Masculinidad, violencia y heroísmo

Fotos: Cortesía
Espectáculoz lunes, 31 enero, 2022 12:15 PM

Arribará al Festival Internacional de Cine de Berlín, la cinta mexicana “El Norte sobre el vacío”, de Alejandra Márquez Abella, en la que revisita la mirada antropocentrista, los temas de posesión de la tierra, tensiones alrededor de la cosmovisión de los hombres y el dominio sobre la otredad, a través del retrato de la figura e historia real de un héroe tamaulipeco, cuya hazaña de enfrentar a un grupo de criminales ha sido sublimada en la literatura, el periodismo y en el imaginario de una sociedad agobiada por la violencia

Asustada, pero dispuesta a tirarse al vacío, la realizadora mexicana Alejandra Márquez Abella -conocida por las películas “Semana santa”, “Las niñas bien” y las series “Soy tu fan” y “Narcos México”- participará en la sección Panorama de la edición 72 del Festival Internacional de Cine de Berlín con su filme “El Norte sobre el vacío”.

Rodado entre Nuevo León y Tamaulipas, con la actuación de Gerardo Trejoluna, Paloma Petra, Dolores Heredia, Juan Daniel García Treviño, Mayra Hermosillo y Raúl Briones, el largometraje inspirado en hechos reales retrata la historia de Alejo Garza Tamez, de 77 años, empresario y cazador que hace 12 años enfrentó a un grupo de criminales que buscaban apropiarse de su rancho en Ciudad Victoria, cuya hazaña ha sido aclamada en la literatura, periodismo e imaginario de una sociedad agobiada por la violencia. Suceso con el que la realizadora se adentra en la masculinidad, la mirada antropocentrista, la posesión de la tierra y el dominio sobre la otredad.

Alejandra Márquez Abella

“Muy contenta, soñada, sorprendida y emocionada de que la película inicie su recorrido en la Berlinale, de que la vean y palpen cómo la historia inspirada en hechos violentos es pretexto para hablar más que nada sobre cómo se construye la masculinidad, los valores de valentía y heroísmo, la cosmovisión de los hombres. ‘El Norte sobre el vacío’ no es una cinta que te cuenta la anécdota de lo sucedido al Noreste de México, sino una observación sobre los hombres, las herencias de padre a hijo, la carga de lo que es ser hombre, lo que significa y requiere para serlo”, explicó a ZETA Márquez Abella, quien toma la agitación social con brío visual y sus campos de visión se convierten en presagios de agitación.

“Soy una clavada, siempre quiero analizar la sociedad en la que vivimos y tratar como de exponer las cosas que siento están mal o que podrían cambiar y podrían arreglarnos la vida a todos como comunidad; un poco en este caso, hablar de la masculinidad, el heroísmo, la valentía, y un poco criticar el valor que se le da a esta virtud”, compartió la potosina sobre el abordaje de la cinta, cuyo guion trabajó en conjunto con Gabriel Nuncio.

“Sin duda, en los tiempos que vivimos es importante analizar en profundidad cómo nos nutrimos de la violencia, cómo nos relacionamos con la violencia en sociedad, con nuestros hijos, los unos y los otros; particularmente es entrarle al tema desde otra perspectiva, es quizá la historia que hemos escuchado muchas veces, pero desde otro lugar, porque también cuestiona las expectativas del público”, agregó.

Indudablemente “El Norte sobre el vacío” se une a la ola de cintas mexicanas como “La caja”, de Lorenzo Vigas; “Noche de fuego”, de Tatiana Huezo; “Sin señas particulares”, de Fernanda Valadez; y “La civil”, de Teodora Mihai, que retratan el México violento a través de historias y distintas posibilidades para comprendernos.

“No sé si mi película sea una luz en la oscuridad como otras cintas mexicanas, pero sí analiza la situación desde un plano más de emoción, menos de los hechos, y más de las emociones de sus protagonistas, de cuestionamientos profundos sobre esa historia que, llevados a la dirección, fueron todavía más contundentes. ‘El Norte sobre el vacío’ no pretende ser un estudio académico sobre la masculinidad, sino abordar la sensibilidad por medio de una ficción que gira en torno a don Reynaldo, un reconocido cazador en declive, que cuando aparece la amenaza de perder su patrimonio y el legado de su padre, la dinámica con su familia, con sus empleados y con la tierra, es trastocada de manera peligrosa”, señaló la directora, a quien le preocupan la desigualdad social y la diversidad. “A veces sentimos los cineastas que podemos hacer películas y cambiar el mundo, resolver las cosas como si fuera algo epidérmico, cuando se necesita todo un proceso cultural profundo. Como cineasta trato de aportar material digno del que me pueda sentir orgullosa, y no simplemente hacerles la maquila a las plataformas”, complementó.

A la par de “El Norte sobre el vacío”, otras producciones mexicanas como “El reino de Dios”, de Claudia Sainte -Luce; y “Manto de gemas”, ópera prima de Natalia López Gallardo, enfatizan la tendencia del discurso y representación femenina.

Para Alejandra, “es una ola que tiene muchos años, una tendencia muy afortunada de que los retratos mexicanos lleguen a plataformas de cine tan importantes, ahora la sorpresa es que a Berlín vamos cuatro cineastas mujeres, lo cual habla de que no sólo se está haciendo más, sino que se está demandando más apertura y diversidad en lo que vemos”.

Y exaltó:

No se trata de que nos den oportunidad o de cumplir cuotas, sino de expandir el número de existencias que se retratan en la pantalla, la gente delante y detrás de cámaras, y las historias, esas otras miradas que vienen de experiencias humanas que no han sido contempladas”.

 

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