Gana Emmanuel Carrère Premio Princesa de Asturias de las Letras 2021

Foto: Enrique Mendoza
Cultura miércoles, 9 junio, 2021 9:20 PM

Por “una obra personalísima generadora de un nuevo espacio de expresión que borra las fronteras entre la realidad y la ficción”, de acuerdo con el Jurado, el escritor francés ganó el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2021, anunció este miércoles 9 de junio la Fundación Princesa de Asturias.

 

El Jurado complementó que “sus libros contribuyen al desenmascaramiento de la condición humana y diseccionan la realidad de manera implacable. Carrère dibuja un retrato incisivo de la sociedad actual y ha ejercido una notable influencia en la literatura de nuestro tiempo, además de mostrar un fuerte compromiso con la escritura como vocación inseparable de la propia vida”.

 

Emmanuel Carrère (París, 9 de diciembre de 1957), es autor de “L’amie du jaguar”, su primera novela; además de “Bravoure” (1984) (en español “Bravura”, 2016), “La moustache” (1986) (“El bigote”, 2015), “L’Adversaire” (2000) (“El adversario”, 2006), “Un roman russe” (“Una novela rusa”, 2007), “Le Royaume” (2014) (“El Reino”, 2015), entre otras.

 

En 2017 Anagrama publicó su libro de periodismo “Conviene tener un sitio adonde ir” y ese año recibió el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances.

 

Carrère ha recibido otras distinciones como el Premio Kléber Haedens (Francia, 1988), el Grand Prix de la Science-Fiction (Francia, 1987), el Premio Femina (Francia, 1995) y el Premio Renaudot (Francia, 2011) por “Limónov”; y el Premio Villa Kujoyama de Kioto (Japón).

 

EL PERIODISMO EN PRIMERA PERSONA

 

Emmanuel Carrère, guionista, director de cine y escritor, presentó en FIL Guadalajara de 2017 su libro de periodismo titulado “Conviene tener un sitio adonde ir” (Anagrama, 2017), mismo que congrega una miscelánea de crónica, reportaje, artículo de opinión y ensayo.

 

A propósito de su ejercicio también periodístico reflejado en “Conviene tener un sitio adonde ir”, el escritor expresó a ZETA sobre los periodistas asesinados en México:

 

“México es uno de los países en el mundo donde es peligroso ser periodista, expreso mi solidaridad y mi admiración con todos los periodistas que siguen ejerciendo este oficio tan difícil y tan peligroso aquí en México; además, diría que el periodismo es una forma de literatura que presenta los peligros del oficio”.

 

— ¿Cuál es su argumento en cuanto al uso de la primera persona en periodismo como recurso narrativo, reflejado en “Conviene tener un sitio adonde ir”?, cuestionó ZETA.

 

“A partir del momento en que escribimos libros que no son ficción me parece normal utilizar la primera persona, no por exhibicionismo o narcisismo, sino por humildad, que consiste en decir ‘lo que estoy narrando es lo que he oído, entendido, visto, sentido; solo yo lo siento así, no es una verdad revelada’; y esto me parece una precaución, pero además, un principio de escritura y testimonio”.

 

Foto: Enrique Mendoza

EN LA TRADICIÓN RUSA DEL SIGLO XIX

 

Emmanuel Carrère (París, 1957) es uno de los autores franceses que ha escrito obras relacionadas con la cultura rusa, como “Una novela rusa” (Anagrama, 2007) o “Limónov” (Anagrama, 2012), además de sus crónicas de viaje por aquel país.

 

— ¿Podría hablarnos de sus influencias de la tradición de la literatura rusa?, sobre todo del Siglo XIX con Dostoievski o Tolstoi, o siglos anteriores con Pushkin, inquirió ZETA.

 

“Yo no sé si es el caso aquí en México, pero en Francia tengo la impresión de que la gran literatura rusa del Siglo XIX forma parte de la cultura francesa, como si fuera algo completamente amalgamado a la cultura francesa, entonces, cualquier persona que conozca la literatura francesa forzosamente conoce también a Dostoievski, Tolstoi, Chejov, pero no tanto a Pushkin, porque es un autor muy difícil de traducir, se pierde mucho con la traducción; si uno sabe leer ruso uno se da cuenta que con la traducción se pierde mucho de Pushkin.

 

“A Tolstoi, por ejemplo, lo adoro, me encanta; Tolstoi es un autor muy transparente y se pierde muy poco en la traducción; en el caso de Dostoievski es un poco más complicado  porque justo hay muchas traducciones de Dostoievski que son insuficientes porque son demasiado correctas, demasiado elegantes.

 

“La prosa de Dostoievski es una prosa a veces no muy perfeccionada, con muchas repeticiones, como una especie de pesantez, con mucha frecuencia hay muchas cosas que se pierden con la traducción porque pretenden hacerlo más elegante, y con esa elegancia se pierde mucho del autor”.

 

— ¿Cómo resuelve lo ético y lo moral al momento de hacer literatura relacionada con temas como el religioso en “El reino”, o el crimen como en “El adversario”?

 

“Es un muy diferente escribir un libro como ‘El adversario’ y escribir un libro como ‘El reino’, porque si usted habla de los primeros cristianos, de los apóstoles, de los evangelistas, bueno ése es un tema que me apasiona, pero ahí no se arriesga a hacer sufrir a nadie con ese tema, puede uno lesionar ciertas convicciones, pero hasta ahí.

 

“Y cuando uno escribe un libro como ‘El adversario’ uno se encuentra frente a una responsabilidad moral muy fuerte, cuando estás escribiendo un libro como ‘El adversario’, te hace llorar, es complicado”.

 

 

DE TRUMAN CAPOTE A  JUAN RULFO

 

Después de Rusia, a pregunta expresa de ZETA, el autor se refirió a autores americanos, sobre todo a Truman Capote y Juan Rulfo:

 

“Ciertamente leí ‘A sangre fría’ de Truman Capote, y para aquellos que no lo han leído, recomiendo que lo lean, porque me parece que es uno de los grandes libros de la segunda mitad del Siglo XX; es una novela que es una especie de sombra que se proyecta, sobre todo en los escritores que buscan a partir de una historia criminal, pero cuando uno lee ‘A sangre fría’ debe buscar su propia voz.

 

“Tengo admiración y amor por las dos obras de Rulfo, no se separa de mi gusto por lo fantástico, de mi gusto por los fantasmas, por los muertos que viven entre los vivos; admiro a Rulfo, un escritor muy admirado, importante para los escritores como por los amantes de la literatura; pero, por ejemplo, también me encanta Stephen King y es un autor de best seller, porque me encuentro que es un autor extraordinario que escribe con muchísima eficacia, que logra abordar temas como el miedo de una manera que le da profundidad humana”.

 

En todo caso, Carrère concluyó en torno a las influencias literarias: “Todos los escritores tenemos gustos muy eclécticos y recibimos influencias que son sumamente variadas, no buscamos copiar un libro o un autor, aunque yo diría que al principio sí queremos copiar al autor que admiramos, pero sí podemos decir que nos forman, nos nutren todos a quienes hemos leído, y cuando uno está en el proceso de escribir un libro, si ese proceso es abordado de la manera correcta, tendremos la impresión que todas las lecturas nos nutren; me refiero a que puede ser una influencia que te enriquece, que te nutre, una influencia preciada. Los libros, los periódicos, incluso la gente que cuenta, todo puede ser una influencia”.

Comentarios

Tipo de Cambio