El año viejo

Foto: Internet
Opinionez lunes, 3 enero, 2022 12:00 PM

De Trez en Trez

 

 

 

Uno.- Imposible olvidar al “año viejo”. Y no me refiero a la popular canción del mismo nombre, compuesta por el colombiano Crescencio Salcedo y grabada originalmente en 1953 por Tony Camargo, pues a ellos, de perdida, les dejó cosas muy buenas: una chiva, una burra negra, una yegua blanca y una buena suegra.

En cambio, a los que habitamos en este país, 2021 dejó más de lo mismo. Igual que el anterior, este año que termina estuvo marcado por la pandemia de Covid-19 que inició en marzo del 2020, y que trajo todas las consecuencias negativas en materia de salud, economía y también en lo social.

Se han desperdiciado casi dos años y se siguen cometiendo los mismos errores en su manejo politizado: casi 4 millones de contagios y los más de 299 mil muertos reconocidos oficialmente por el gobierno hasta ayer martes; sin embargo, hay quienes calculan el triple de víctimas mortales. La “estrategia” de sostener a López- Gatell y de minimizar la pandemia, continúa.

El año a punto de fenecer deja también una cifra de asesinatos enorme y coloca al país y a su gobierno muy lejos de revertir esa violencia y la impunidad que llevan aparejados los delitos cometidos. En sus tres primeros años de gobierno, el de AMLO suma más de 100 mil asesinatos, miles de desaparecidos y pocos responsables detenidos, procesados y sentenciados por ello. Promesa incumplida. Ya no es válido culpar a los “gobiernos del pasado,” ni tampoco presumir que se ha “pacificado al país”.

La impunidad también protegió a los responsables del desplome del Metro en CDMX que dejó 26 fallecidos, muchos intocables y pocos “chivos expiatorios”… pero las figuras de “primera línea”, ni tocarlas; la corrupción -dígase lo que se diga- también continuó a lo largo y ancho del país y en razón de ello fallecieron 56 migrantes centroamericanos a bordo de un camión que se accidentó en una carretera de Chiapas. “Las investigaciones continúan, caiga quien caiga”. Sabemos bien que no caerá nadie de peso.

De la narcodelincuencia mejor ni hablar; sigue a todo lo que da, desplazando poblados enteros, dejándose ver con total impunidad y apoderándose de los vacíos de poder y de la estrategia fallida del Gobierno Federal para combatirla.

Doz.- En materia económica, 2021 finaliza con una inflación superior al 7%, distante también del 3% proyectado y, según los especialistas, esa cifra no se alcanzará ni siquiera dentro de los dos próximos años. Los consumidores finales padecemos y batallamos con el aumento de precio en bienes, productos y servicios, todo más caro y de menor calidad. Otro incumplimiento de -quien dijo- tenía la fórmula para transformar a México.

Lo que casi no cambió en 2021 fue la temática del Presidente López Obrador en su –para muchos- repetitiva y obsoleta conferencia de prensa “mañanera”, pues se ha convertido en una herramienta que sirve lo mismo para presumir obras, denostar a los “contrarios y adversarios”, mentir respecto a acciones de gobierno y para pelearse con casi todo mundo.

Lo mismo se ataca a periodistas, llama corruptos a los Ministros de la SCJN (menos a su presidente Zaldívar), ataca a los magistrados del TEPJF, arremete contra el INE, el CIDE, el INAI, la CRE, la UNAM, el ITAM y los que sigan… Ring político en busca de debilitar y controlar esas instituciones.

Trez.- Y algo que preocupa cada vez a más es la ya no tan callada militarización que se realiza en varios aspectos y actividades en el país, contrario a su promesa de regresar a los militares a sus cuarteles tan pronto tomara la presidencia de la República.

A los militares los ha metido desde la construcción de sus obras insignias (aeropuerto de Santa Lucía, el Tren Maya y refinerías entre otras), también custodian los puestos de vacunación, realizan la distribución de medicamentos (cuando hay), distribuyen el gas Bienestar y con la “sugerencia/orden” de AMLO a los gobernadores de los estados, para que se nombren a militares en puestos claves relacionados con la seguridad pública o las fiscalías estatales.

La lista puede continuar; la falta de espacio limita enunciar otras tragedias, errores, omisiones y garrafales equivocaciones en varias materias que se registraron en este año que (por fin) finaliza. La esperanza de que mejoren las cosas sigue presente, a pesar de lo anterior y de lo que puede dejarse venir en 2022.

Los mejores deseos para todos y en todo. Ojalá el año venidero nos deje algo más que una chiva, una burra negra, una yegua blanca y una buena suegra…

P.D.- Por cierto, Crescencio Salcedo también es autor de La Múcura, Se va el caimán y de Mi cafetal: “Porque la gente vive criticando me paso la vida sin pensar en nada, porque la gente vive criticando me paso la vida sin pensar en nada…”. ¡Feliz y mejor 2022!

 

Óscar Hernández Espinoza es egresado de la Facultad de Derecho por la UABC y es profesor de Cultura de la Legalidad y de Formación Cívica y Ética en Tijuana.

Correo: profeohe@hotmail.com

Comentarios

Tipo de Cambio