Con tanta “guerra” no hay tiempo para “la paz”

Foto: Internet/Según el gobernador Jaime Bonilla, en BC ya no hay violencia
Opinionez viernes, 2 julio, 2021 12:00 PM

Nuestro país es una nación que está en elecciones constantemente, lo que impide momentos de tranquilidad que ayuden a serenarse a los políticos, y sobre todo a buscar acuerdos en bien de los mexicanos.

Tuve la oportunidad de conversar hace varios años con un dirigente nacional de un importante partido político y me explicaba -con razón- que en su periodo de 6 años le tocaron 4 elecciones muy relevantes, lo que complicó lograr consensos en ciertos temas, ya que generalmente terminaron en conflictos post-electorales o en tribunales, creando una tensión con agravios por las partes involucradas. Si se encontraban los dirigentes de los partidos políticos cerca de un acuerdo, la disputa electoral daba al traste con los avances.

Si bien las circunstancias han cambiado, lo cierto es que seguimos sufriendo de los acuerdos políticos por razones o cálculos electorales. Recién acabamos de vivir la experiencia de la elección más grande en la historia del país y ya tenemos enfrente la consulta impulsada desde la presidencia de México para investigar o no a los expresidentes de la República.

Hay una cantidad importante de estados, cuyos ciudadanos durante 6 años acuden a las urnas hasta en 5 ocasiones por diferentes motivos, lo que genera un desgaste fuerte y una resistencia a acudir a emitir su voto, amén del gasto público.

Evidentemente lo anterior, como me lo explicaba el dirigente nacional, complica el sentarse a la mesa y lograr avances en reformas nacionales y locales. Imponer mayorías, si bien son mandatos ciudadanos, no ayuda a lograr un clima adecuado para enriquecer propuestas. Hay que recordar que las mayorías de hoy serán las minorías del futuro y viceversa. Lo anterior ha sucedido y seguirá pasando en la historia de México y de cualquier país democrático.

Ojalá pronto se logre una verdadera reforma electoral que busque conciliar el interés político con el ciudadano. Como siempre la clase política se encuentra años luz de lo que la población demanda.

 

¿Baja California sin violencia?

Con atención, a través de medios de comunicación y redes sociales, seguí la visita del Presidente de México Andrés Manuel López Obrador a los municipios de Baja California. Una gira obligada después del triunfo apabullante de Morena, encabezado por Marina del Pilar Ávila. La ventaja obtenida y el “carro completo” son grandes noticias para el proyecto nacional de la Cuarta Transformación. Estoy seguro que el mandatario nacional se sintió arropado y como en “en casa”.

En general todo transcurrió en normalidad, hasta que el gobernador del estado Jaime Bonilla -palabras más, palabras menos- afirmó que en la entidad no hay violencia. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, durante el 2020 Baja California ocupó el primer lugar en homicidios dolosos, y Tijuana el segundo lugar en feminicidios.

Tan solo en marzo de este 2021, el mismo Presidente López Obrador en su clásica mañanera, afirmó que en 6 entidades no se había podido disminuir la incidencia delictiva, aun teniendo la presencia de la Guardia Nacional estando Baja California entre ellos. Ese día también informó que el 50% de los homicidios dolosos sucedían en esas mismas entidades.

En pocas palabras, mientras que el mandatario nacional está informado y consciente de dónde se encuentra focalizado el problema de inseguridad en el país el gobernador Bonilla prefiere permanecer alejado de la realidad o simplemente creerse sus propias mentiras.

El problema de la inseguridad es muy complicado y bajar los índices delictivos en general cuesta mucho trabajo, es una tarea que se torna titánica. Pero en nada ayuda ofrecer discursos innecesarios solo para “endulzar” oídos.

 

Alejandro Caso Niebla es consultor en comunicación y políticas públicas.

@CasoAlejandro

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