La pasarela de AMLO

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Columnaz viernes, 9 julio, 2021 8:00 AM

Como en la mejor época priista, el Presidente de la República, ya tiene, ya convocó y ya hizo pública, la lista de aquellos -según su perspectiva y querencia- que podrían sucederlo en la Silla del Águila en la elección de 2024.

De los nombres, no sorprende ninguno. Se trata de mujeres y hombres que han sido muy cercanos a él, y de otros que no tanto, pero bueno, en la lista de presidenciables debe haber dos fuertes, de donde sale el tapado, dos que tienen posibilidades, pero no han crecido, y dos o uno que de plano están ahí en calidad de relleno.

Lo que sí sorprende, es que el mandatario no ha concluido el tercer año de su gobierno, y ya dio el banderazo de salida para la carrera presidencial, al menos para la candidatura de su partido Morena, lo cual provocará el inicio también en la oposición, con miras a la candidatura en 2024.

Es decir, López Obrador no ha llegado ni siquiera a la mitad de su sexenio, y ya está provocando divisiones tanto dentro de su equipo -pues todos a los que mencionó, menos una, están en el equipo del Presidente- y en Morena, donde empezarán a liarse por quien será el ganador de la nominación 2024, cuando aún no hay bases, sustento, convocatoria ni nada, porque AMLO no ha llegado ni a la mitad de su administración constitucional.

Pero muy al estilo del Partido Revolucionario Institucional, al que perteneció y que evidentemente tuvo más influencia en la vida formativa política del Presidente, dio a conocer una lista que pone el semáforo en verde para la pasarela política de los presidenciables, como en los mejores años tricolores.

Esto significa que, a partir de haber sido mencionados, todos los susodichos tendrán un impacto en la forma en que llevan su vida o realizan su función en el servicio público, pues los ojos estarán puestos en ellos, como los elegidos del Presidente para sucederlo. Deberán cometer cero errores, nada de escándalos, buenos resultados y más seguidores para conservar el lugar en la privilegiada lista, no moverse y llegar a 2024 con plena capacidad pública.

Los seis mencionados por López Obrador, con capacidad para convertirse en el próximo Presidente de México desde su muy particular punto de vista, son:

Claudia Sheinbaum Pardo. Jefa de Gobierno de la Ciudad de México y una de las personas más cercanas no solo en términos políticos, también afectivos, a López Obrador y a su esposa, Beatriz Gutiérrez.

La funcionaria de 59 años concluirá su encargo al tiempo que lo haga López Obrador en el 2024, lo que significa que seguirá en el escaparate público hasta entonces, administrando una de las ciudades más pobladas del mundo y la metrópoli mexicana. De los casos en los que se ha visto afectada, como el colapso de la Línea 12 del Metro, el titular del Poder Ejecutivo federal ha metido las manos por ella, le ha quitado incluso peso en la carga de la reconstrucción y se ha erigido en el portavoz respecto a la habilitación de la línea que, en el accidente, dejó 26 muertos y más de 85 heridos. Sheinbaum es, por mucho entre todos los mencionados, la favorita.

Marcelo Ebrard Casaubón. El ministro de Relaciones Exteriores de 62 años, ya ha negociado en varias ocasiones candidaturas con el actual Presidente de la República. Primero aquella por el Gobierno de la Ciudad de México en el año 2000, y en 2011, la presidencial del año siguiente. En los dos casos, el primero en abanderar a la izquierda fue López Obrador, que en 2000 ganó el entonces Distrito Federal, lo que Ebrard lograría en el siguiente sexenio, en 2006.

Para 2012, AMLO obtuvo la candidatura de la izquierda al Gobierno de la República y Ebrard se replegó, bueno, posteriormente se autoexiliaría en Francia, debido a las acusaciones de corrupción precisamente en la Línea 12 del Metro, su máxima obra. Cualquiera esperaría que como en la Ciudad de México, después de López Obrador, el canciller fuera el candidato, pero otros se han atravesado en el camino de estos morenistas, la más fuerte, Claudia Sheinbaum.

En terca posición en las menciones del Presidente, ubicó al embajador Juan Ramón de la Fuente, quien hoy sirve al Gobierno de México en calidad de representante ante las Naciones Unidas. Anteriormente fue rector de la Universidad Autónoma de México, y también secretario de Salud en el sexenio de Ernesto Zedillo Ponce de León. De la Fuente es el mayor de todos los prospectos, con 70 años.

El ex secretario de Gobernación en tiempos de Zedillo (como que de esa administración federal se ha nutrido la de López Obrador), Esteban Moctezuma Barragán, fue el cuarto mencionado por López Obrador para sucederlo. De todos los “presidenciables” de AMLO, es el único que tuvo un alto cargo en el PRI. Fue secretario general de ese partido, además de haber sido, también con Zedillo como Presidente, secretario de Desarrollo Económico.

Con López Obrador, Esteban Moctezuma, de 66 años, fue primero secretario de Educación, y a la fecha, embajador de México en Estados Unidos. Además, proviene, al menos así llegó al gobierno morenista, del ala empresarial que dirige Ricardo Salinas Pliego, a quien Moctezuma le colaboró en varios proyectos altruistas.

Y bueno, las últimas dos mencionadas, todo indica que son de relleno, como debe haber en toda pasarela política que se preste de ser de origen priista, son las secretarias de Estado. La de economía, Tatiana Clouthier (56 años), y la de Energía, Rocío Nahle (57 años), de quienes no hay mucho qué decir, salvo que la primera, al inicio de la administración, fue considerada por el mandatario para una subsecretaría que Clouthier no aceptaría y se iría de diputada. Y de la segunda, que es una ferviente seguidora del Presidente.

Y así dio inicio Andrés Manuel López Obrador a su pasarela política para, evidentemente, dar continuidad a su gobierno. Y entre ellos, aunque lo niegue, está el o la tapada, al puro estilo priista, para que no se hagan bolas.

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