Autopista del sur

Cartaz lunes, 15 noviembre, 2021 12:00 PM

“…como para poder sentir de verdad que la columna se estaba moviendo, aunque fuera apenas, aunque hubiera que detenerse y arrancar y bruscamente clavar el freno y no salir nunca de la primera velocidad, del desencanto insultante de pasar una vez más de la primera al punto muerto, freno de pie, freno de mano, stop, y así otra vez y otra vez y otra”.

 

La noche en que el churrero llegó, supimos que esto sería un bucle interminable. Pasajeros lanzando líquidos por las ventanas. Hasta cinco carriles donde solo cabe uno. Google Maps ilusionando a los ciudadanos con pronósticos falsos de “máximo 20 minutos”. Aumento de circulación de camiones de carga. El transporte público abandonando a sus pasajeros. Semáforos asincrónicos. Tres, cuatro, cinco accidentes automovilísticos…

Tras una temprana infancia en la colonia Libertad, la mudanza en 2004 a Santa Fe me resultó inicialmente chocante, al tener que comenzar a madrugar y soportar tráfico cada que los gobiernos en turno decidían cerrar vialidades, ocurría un accidente, y tanto fraccionamientos como residentes aumentamos exponencialmente, sin que se procurara la creación de verdaderos y “nuevos” accesos, ni carreteras en condiciones.

Conforme pasaron los años, la sorpresa se convirtió en resignación de no vivir “técnicamente” lejos de la escuela, del trabajo o de los centros de recreación más populares, pero sentir como si lo fuera.

En este contexto, no debería asombrar la situación que los vecinos de esta zona hemos enfrentado desde junio 2021, tras la disposición de reencarpetar el bulevar El Rosario. El trayecto de mínimo 30 minutos, máximo 45, que se realiza para llegar desde zonas más céntricas de la ciudad, actualmente es equiparable a un día típico en la garita de San Ysidro. Y eso para lograr un traslado de apenas tres kilómetros.

Pero, especialmente en la oscuridad, ese camino al sur de Tijuana se siente como “La autopista del sur”, aquel cuento de Cortázar sobre una ciudad en miniatura en medio del caos vial, eterno y agobiante.

Así, hasta el tiempo sobra para conocer al Rav4 detenido dos carros al frente; preguntarse por el Attitude que intentó conducir encima de la banqueta; jugar a las adivinanzas sobre si el otro carro va a Santa Fe o a Rosarito, o a La Gloria; cuestionarse si no era mejor idea alguno de los otros accesos. Y si eres legal y manejas como se debe, eres castigado con horas extra de viaje, cuando estás a tan pocos metros de llegar a tu casa.

Con el cambio de ayuntamientos de este año, se dio a conocer que las obras no habían avanzado como se pretendía, debido a adeudos. Ya se prometió que se concluya en diciembre, supuestamente (cuando antes terminaría en noviembre); se aseguró trabajar las 24 horas para terminar con prontitud (no aplica en fines de semana ni días festivos); incluso se abrió el paso por el reencarpetado (que aún no está listo)… y sin embargo, lo más crucial ahora es que exista un verdadero apoyo de agentes de tránsito para evitar el caos vehicular al que diariamente nos enfrentamos aquellos tijuanenses del sur. Y que solo va en aumento.

 

Atentamente,

Andrea López González.

Tijuana, B.C.

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