“Reapertura” de California no detona comercio en San Ysidro

Fotos: Eduardo Andrade
Edición Impresa lunes, 12 julio, 2021 12:00 PM

Mientras que en San Diego, California, la recuperación económica tras la fase crítica por el nuevo coronavirus es notoria, con establecimientos abarrotados y vacantes para la contratación de personal, en San Ysidro los negocios -con algunas excepciones- siguen sin registrar mayor movimiento, situación que orilló a algunos a reducir sus días de operación a la semana. En tanto no se levante la restricción fronteriza a los cruces no esenciales persistirá esa situación, indicó líder empresarial

El 15 de junio fue “un martes cualquiera” para los comerciantes de San Ysidro, California. A partir de esa fecha, por disposición del gobernador Gavin Newsom, los negocios en el Estado vecino contaron con autorización para reabrir en su totalidad, tras la fase crítica por COVID-19.

El acceso a los establecimientos dejó de estar circunscrito a un número limitado de personas, sin embargo, no se tradujo en un incremento significativo de ventas en el distrito limítrofe con Tijuana, pues en Estados Unidos permanece la restricción motivada por la pandemia para cruces no esenciales y la mayor parte de consumidores en San Ysidro procede de México.

“Es difícil para nosotros decirte que estamos bien, porque el 95% de la clientela de los negocios aquí en San Ysidro depende del cruce de turistas de México, entonces, realmente nunca te vamos a poder decir ‘estamos bien’ o ‘nos está yendo bien’ hasta que se quiten las restricciones al cruce, porque eso es lo que realmente nos está afectando”, refirió a ZETA Juan Miguel R. Hornedo, director de Proyectos de la Cámara de Comercio de esa circunscripción.

Para el representante de comerciantes, el día marcado como el de la “Reapertura Segura” resultó ser “un martes común y cualquiera”. No negó que desde el 15 de junio haya “fluido un poco más la cuestión económica”, no obstante, reiteró, la Cámara de Comercio de San Ysidro podrá “notar el impacto hasta que se quiten las restricciones”.

Mientras que en San Diego, bares y restaurantes llegan a verse a su máxima capacidad, durante la actual fase de restablecimiento, en San Ysidro el grueso de los locales permanece vacío la mayor parte del día, según expresaron comerciantes y empleados consultados por ZETA.

“No se han incrementado las ventas”, refirió el propietario de un establecimiento de comida italiana, quien reveló que el lugar ya no abre en lunes, toda vez que “es el día más flojo”. Una taquería cercana permanece cerrada el mismo día de la semana, al igual que los martes. La empleada de una tienda de mochilas, baterías y demás accesorios, aseguró que tras dos períodos de limitaciones a la actividad económica (decretados a partir de marzo de 2020), el negocio no se ha recuperado del todo. Los ingresos diarios en ese local ascienden a 300 dólares, cuando previo a la contingencia por el coronavirus, un comercio en ese distrito podía recibir alrededor de 3 mil dólares al día.

En mercados o supermercados la dinámica comercial se sostiene en virtud de la clientela radicada a ese lado de la frontera, que acude a comprar artículos de primera necesidad, tal como se pudo constatar en un lugar ubicado sobre Olive Drive (La Bodega Market). En un establecimiento más, sobre San Ysidro Boulevard, una cajera expuso a manera de comentario que la actividad ahí ha tenido cierto repunte, sin que hubiera disminuido drásticamente durante la pandemia.

Tales casos se perfilan como excepciones. A decir de Juan Miguel R. Hornedo, los comercios que han resultado mayormente perjudicados con la obstrucción a cruces no esenciales, son aquellos que operan en la modalidad de independientes. “De primera instancia, sería lo que llamamos mom and pop shops, que son los negocios pequeños, que no vienen de un corporativo; son negocios que son tal vez de una familia y normalmente manejan y administran su dinero, sus finanzas del día a día”, aseveró el entrevistado.

Una vez que se impusieron las consabidas restricciones, tales establecimientos enfrentaron la dificultad de seguir solventando la nómina, de ahí que sus propietarios recurrieran a un esquema de apoyo.

“Muchos de ellos son los que participaron en el programa del PPP (destinado a la Protección de Cheques de Pago) para solventar los gastos de los empleados y otros costos que tenían, porque cuando cerraron, prácticamente se cerró, pero muchos tenían que seguir pagando a los empleados”, mencionó el director de Proyectos.

De cualquier manera, de 800 negocios registrados por la Cámara de Comercio de San Ysidro, 197 cerraron a raíz de la crisis sanitaria, implicando una pérdida de mil 900 empleos.

  1. Hornedo también habló de cuánto se perdió en términos económicos: “Normalmente en un año, los negocios de San Ysidro venderían alrededor de 900 millones de dólares, el ingreso, y el año pasado se redujo por 650 millones de dólares y solamente se tuvieron como 250 millones de dólares. Es un claro ejemplo y es claro ver que el impacto estuvo ahí gracias al COVID y a las restricciones, esto fue de marzo a marzo”.

Sobre la reapertura de la frontera a los traslados turísticos, el líder empresarial sostuvo que la Cámara ha tenido acercamientos con autoridades de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, sin arrojar esos encuentros una fecha precisa para el retiro de las prohibiciones.

“Hemos tenido el apoyo de supervisor Nora Vargas, del alcalde Tod Gloria (ambos de San Diego), hemos tenido contacto con otras cámaras, porque todos estamos en acuerdo que es algo que está afectando, pero no hemos podido obtener una respuesta concreta o decir ‘bueno, con estos datos que tenemos ya se va a reabrir la frontera’, porque es una decisión que viene del Gobierno Federal”, complementó.

Mientras tanto, “muchos negocios” seguirán enfrentando dificultades: “Eso es claro y ha sido la consecuencia que hemos visto el último año, casi año y medio, que han estado las restricciones puestas”.

 

“CLIENTES HAY MUCHOS”: EL ASCENSO ECONÓMICO EN SAN DIEGO

Con la reactivación económica en California, el sector gastronómico, así como el de salones de eventos, entre otros giros, se han visto propiamente favorecidos en San Diego, destacó el presidente de la Cámara Hispana de Comercio del Condado, Ricardo Fernández Villa.

“Las ventas en este momento han aumentado en muchos negocios, hay unos negocios que le quiero decir, las fechas que anteriormente había bajas, ya no hay; por ejemplo, hay restaurantes y cervecerías que normalmente los miércoles o los jueves estaban vacíos, ahora están llenos”, expuso en entrevista telefónica.

Estimó que los sitios gastronómicos “están 35 por ciento más fuerte en este momento, que durante la pandemia”.

En ese contexto, los tiempos de espera para obtener mesa en un establecimiento sobre la calle India (Allegro Restaurant Bar and Grill) en el Centro de San Diego, actualmente son de hasta 45 minutos, reveló un ayudante de mesero. “Clientes hay muchos”, dijo, aunque no se cuenta con personal suficiente; de ahí que algunos empleados, como él, tengan que hacer “doble turno”.

Foto internet: Ricardo Villa, presidente de la Cámara Hispana de Comercio del Condado de San Diego / Foto: Eduardo Andrade Juan Miguel R. Hornedo, director de Proyectos de la Cámara de Comercio de San Ysidro.

En otro local (Ristorante Illando), ubicado sobre la misma vialidad e igualmente en el área conocida como Little Italy (Pequeña Italia), las reservaciones se agotan los viernes, sábados y domingos, y en pleno lunes la clientela llega a estribar en 100 comensales, como expresaría Salvador Guerra, encargado del área de acceso.

En cuestión de ventas, el trabajador consultado refirió: “No estamos 100% de recuperación, pero sí 70% de lo que vendíamos antes de la pandemia”.

A raíz de la crisis sanitaria, quedó evidenciado que los clientes que suelen consumir en restaurantes y bares de San Diego no se caracterizan por proceder de Tijuana. “Ahora se dio cuenta con la pandemia que no dependemos del turismo (tijuanense)”, anotó.

Sobre Kettner Boulevard, en un establecimiento de tacos (La Taquería Tijuana), los fines de semana la ocupación asciende al máximo y está permitido cerrar “hasta las dos de la mañana”, mencionó una empleada del lugar, a la par de resaltar que hoy en día los consumidores “se pueden sentar adentro”, en tanto que el año pasado el negocio solo operaba con los servicios para llevar y a domicilio.

Ahí, al igual que en buena parte de los establecimientos ubicados en la zona, se lidia con la falta de personal.

A propósito, el presidente de la Cámara Hispana de Comercio del Condado de San Diego, explicó que esa circunstancia obedece a que, a lo largo de la etapa crítica de la pandemia, en términos generales la gente se preparó, en un afán de ascender laboralmente.

“Hay que pensarlo así: hay vacancias de mucho y en vez de ‘me voy con una persona que va a cocinar, o lavaplatos’, entonces hay que lanzarse y ver qué hay más. Hay que pensar que durante este tiempo mucha gente estudió, y con eso, le dio la oportunidad de buscar trabajos que anteriormente no buscaban. La economía es buscar mejor y anteriormente la gente ocupaba lo mínimo”, indicó.

Por lo que respecta a la reanudación de actividades en otros ámbitos, Fernández Villa detalló: “Está incrementando fuertemente ahorita como los salones de banquete, que estaban cerrados, ya están abiertos y están haciendo no únicamente lo que es la comida, el DJ, todo. Ya por ejemplo están trabajando (todo el) fin de semana, que anteriormente era viernes y sábado, ahora los domingos, y eso va ayudar porque son personas que no han trabajado por periodo de más de un año”.

Reconoció que el rubro de importaciones y exportaciones requiere reactivarse. “Ahorita hay un deseo enorme en la frontera para los transportes, importadores, exportación; lo que pasó cuando obviamente se cerró la frontera, es esos contactos, esos servicios cambiaron, se movieron y los contactos no son los mismos. Unas personas se despidieron, se fueron por otro trabajo, ya es el tiempo de empezar a hacer esas relaciones”, planteó.

Un giro que en el Centro de San Diego ha enfrentado desventajas, contrariamente al de bares y restaurantes, es el de la venta al menudeo (retail stores). Jessy y Diana, asociados en una zapatería (Sole Concepts), afirmaron que en las tiendas de ropa y de zapatos, los empresarios están “batallando”. Ambos comerciantes refirieron que, entre semana, sus ventas han incrementado cuando más en 50%, y acaso viernes, sábados y domingos, aumentan en razón de la gente que acude a la zona a consumir en bares y restaurantes, y por añadidura ingresa al negocio ubicado sobre la Quinta Avenida.

De cualquier modo, “estamos 40% abajo”, aceptó Jessy, para quien “en un amplio sentido”, los clientes en ese lugar proceden de México.

 

“SE AGOTARON LAS EXCUSAS”: LÍDER DE COMERCIANTES

Para Juan Miguel R. Hornedo, director de Proyectos de la Cámara de Comercio de San Ysidro, “es cansado y es abrumante estar en esta situación”, la persistencia de limitaciones a los cruces no esenciales.

“Entendimos al principio por qué se tomaron las restricciones de no querer, no contagiar y esparcir el virus, pero ya a este punto parece más discriminación y capricho, porque ya se están tomando las medidas. En California, creo que alrededor del 48% de las gentes, tienen por lo menos una de las dosis de vacunas, Baja California acaba de tener un proceso masivo de vacunación”, subrayó.

Conforme a datos del Gobierno de California, para el 7 de junio de 2021, el 59.3% de personas en esa entidad, estaba completamente vacunada. Por otro lado, el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, subrayó el día 25 del mismo mes en Mexicali, que BC se erigió como la primera entidad federativa de la República Mexicana “que tiene la vacunación completa”, declarándose optimista respecto a que próximamente se abriera en su totalidad la frontera con Estados Unidos (aunque el martes 29, el canciller Marcelo Ebrard sugirió no ver condiciones aún para levantar la restricción a los cruces no esenciales).

De cualquier modo, “para nosotros ya no hay motivos ni excusas por el cual seguir con la frontera cerrada, entonces, es una situación de enfado, de desesperación, y creo que abrumadora, porque San Ysidro se merece algo mucho mejor, y ya a este punto, creo que ya se agotaron las excusas que se daban o las explicaciones de por qué sí seguimos en la situación en la que estamos”, concluyó el representante de la Cámara de Comercio de San Ysidro.

Comentarios

Tipo de Cambio