COVID-19: El costo de volver a clases en pandemia

Fotos: Jorge Dueñes
Edición Impresa viernes, 3 septiembre, 2021 4:00 PM

El regreso a clases presencial genera gastos en promedio de dos mil pesos por alumno, entre uniformes, útiles, transporte, pero las familias prefieren pagarlo a seguir con las clases en línea, que si bien son más económicas, el encierro y la falta de sociabilización en los menores les han generado otro tipo de problemas

Omar se despertó el 31 de agosto a las cinco en punto, para llegar temprano a su primer día de clases en la secundaria técnica 42, ubicada en el fraccionamiento Panamericano; estaba ansioso y emocionado, la última vez que estuvo en un salón tenía 10 años e iba en quinto de primaria.

Él es uno de los 22 mil alumnos que regresaron a clases en este nuevo ciclo escolar, y de los pocos que lo hizo de manera presencial en Tijuana, luego de un año y cinco meses sin que las escuelas abrieran sus puertas.

La rutina no fue igual. Después de bañarse, arreglarse y desayunar, su mamá, Genoveva, lo revisó como le indicaron las autoridades que debía hacerlo. Llegaron a las 6:30 a.m. a la escuela, no sabían que la entrada era una hora después.

“Ya tenemos rato aquí esperando y no nos dejan entrar todavía. Debí traerlo ayer, pero no pude porque no tenía dinero para las libretas; pero ya se las pude comprar”, dijo Genoveva a este Semanario.

Con el regreso de las clases presenciales, volvieron gastos que ya no se contemplaban en la familia, como lo es la compra de uniformes y útiles escolares nuevos, como en el caso de Omar, que pasó de primaria a secundaria.

El costo de un uniforme de secundaria para varón ronda en los 300 y 350 pesos y el de las niñas alrededor de 400; además de 300 pesos en promedio por la playera tipo polo con el logo de la escuela, aunque esa es opcional.

A ese gasto se le agrega el de los útiles: un cuaderno por materia (alrededor de 12 de ellos), además de plumas, colores, mochila; son mínimo entre mil y mil 200 pesos más.

A Genoveva solo le alcanzó para dos libretas y el uniforme; estaba a la expectativa de lo que los maestros le fueran a decir, pero era preferible volver a la escuela que seguir en casa.

“Sí hay temor de que mi hijo se contagie; a mí ya me dio y sé lo que es, pero también es cierto que tenemos que aprender a vivir con esto porque [el virus] no se va a ir, entonces para mí está bien que vuelva si él quiere. Es un alivio también, porque no siempre tenía internet para que se conectara”, mencionó.

Omar terminó quintó grado en junio de 2020, justo al inicio de la pandemia, e intentó tomar sexto grado en línea; no pudo. No solo no se concentraba, sino que no siempre contaba con las herramientas para conectarse a la clase.

Genoveva explicó que el 2020 fue difícil para toda su familia, pues su madre cayó enferma y debió hacerse cargo de ella y de los gastos al no contar con el apoyo de su familia. El celular lo tuvo que empeñar, por lo que Omar se quedó sin oportunidad de tomar clases.

“No aprendí nada el año pasado, ya quiero volver a clases”, dijo Omar, quien reconoció junto a su mamá que no tomó las clases en forma, pues además de la falta de dispositivos y el dinero para comprarlos, no le era posible concentrarse frente a la pantalla.

NO TODOS REGRESARON

El regreso a clases en Baja California fue de 22 mil alumnos de todos los niveles educativos, excepto Universidad Autónoma de Baja California que comienza el 6 de septiembre; pero de manera presencial, en las 55 escuelas, no todos accedieron a volver.

Primero se manejó que volvería la mitad del grupo; después, por cuestión de espacios, solo se permitirían de 6 a 10 mesabancos por salón. Aun así no se llenaron.

Jesús José Rubio, subdirector de la secundaria 42, comentó a ZETA que no todos los grupos estuvieron llenos, pues los que tenían capacidad para 10 alumnos, llegaron 8 o 9.

La Secretaría de Educación informó a este Semanario que no tenían contabilizados los alumnos que regresarían a presenciales hasta después de la primera semana, pues prácticamente todo es experimental.

Es decir que los que fueron el lunes 30 de agosto y 1 de septiembre, no son los mismos que los que fueron el 31 y el 2, por lo que las primeras semanas de clases van a ser de análisis, corrección de áreas de oportunidad, detección de errores y prevención de contagios.

La Universidad de las Californias ideó una aplicación digital para llevar un registro de las asistencias y guiar al alumno por las instalaciones de la escuela de forma segura, pero de acuerdo con su rector, Antonio Carrillo Vilches, el problema es la comunicación.

En esta app, al alumnos se le informa sobre el horario y salón de su próxima clase y él tiene 72 horas para decidir si asiste o no; al confirmar su asistencia se le da un código QR que tiene que presentar al momento de ingresar al plantel.

De esta manera es como se dieron cuenta que el segundo día de clases hubo menos gente: 22 el primer día contra 17 del segundo; también se dieron cuenta que en junio, al terminar el cuatrimestre, el 60 por ciento de los estudiantes estaba de acuerdo con volver a clases presenciales, mientras que entre los de nuevo ingreso, eran el 87 por ciento los que estaban a favor del retorno a las aulas.

Además, como datos estadísticos, el rector de la UDCI destacó que la mayoría de los estudiantes han confirmado que están vacunados con Pfizer/BioNTech, a pesar de ser jóvenes de 18 años en adelante y que más de un millón 200 mil personas en ese rango de edad se inocularon con Johnson & Johnson.

LA VACUNA NO LLEGA

Jaime Bonilla Valdez, gobernador del Estado, guardó 29 mil dosis de Pfizer/BioNTech para jóvenes de 12 a 17 años, para que fueran aplicadas cuando el Gobierno Federal diera luz verde a la vacunación en menores de edad, pero hasta la fecha no ha sucedido.

La vacuna se tuvo que aplicar como dosis de primera vez a los rezagados que no alcanzaron a vacunarse en junio con la Johnson & Johnson, para que no se echara a perder.

Al respecto, Alonso Pérez Rico, secretario de Salud en el Estado, reconoció que no hay fecha ni indicios de que la vacunación a menores vaya a ser pronto, sobre todo porque faltan muchas entidades federativas de culminar sus esquemas de vacunación.

Añadió que les han llegado alrededor de 10 solicitudes de amparo para recibir la vacuna, sin embargo no hay en el Estado dicho biológico, por lo que en caso de conseguirlo, deberán esperar a que la Federación envíe más vacuna especialmente para esos casos.

“En Baja California solo hemos vacunado a dos menores que se ampararon, pero debo decir que fue una situación muy particular, porque justo cuando esos menores recibieron el amparo, coincidió con que dos personas no llegaron por su vacuna; entonces los destinamos a ellos, pero fue una situación muy particular que no creo que se repita. En caso de que tengamos que vacunar a menores, tendremos que pedir la vacuna directamente a la Ciudad de México”, detalló el funcionario estatal.

Por su parte, Guillermo Rivera, fundador del proyecto COVID Justicia, dijo a este Semanario que desde el amparo de los dos menores, han recibido más de 10 solicitudes, las cuales trabajan de manera gratuita.

Asimismo, diversos colegios de abogados en Tijuana han comenzado a promover estos amparos, bajo la premisa del derecho a la salud, aunque todos aún están en proceso.

Pérez Rico recalcó que hay cinco menores hospitalizados por COVID-19 en todo el Estado, a pesar de que se abrió el área de Urgencias Pediátricas COVID en la Clínica 1, porque ya tenían más de tres menores internados y debían estar preparados si la cifra aumentaba.

A nivel nacional, los contagios en menores llegaron a 60 mil 928 casos, con 613 defunciones, de acuerdo con el informe del sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes de México; además se contabilizaron mil 637 casos nuevos, casi superando mil 672 casos que se reportaron en la segunda ola.

Cuando se inició la jornada de vacunación a mayores de 18 años con Johnson & Johnson, hubo jóvenes de 17 años que alcanzaron a vacunarse. “Fueron como unos 400 o 500 jóvenes de 17 años que alcanzaron a ponerse la vacuna; pero aclaro, eran jóvenes que estaban a dos o tres semanas de cumplir los 18”, enfatizó el secretario de Salud.

La vacunación a jóvenes de 17 se hizo pública a través de redes sociales y de boca en boca; finalmente, el 24 de junio, la dependencia hizo una convocatoria oficial para invitar a quienes estuvieran próximos a cumplir 18, para que fueran a vacunarse, pero una hora más tarde la invitación se canceló por disposición federal.

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