Tercera ola COVID-19: 600 mil residentes esperan vacuna que no llega

Foto: Ramón T. Blanco Villalón
Destacados viernes, 6 agosto, 2021 4:24 PM

 

Más de 600 mil personas mayores de 18 años en BC aún no han recibido ningún tipo de vacuna, y ante la prioridad del Gobierno de México de inmunizar a otros estados, Jaime Bonilla Valdez optó por gestionar biológico con los vecinos del Norte… y presumirlo antes de recibirlo 

 

 

 

San Diego y Valle Imperial en California acordaron con el gobierno de Baja California la donación de vacuna Johnson & Johnson, con la promesa de iniciar en Mexicali, pero a dos semanas del anuncio con bombo y platillo, ya no saben ni la cantidad a enviar ni cuándo lo harán.

El viernes 23 de julio, el mandatario Jaime Bonilla Valdez anunció en su transmisión diaria la llegada de una donación del biológico Johnson & Johnson exclusivamente para Baja California, e instó, como es su costumbre, a que su secretario de Salud, Alonso Pérez Rico, diera más detalles sobre el tema.

El anuncio fue breve: se estaba gestionando la donación de 5 mil dosis para la gente de Mexicali, su Valle y San Felipe que no hubiera recibido ningún tipo de vacuna previamente, con el fin de ayudar a incrementar la tasa de vacunación.

En el mismo mensaje, Pérez Rico adelantó que también se estaban gestionando alrededor de 10 mil dosis más para la Zona Costa, específicamente Tijuana y Rosarito, aunque apenas se estaba en negociaciones. Lo que sí era un hecho, era la donación para la Capital del Estado.

El domingo 25 de julio, la apuesta subió a 35 mil dosis para todo BC, de acuerdo con lo presentado por Bonilla Valdez en la transmisión de ese día, y además afirmaron que llegaría en el transcurso de esa semana -del 26 al 30 de julio-, pero una vez más, las cosas no se dieron.

No sólo no se dieron, sino que no volvieron a tocar el tema en ninguna de las transmisiones, a pesar de los diversos mensajes de la ciudadanía preguntando en el “En Vivo” cuándo habría más dosis de primera vez.

En entrevista el 28 de julio, Alonso Pérez Rico dijo que “ya estaba en aduana, casi”, el problema era el sistema de refrigeración Thermo King para su traslado, pero era una realidad que la vacuna ya estaba en territorio bajacaliforniano. Y una vez más, no fue así.

Apenas el 4 de agosto, doce días después de que se alardeara sobre esta donación, el titular de Salud acudió a una reunión con sus homólogos de San Diego y Valle Imperial en California para continuar con las gestiones y tratar el tema de la pandemia a nivel regional.

 

SIN FECHA, DOSIS O FARMACÉUTICA

Alonso Pérez Rico admitió que la donación de vacunas está atorada por trámites burocráticos de Estados Unidos, pues a pesar de que son otorgadas por los condados de San Diego y Valle Imperial, necesitan la aprobación a nivel federal, misma que no tienen.

“Son una cantidad importante y están en espera a que se liberen por la Casa Blanca. Nos manejaron y nos dieron el esquema completo de quién, cómo y cuándo se puede autorizar una donación”, dijo.

Existe un proceso, manejado por el equivalente al Consejo Nacional de Vacunación, pero en Estados Unidos, y como condados deben tener su visto bueno para acceder a dar vacunas.

“Estamos seguros que se va a concretar, sólo tenemos que esperar tiempos, la donación de vacunas contra COVID-19 es un proceso burocrático un poco tardado también para ellos, y nosotros estamos en la mejor disposición de trabajar con ellos”, afirmó.

Por otro lado, mencionó que se solicitaron 100 mil dosis, para más de 600 mil que faltan de vacunarse, sin embargo, es incierta la cifra de cuántas vacunas van a enviar o la farmacéutica, pues, aunque en un inicio dijeron que sería Johnson & Johnson, ahora están sujetos a su disponibilidad.

Además, no se atrevió a dar una fecha estimada para que concluyan los trámites burocráticos, hasta que ya quede por escrito los tiempos y fechas en que se tendrá la vacuna en el Estado.

“De acuerdo a la disponibilidad de vacuna que ellos tengan, serían de esas dos específicamente (Janssen o Pfizer/BioNTech), Moderna todavía no la tenemos autorizada en el país, nos estamos enfocando muchísimo a Janssen (Johnson & Johnson) y Pfizer”, precisó.

Entonces ¿se podría decir que el Estado se adelantó al anunciar la llegada de la vacuna a Baja California?

“No, insisto, son trámites burocráticos. Yo puedo decir ‘vamos a vacunar a migrantes hoy’, pero si no tengo todos los elementos o me falta uno para poderlo realizar, entonces no me voy a precipitar a hacer una acción que pueda poner en riesgo la vida de algunas personas, por lo tanto, decidimos posponerlo”, precisó a ZETA el funcionario.

Sin embargo, el lunes 2 de agosto, se tomó la decisión de usar 23 mil dosis de Pfizer/BioNTech destinadas para segundas dosis en personas que no se habían vacunado, luego que parte de la población no acudiera por su refuerzo de vacuna.

La jornada de vacunación de primera vez duró tres días, a la cual acudieron 12 mil, 10 mil y 4 mil personas, respectivamente. Es decir, se colocaron más dosis que las proyectadas, pero también dio paso a una confrontación con la Federación por usar vacunas de refuerzo en primeras dosis, cuando ya se alcanzó la inmunidad de rebaño.

De acuerdo con información obtenida por ZETA, hubo una discusión cuando se puso sobre la mesa usar esas vacunas para “primera vez”, pues Baja California ya había sido beneficiada con 1.35 millones de dosis en junio, de donde sólo se aplicaron 1.2 millones.

El argumento que se utilizó fue que BC es un Estado “santuario de migrantes”, donde todos los días llegan personas huyendo de la violencia y pobreza de otras entidades federativas sin ningún tipo de inmunización, por lo que debían estar protegidas, y de paso, se vacunarían a los rezagados y en su momento no quisieron hacerlo, pero ya habían cambiado de opinión.

Tras los alegatos, se autorizó el uso de las 23 mil dosis -que al final fueron más- para este sector de la población, mientras que la Federación garantizó el envío de refuerzos cuando se cumplieran los 21 días de espera.

“Cada vez se miraba que menos gente se quería vacunar, eso se nota, yo no voy a tener 30 mil dosis ahí resguardadas cuando hay gente que se quiere vacunar”, comentó a este Semanario el titular estatal de Salud, Alonso Pérez Rico.

En conferencia de prensa, Alejandro Ruiz Uribe, delegado único federal en Baja California, mencionó que antes de que se termine el mes llegará un nuevo cargamento de Pfizer/BioNTech para primeras dosis, pero no aseguró la cantidad.

Respecto a la donación de vacunas de San Diego y Valle Imperial, señaló que no hay problema por parte del gobierno mexicano para recibir los biológicos, pues es un acuerdo entre estados, a pesar de que los permisos son federales, al menos por parte de Estados Unidos, quien es el que debe autorizar la donación.

Por su parte, Pérez Rico admitió que se han detectado brotes de COVID-19 en campamentos migrantes, como en El Chaparral, que han sido atendidos en el Hospital General de Tijuana, pero es difícil vacunar a esta población al ser flotante y, cuando regresan a colocar segundas dosis, ya no están o cambiaron de albergue.

NUEVAS RESTRICCIONES

San Diego ha comenzado a tener repunte en sus casos activos, aunque coincide con lo expuesto en Baja California, donde los vacunados viven la enfermedad provocada por el virus SARS-CoV-2 de forma ambulatoria y hay menos hospitalizaciones.

Aun así, se tomarán medidas restrictivas a nivel regional para impedir que la tercera ola de COVID-19 llegué con la misma intensidad que las anteriores.

“En el análisis concluimos en que se requiere que se disminuyan las cadenas de transmisión de forma efectiva, para ellos la aglomeración es un tema importante y me preguntaron mucho si nosotros (Baja California) íbamos a manejar el retiro de los cubre bocas en espacios abiertos, a lo que fuimos muy concluyentes: nunca vamos a promocionar esa medida”, advirtió Pérez Rico.

A inicios de junio, ante el avance de la vacunación en San Diego, Nathan Fletcher, presidente de la Junta Distrital de ese condado, anunció que se levantaría la restricción para el uso de cubre bocas en lugares abiertos, mientras que en lugares cerrados dependería del aforo; ahora la medida se ha vuelto a implementar ante el aumento de contagios.

Por otro lado, el funcionario bajacaliforniano mencionó que ya no se va a permitir que se hagan pruebas de antígenos en eventos masivos, ya que sólo se pedirá el certificado de vacunación y, de no contar con este, se procederá a cancelar el evento.

“Hoy -5 de agosto- cerramos indicadores para hacer el cambio en el semáforo epidemiológico el lunes (9 de agosto)”, por lo que este fin de semana se anunciará por parte del Estado, qué municipios pasan a Amarillo, cuáles se quedan en Verde y sí Mexicali se mantiene en Naranja.

PROYECCIÓN A CUATRO SEMANAS

En cuatro semanas se estima un incremento en la movilidad en ambos lados de la frontera por el regreso a clases presencial en ambos lados, así como de mexicanos que viven en Estados Unidos y regresan a celebrar el mes patrio.

El titular de Salud del Estado declaró que tomarán en cuenta las recomendaciones del regreso a clases que ya se hizo desde el ciclo anterior en San Diego, y se van a incorporar al protocolo implementado aquí para detectar posibles cadenas de contagio.

Mientras que en escuelas de EU los brotes de la enfermedad aparecieron en el área deportiva, en escuelas de Tijuana han detectado aglomeración cuando se trasladan del salón de clases a talleres o laboratorios, por lo que la autoridad estará al pendiente de lo que se pueda presentar.

 

 

 

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