central), les tocó atestiguar al coordinarse con el “asesor de Bonilla” para fraguar la investigación contra González Cruz.

Es preciso recordar estos hechos, algunos de los cuales son parte de la carpeta que en la Fiscalía General de la República se sigue en el caso, luego que esta entidad decidió atraer la investigación donde se inmiscuía al ex alcalde de Tijuana, porque de nueva cuenta, estos personajes ligados a Bonilla aparecen de manera indirecta en las indagaciones de un asesinato: el de la periodista Lourdes Maldonado.

Como se informó al inicio de esta columna, uno de los investigadores del caso del homicidio de Lourdes, confió que sospechaban y estaban investigando, la relación de los tres sospechosos con un identificado narcomenudista con domicilio en la colonia Libertad, y con presuntas ligas a tres conocidos miembros del CAF, entre ellos, Roque García, la conexión de quien se presentaba como “asesor en seguridad” de Bonilla, César Cortés.

El fiscal general del Estado, Ricardo Iván Carpio, ha dicho que no descarta llamar a declarar al ex gobernador, pues el pleito legal que la periodista sostenía con él desde hace nueve años, es una de las líneas de investigación, específicamente a partir de la denuncia de Maldonado frente al Presidente de la República.

Bonilla, pues, no ha sido descartado en la investigación, y es parte de una hipótesis del crimen.

De hecho, los tres hombres detenidos, dos por el asesinato de la periodista, y uno por narcomenudeo, son parte de la investigación en materia de los asesinos materiales. Falta que avance la indagación para dilucidar al o a los asesinos intelectuales, aquel o aquellos que ordenaron matar a la periodista, pues los detenidos informaron que les fueron pagados 5 mil dólares a cada uno de ellos por “aventarse un jale”, un homicidio.

Las mismas investigaciones revelan que ninguno de los tres conocía a Lourdes Maldonado, no sabían quién era, ni a qué se dedicaba. Para ellos fue “una orden”. Se enteraron que era periodista, en los días posteriores al crimen y a través de medios de comunicación y redes sociales.

Los investigadores les han otorgado, pues, la calidad de asesinos a sueldo. Alguien o varios, los contrataron, utilizando las redes con miembros del CAF. La investigación no se puede terminar con la aprehensión de presuntos asesinos materiales, igual de importante es sacar de circulación, a quien ordenó matar a la periodista.

 

* Se presume inocente mientras no se declare su responsabilidad por la autoridad judicial. Art. 13, CNP

 

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