En BC, 577 muertos y 16 asesinos buscados

Edición Impresa lunes, 28 febrero, 2022 12:00 PM

Siete homicidios por día en el gobierno de Marina del Pilar Ávila. Identifican a 14 cabecillas de células criminales más violentos en Baja California, pero a la fecha sólo cinco tienen órdenes de aprehensión en su contra. La Mesa de Coordinación por la Paz y Seguridad tiene su lista de los 16 matones más buscados, que incluye a once presuntos homicidas y cinco jefes delictivos

En los primeros 85 días del gobierno de la morenista Marina del Pilar Ávila Olmeda, 577 personas fueron víctimas de homicidio, con un promedio siete asesinatos al día en Baja California.

Con casi 600 muertes violentas en tres meses y con Baja California conservando el segundo lugar en violencia homicida en el país, la gobernadora está ligeramente por debajo de los números que dejó su antecesor Jaime Bonilla Valdez, quien en el mismo periodo, sumó 603 víctimas el primer año, y 800 en su segundo y último año de gobierno.

Los generadores de violencia, los que ordenan las muertes, los autores materiales, siguen siendo los mismos que en el bienio de Bonilla y la segunda mitad del sexenio del panista Francisco Vega de Lamadrid pero ahora, algunos tienen órdenes de aprehensión. Algunas datan del año pasado.

En comparación con 2021, las estadísticas de mortalidad violenta del último trimestre, muestran que hubo una reducción en Tecate, de 88 a 11 muertos, un 87%; en Ensenada, de 128 a 46 víctimas, un 64%; y Tijuana, de 510 a 400 cadáveres, con 21% menos.

Mientras los municipios que registraron incrementos fueron Rosarito, 23 a 44 homicidios, un 91%; y Mexicali creció de 51 a 72 asesinatos, un 41%.

Pese a que en Tijuana el número de decesos violentos se redujo en comparación con el año pasado, con casi 400 muertes violentas en tres meses, este municipio sigue a la cabeza en la estadística mortal de BC, aportando 7 de cada 10 muertos.

Una de esas víctimas, fue el médico cirujano retirado Jorge Robles Altamirano, quien después de un forcejeo, fue apuñalado; una herida certera en el cuello que lo inhabilitó al instante. Pasadas las 17:00 horas del miércoles 16 de febrero, en una casa con apartamento ubicada en la calle Grandes Lagos del fraccionamiento El Lago, una pareja llegó, tocó y fueron atendidos por la señora que ayudaba en el aseo. Preguntaron por un departamento en renta, la mujer fue a busca al doctor, que salió y casi de inmediato regresó a la habitación porque había dejado el teléfono.

En la segunda aproximación a la entrada de la casa, se escuchó un jaloneo, su empleada se dirigió a la puerta y lo encontró tirado en el piso, desangrándose -no vio cuando lo apuñalaron-, fue a pedir ayuda al vecino, quien habló a Emergencias, lo levantó del piso y lo recostó en un mueble. Cuando llegaron los paramédicos ya había fallecido.

De acuerdo con sus familiares, Robles no vivía en la casa donde lo mataron, ese día se había quedado por una eventualidad y no había recibido amenazas. Su pareja, otra doctora con la que tiene un hijo, declaró que la víctima no tenía actividades que lo pusieran en riesgo, y agregó que tenían poco tiempo juntos.

En una selección de temas públicos, ZETA preguntó en la Fiscalía General del Estado por algunos casos recientes. De inicio, comentaron que no tienen indicios en las carpetas de Matilde Serrano, baleada el 17 de febrero en un yonque en el fraccionamiento La Ciénega, quien murió el día 22 en un hospital; ni en la de Rubén Valverde, mexicano pensionado de Estado Unidos, quien estaba limpiando el patio de su casa en la calle Concepción en el Aguaje de la Tuna, cuando fue acribillado por tres hombres encapuchados y vestidos de negro, quienes forcejearon con la víctima para ingresar a su propiedad. De hecho, brincaron la cerca, y una vez dentro, le dispararon y huyeron.

Más actual, apenas el miércoles 23 de febrero, en la delegación Sánchez Taboada, la más violenta en Tijuana, sobre la calle Mexicano de la colonia Camino Verde,  peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) encontraron el torso de un hombre en un tambo, justo en el mismo predio que 48 horas antes, el lunes 21, a las 15:00 horas, la Policía Municipal detuvo a Josmar Fernando Hernández Sánchez, de 27 años de edad, porque en recorrido de vigilancia lo vieron enterrar el cadáver de un hombre decapitado.

 

Las autoridades no han aclarado por qué no encontraron el segundo cuerpo en el primer operativo, ni cómo se enteraron del segundo, aunque reconocieron que de inicio el detenido no será imputado por homicidio, al no haber flagrancia ni elementos de prueba en la escena. El cargo que se presentará será el de inhumación y exhumación ilegal de cadáveres, cuya penalidad en BC es de seis meses a cinco años, pero la investigación por los homicidios continuará.

En el caso de Guillermo Alfonso Favela, asesinado la tarde del martes 22 de febrero en el estacionamiento del Home Depot en la colonia Los Santos por dos individuos a bordo de una motocicleta, los investigadores no tienen indicios de los atacantes, a los que ya empezaron a rastrear a través de cámaras de seguridad en la zona, pero los primeros indicios refieren que no iba de compras, sino que llegó al lugar acompañado de su pareja -quien justificó no lo conocía bien, porque aseguró, era una relación reciente- en el auto de la víctima, y al hombre le dispararon cuando se iba a bajar del auto. En el interior del carro, los agentes encontraron dos paquetes con 18 imanes de los que usan los traficantes para pegar paquetes en los carros que cruzan droga como mulas ciegas. Al cierre de edición, jueves 24 de febrero, las bases de datos no revelaban que Favela tuviera antecedentes.

Respecto al asesinato de José Miguel Arano, afuera de la Funeraria Baja California de Bulevar Fundadores, escena en la que uno de los ciudadanos presentes intervino y desarmó a uno de los asesinos antes de que estos huyeran corriendo y se enfrentaran a balazos con policías municipales -quienes abatieron a Jesús Manuel Soto y capturaron a Fernando Gutiérrez González, ya judicializado-, aún se ignora el móvil y ninguno de los participantes -víctima y homicidas- resultaron con antecedentes.

El tema con más avances, es hasta el momento el de Elizabeth Martínez, joven reportada como desparecida el 15 de febrero y localizada -por una amiga y su hermano- asesinada en el interior de su camioneta el día 17. La familia ha reclamado públicamente el lento actuar de la FGE, argumentando que de haber respondido con efectividad desde el día 15, podrían haber encontrado a Martínez con vida.

La joven fue localizada estrangulada, y de acuerdo con los elementos disponible en el Servicio Médico Forense, la muerte había ocurrido “más de 24 horas” antes que el cuerpo fuera encontrado.

Las autoridades dieron seguimiento a lo que hizo la joven de 26 años él ultimo día que la vieron con vida, cuando se citó con un hombre de Estados Unidos, quien de acuerdo con sus compañeros del centro nocturno Hong Kong, era un cliente frecuente al que pueden identificar físicamente y la muchacha le tenía la suficiente confianza para verlo fuera de su lugar de trabajo. De hecho, el día que cruzó la línea fronteriza a Tijuana lo hizo a pie y ella fue a recogerlo.

Como su familia lo había determinado siguiendo el GPS del móvil, pudieron corroborar su presencia en el hotel Hacienda Soler y en un restaurante, existen imágenes de su rostro que no son muy claras, pero trabajan en ellas.

Por ser, ”aparentemente” la última persona en verla con vida, el estadounidense es la principal línea de investigación, razón por la cual la FGE está colaborando con autoridades de California, sin embargo, los investigadores admiten que de ser responsable, necesitarán mayor trabajo para encontrar elementos y acreditar el homicidio, porque hasta el momento, judicialmente, apenas alcanza para considerarlo sospechoso de privación ilegal de la libertad cometida por particulares, sancionado con 25 a 50 años de prisión y de cuatro mil a ocho mil días multa.

 

PRINCIPALES GENERADORES DE VIOLENCIA

A pesar de que en los dos años previos se detuvo a un promedio de 450 a 500 homicidas materiales por año, las cifras mortales mantienen a Baja California en el segundo lugar de homicidios, ya que la mayoría de los cabezas de células siguen activos.

Actualmente los principales generadores de homicidios son:

En Mexicali:

José Eduardo Gómez Ponce, de 30 años.

Manuel Humberto Peralta Reyes “El Güerito”, 23 años.

Ulises Arias “El Willi”, 24 años.

De este grupo, sólo el último tiene orden de aprehensión activa por homicidio calificado y antecedentes por omisión de auxilio a persona atropellada, lesiones por culpa, venta de droga, delitos contra la salud y portación de arma prohibida.

Los tres, de la célula de Crispín Salazar Zamorano, representado en el Valle de Mexicali por Eduardo Molina y Bibiano Cabrera. Estos se enfrentan contra en grupo delictivo identificado por las autoridades coordinadas en el Estado como los hermanos Manuel y Javier Garibay Espinoza, quienes ya fueron detenidos y liberados sin cargos, y actualmente no tienen órdenes de aprehensión.

La primera semana de febrero fue capturado Luis Alfredo Garibay Félix “Wicho”, quien si tenía orden de aprehensión por homicidio. Lo detuvieron luego de un enfrentamiento en el rancho de su tío, Manuel Garibay, ubicado en el Ejido Chiapas III, en posesión de más de siete armas largas.

En Tijuana:

– Francisco Javier Rabadán Gudiño alias “Yolanda” y/o “El Aguacate” por el Cártel de Sinaloa, quien ejerce mayor control en la Zona Oeste de la ciudad, Centro, Soler, Playas de Tijuana, Castillo y Altamira, entre otras. Sin orden de aprehensión.

– Rodolfo López Arellano “El Solecito” por el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), con orden de aprehensión activa desde 2018 por homicidio. Estuvo en prisión por narcomenudeo en 2015 y por posesión de armas en 2006. Está asociado con Christian David Navarro Rodríguez “El Búho” y Alfonso Trapero.

– Pedro Herrera Estrada “El Viejón” o “Peter”, identificado por autoridades de la Mesa de Coordinación por la Paz y Seguridad como cabecilla de la célula de “Los Erres”, coordinado por su hijo Pedro Stanley Herrera Jelinek. Han pasado por todos los cárteles como grupo de sicarios, y actualmente los ubican en el CJNG. Actualmente no tiene orden de aprehensión en contra, pero está en proceso una por homicidio calificado.

“El Viejón” fue detenido en 2021 por posesión de armas y posteriormente liberado. En 2012 lo capturaron por violencia intrafamiliar, delitos contra la salud y por robo equiparado; en 2014, por robo de auto, por narcomenudeo, y le cumplimentaron órdenes de aprehensión en 2002 por lesiones calificadas.

En Ensenada:

– Hernán Vega Niebla, alias “Ingeniero”, del Cártel de Sinaloa, con Los Arzate, con orden de aprehensión pendiente por homicidio calificado de 2020. Se convirtió en cabeza de célula a partir de febrero de 2019, tras el asesinato de su hermano Alfonso; y en mayo de 2021 sobrevivió cuando intentaron matarlo en un racho en el Valle de Ensenada. Fue detenido en 2010 por delitos contra la salud y tiene un ingreso penitenciario de 2011 por posesión de droga.

– Leopoldo Lizárraga Ochoa “El Polo” y/o “El Pantera”, actualmente sin orden de aprehensión pendiente, servidor de René Arzate en el Cártel de Sinaloa, detenido por posesión de droga en 2009 y por robo en 2012; y en Ensenada, por robo en 2015. A partir de ese año, las autoridades lo integraron al organigrama del cártel. Sus primeros antecedentes delictivos son como ladrón de autos en 2012 en Sinaloa. En BC ingresó en el radar del Grupo Coordinación en 2015.

En Tecate:

Las agencias investigadoras del Estado ubican como responsables del mayor número de homicidios a:

– Marco Antonio Bermúdez Trejo, quien delinquía para el Cártel de Sinaloa, pero se pasó al CJNG según las autoridades. Y como hay división, uno de sus principales contrapartes es:

– Ulises Macías “El Chamán”, quien fuera brazo derecho de Danny Isaac Covarrubias “El Moreno”, asesinado el 4 de diciembre de 202l después que sus escoltas permitieran el homicidio y al final sólo recogieran el celular del criminal. El problema con Macías, es que “al parecer está delinquiendo por la libre como independiente”.

En Rosarito:

Los dos principales generadores de violencia identificados, operan para el CJNG:

– Israel Cervantes Rivera “El Isra” o “El Apá”, operador criminal en Primo Tapia y Puerto Nuevo. Tiene orden de aprehensión activa por homicidio calificado que data de 2016, antecedentes por robo con violencia en 2009 y robo de vehículo.

– Edgar Osvaldo Sauceda Rodríguez “El Güero Pecas”, a quien ya le cumplimentaron en 2017 orden de aprehensión por homicidio calificado, homicidio en grado de tentativa y daños en propiedad ajena. Quedó en libertad y actualmente no existe mandamiento judicial en su contra.

HOMICIDAS MÁS BUSCADOS, CON ORDEN DE APREHENSIÓN    

Adicionalmente a los cabecillas de célula antes mencionado, la Mesa de Coordinación por la Paz y Seguridad informó que están rastreando, con orden de aprehensión por homicidio en mano, a:

– René Ledezma Jáuregui alias “Rana”, de Mexicali, identificado por policías como operador del recién detenido Luis Garibay Félix. El mandamiento judicial en su contra fue girado el 3 de abril de 2021 y está en investigación por secuestro y otro homicidio.

– Luis Miguel Campos García y Rodrigo López García, con orden de aprehensión por el mismo homicidio en Rosarito, aunque ambos registran domicilio en la Zona Este de Tijuana.

– Jesús Alfredo Velarde “El Rojo”, con orden de captura por un homicidio en Ensenada desde 2020 y lo investigan por amenazas y el asesinato de una segunda víctima.

– José Juan Flores Valenzuela, lo buscan por la muerte violenta de un hombre, perpetrada en 2021; tiene otra indagatoria por homicidio abierta y un expediente por violencia intrafamiliar.

En Tijuana, la lista de presuntos homicidas más buscados y con orden de detención en mano es más amplia, son siete y algunos de ellos llevan más de dos o tres años en la lista:

– Jesús Alberto López Barraza “Clofer”, 21 años; dos órdenes de detención por homicidio, ambas de2019.

– Yossio Noé Quiñonez Armenta, buscado como presunto matón desde 2020, con antecedentes por narcomenudeo.

– Aldo Coria Pérez, buscado por una muerte perpetrada en 2021.

-Edgar Ernesto Piña Aranda, con orden de aprehensión en proceso por un asesinato de 2021.

– Jonathan Alfredo Dávalos, con expediente de homicidio en proceso y orden de reaprehensión por portación de arma de fuego.

– Raúl Sánchez Martínez “El H”, con antecedentes de robo y narcomenudeo, con orden de aprehensión en proceso por feminicidio.

– Fredy Renova Villa “Gordo”, presunto autor intelectual del homicidio de Felipe Sánchez Améqzuita, agente de la FGE adscrito al área de Narcomenudeo, cometido en noviembre de 2021. Es investigado por otro asesinato en abril del mismo año, con orden de aprehensión en proceso.

También tiene en el listado de más buscado con orden de captura a Cristian Jonathan López Sanzen, alias Luis Felipe Cuevas Villa “Cabo 64”, pero desconocen si continúa con vida.

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