“El peligro es que se acentúe el autoritarismo”: Roger Bartra

Foto: Isaac Esquivel/Cuartoscuro
Cultura lunes, 17 mayo, 2021 6:03 PM

“El poder autoritario de López Obrador ha crecido enormemente y, es cierto, se asemeja al poder que tenían los presidentes en la llamada época dorada del PRI”, expresó en entrevista para ZETA el autor de “Regreso a la jaula. El fracaso de López Obrador”, ensayo publicado recientemente por el sello Debate

El peligro real de que México regrese al autoritarismo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) de la década de los 50, 60 y 70 del Siglo XX, con la figura del Presidente Andrés Manuel López Obrador que cada vez acumula más poder, es lo que advierte el intelectual Roger Bartra en su ensayo “Regreso a la jaula. El fracaso de López Obrador”, publicado este año por el sello Debate de Penguin Random House Grupo Editorial.

“Yo, si escribí el libro y promoví, además, algunas declaraciones, algunos desplegados sobre el peligro de la deriva autoritaria, es porque estoy convencido de que sí es una posibilidad. Lo que no es tan claro es que se pueda regresar a esa antigua etapa de los años 50 y 60, más bien creo que es imposible, pero hay un intento explícito por parte del Presidente López Obrador de regresar a eso que él ve como una época dorada, y eso es algo peligroso; entonces, yo creo que sí hay condiciones para eso, está ocurriendo ese intento de regresar a esas épocas del nacionalismo revolucionario autoritario. Que yo crea, como dice el subtítulo de mi libro, que ese intento va a fracasar, está fracasando, es otro asunto. Pero el fracaso también es muy peligroso. Un intento de regresar, que fracasa, puede dejar al país muy mal herido, en muy malas condiciones; yo creo que eso es lo que está pasando”, expresó en entrevista para ZETA el doctor en Sociología por La Sorbona.

“El título de mi libro (Regreso a la jaula. El fracaso de López Obrador) es una alusión a un antiguo libro mío de hace más de 30 años, ‘La jaula de la melancolía’ (1987), que fue una crítica de las ideas, de la cultura, que se construyó en torno a la identidad nacional del mexicano, y que en aquel viejo libro mío yo consideré que estaba ya en proceso de disolverse esa idea nacionalista revolucionaria que había dado lugar al llamado carácter nacional del mexicano, una identidad única en todos los mexicanos en todas partes, y que era desde luego irreal; era un invento, pero era un mecanismo legitimador del régimen autoritario anterior.

“Ahora hablo de ‘Regreso a la jaula. El fracaso de López Obrador’ porque estoy viendo un intento de restauración de aquella época, el peligro lo hay, pero no que aterricemos en la época de Día Ordaz y al 68, es imposible, no se regresa, no hay viajes al pasado, pero los intentos de viajar al pasado suelen ser peligrosos, y eso es a lo que estamos ahora”, refirió el investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

“EL PELIGRO ES QUE SE ACENTÚE EL AUTORITARISMO”

En su ensayo “Regreso a la jaula. El fracaso de López Obrador”, Roger Bartra argumenta que el Presidente López Obrador intenta regresar al priismo autoritario de los años sesenta y setenta.

¿Qué tipo de dictadura o autoritarismo estaría en riesgo de regresar con el Presidente Andrés Manuel?

“Yo no he hablado de dictadura, yo he hablado de autoritarismo, de hecho, lo uso realmente para referirme a la larga época de dominio priista; sólo en broma utilizo el término dictadura, aludiendo a la ‘dictadura perfecta’, según Vargas Llosa, que era sin duda una broma, porque resultó que no era perfecta. Es un periodo de intenso autoritarismo”. Posteriormente apostilló:

“El peligro es que se acentúe el autoritarismo, que ya está muy presente hoy en día. Yo creo que todos los mexicanos podemos ver que el poder autoritario de López Obrador ha crecido enormemente y, es cierto, se asemeja al poder que tenían los presidentes en la llamada época dorada del PRI, esa horrible en realidad época de Díaz Ordaz, Echeverría, López Portillo, de Salinas de Gortari también, para el caso; sí hay ese peligro, de hecho ya hay muchos rasgos de autoritarismo presentes en este mismo momento. ¿Qué resultará de esto?, vamos a ver, eso va a depender de muchos factores, entre otros, las próxima elecciones”.

 

AMLO, “CONSERVADOR DE DERECHA”

Constantemente, el Presidente Andrés Manuel López Obrador se refiere a sus adversarios políticos como “conservadores” o “la derecha”; no obstante, Roger Bartra argumenta que en realidad AMLO es un “conservador de derecha”.

¿Por qué AMLO es “un populista de la más conservadora derecha” (tal como señala en su libro “Regreso a la jaula. El fracaso de López Obrador”), no obstante a que él se dice de “izquierda”?

“Bueno, él no se dice de izquierda, se suele decir liberal, pero muchos lo consideran de izquierda porque se desarrolló, creció, especialmente en el PRD (Partido de la Revolución Democrática), el gran partido de la izquierda fundado por Cuauhtémoc Cárdenas, pero él se desarrolló antes políticamente como priista, y en la medida que no tuvo éxito, no pudo ser candidato a gobernador (de Tabasco), lo marginó el PRI, se fue desplazando hasta aliarse con el movimiento de Cuauhtémoc Cárdenas y por eso es que tiene un aura de izquierda; pero yo estoy convencido que desde el principio, ya desde el PRD, él constituía una corriente de carácter populista, eso sí es muy evidente. Es el que yo digo que está sacado de un manual de teoría política, pero es una expresión reaccionaria.

“El populismo no es una ideología política, no hay que creer que el populismo viene en paquete con la izquierda; el populismo puede ser de izquierda o de derecha, porque el populismo no es una ideología, es una forma de cultura política, un conjunto de hábitos y costumbres y un tejido político en torno a un líder muy popular, carismático en ocasiones; pero el signo político, ése ya es otra cosa.

“¿Qué es lo que hemos visto en el gobierno de López Obrador? Que las principales demandas en la izquierda no se están cumpliendo. ¿Qué es lo que primero debería hacer una izquierda sensata y avanzada? Cambiar el régimen fiscal para instaurar mecanismos progresivos y elevar los impuestos a los que más tienen ingresos para poder financiar instituciones de seguridad social, de medicina pública, educación, a un nivel mucho más importante; ése, por ejemplo, es uno de los ejes más importantes de una política de izquierda, pues nada de eso hay, no han subido los impuestos a los ricos.

“Otro elemento fundamental de la política de la izquierda -y que alguna vez él lo expresó, pero después se echó para atrás-, es el retirar al Ejército de las funciones civiles. ¿Qué es lo que ha ocurrido?, pues todo lo contrario: el Ejército está cada vez más presente en funciones civiles, policiales primero, después en los puertos, aeropuertos, en la construcción, hasta en los bancos, en la construcción de sucursales bancarias, por todos lados. ¿Eso es política de izquierda? No, eso es una clara y típica política derechista.

“Otro elemento típicamente conservador de derecha: la austeridad. La austeridad es una política de los gobiernos de derecha, reaccionarios, que tratan de adelgazar las finanzas públicas; así que ya nada más con estos elementos, pero le agregamos las evidentes posiciones religiosas que públicamente manifiesta: esa moral, esa moralina, más bien, de carácter decimonónico, atrasado, de carácter religioso con que quiere imprimir muchas de sus medidas y que quedaron cristalizadas primero en su constitución moral que se desvaneció, y acabó degradada en una guía ética bastante ridícula, pues ahí tenemos todo el cuadro de un reaccionario”.

 

LA CORRUPCIÓN POLÍTICA DE AMLO

Andrés Manuel López Obrador presume que mantiene una lucha contra la corrupción, no obstante, Roger Bartra arguye que el Presidente basa su poder en la corrupción política.

¿Qué tan peligroso es el autoritarismo en las decisiones del Presidente López Obrador, concentradas en un solo hombre, en un solo poder, que intenta dominar tanto al Poder Legislativo como al Poder Judicial y, por supuesto, en su intento de controlar a los organismos autónomos, entre estos el Instituto Nacional Electoral (INE)?

“Así es, es un peligro inmenso, ya los intentos son claros y evidentes. El control del Congreso ya ocurre, y ese poderoso control del Ejecutivo se basa en la corrupción, porque hay una sobrerrepresentación de diputados en los partidos en torno a Morena que es ilegal, es inconstitucional, así que ya iniciamos todo con una corruptela; ése es el peligro del autoritarismo: que para imponer el poder personal, pues se utiliza la corrupción.

“Algunos me dicen: ‘bueno, pero es que López Obrador no tiene ni siquiera cuenta bancaria’, a lo mejor ahora ya tiene, pero no tenía y no recibía salario; pero yo me refiero: es que hay corrupción financiera, hay corrupción con dinero, pero la peor de todas las corrupciones, es la corrupción política, que corroe, que corroe a las instituciones, que las pudre, ésa es la que estamos viendo.

“Antes no descarto, yo creo que la corrupción financiera ha sido limada en la mera cúpula, desde luego en la Presidencia, cobrar dinero como el caso de Odebrecht y todo eso, pero en los niveles intermedios hacia abajo. La corrupción no ha cesado, creo que todo mexicano en su vida cotidiana puede comprobar eso, así que, pues, sí estamos ante el peligro de un acentuado autoritarismo”.

EL PRI HEGEMÓNICO

 

En “Regreso a la jaula. El fracaso de López Obrador”, Roger Bartra señala que el Presidente Andrés Manuel López Obrador es “un populista de la más conservadora derecha, inspirado en el priismo autoritario de los años sesenta y setenta”.

– ¿Podría especificar a cuál sexenio del PRI hegemónico del Siglo XX se parece la administración de Andrés Manuel López Obrador y por qué?

“El porqué es muy sencillo: Él mismo (Andrés Manuel López Obrador) ha citado a la época que a él le parece dorada: es justamente antes de la llegada del Presidente De la Madrid, que es el inicio del llamado periodo neoliberal; bueno, ésa es la etapa de Díaz Ordaz, el presidente que agredió terriblemente a los estudiantes en 1968; es una época del Presidente Echeverría que, aunque anunció la apertura democrática, en realidad salió con una tremenda represión también al movimiento estudiantil; es la época de las locuras de López Portillo, que dejaron un país verdaderamente exhausto.

“Ése es el período al que el propio López Obrador ha aludido elogiando que en aquella época había crecimiento, había desarrollo, pero lo que no dice es que en aquella época el porcentaje de miseria era enormemente más elevado, que la pobreza estaba tremendamente extendida, que la represión era el pan de cada día para muchísimos mexicanos, que no había libertad de expresión, que la prensa estaba totalmente amordazada; bueno, eso lo oculta, entonces nada más ve: ‘ah, sí, había una cierta prosperidad’, enorme prosperidad no había, había mucha miseria, pero sí había una taza de crecimiento más o menos elevada, como ocurría, por cierto, en esa época en todo el mundo, porque fue una época de auge.

“Ése es el periodo al que yo me refiero que el Presidente está intentando regresar, es la época de la exaltación del petróleo, de la economía mixta, etcétera; es una época muy difícil y muy desgraciada de nuestra historia; espero, estoy convencido más bien que no se va a poder regresar a esa época, pero nada más el intento ya puede generar una situación que yo he calificado de desmadre, de desmadrar el gobierno, es lo que está ocurriendo: se está desmadrando al gobierno”.

 

EL EJÉRCITO

 

– ¿Por qué es tan peligroso que el Ejército controle los grandes proyectos del Presidente Andrés Manuel, como el Tren Maya o el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, por ejemplo, o que el Ejército continúe en las calles?

“Es peligroso porque abre las puertas a que el Ejército tenga funciones políticas, cosa que sería verdaderamente dañino. Tradicionalmente en México, aún en la larga época autoritaria, el Ejército estuvo relegado de la política. Es cierto que al principio fueron militares los que dirigieron el país, hasta Ávila Camacho, incluyendo al General Cárdenas, desde luego; después tuvimos una época civil, y además la Constitución ha sido el camino. Y tuvimos siempre un Ejército marginado de la política. En América Latina, bueno, en cualquier parte del mundo, si el Ejército hace política eso se constituye en un peligro, porque la política en condiciones democráticas la tienen que hacer los partidos políticos y los ciudadanos, la sociedad civil, no los militares.

“Entonces, es un verdadero peligro que se abran las puertas a que el Ejército pueda intervenir en decisiones políticas -como yo pienso que ocurrió con un tema hasta cierto punto de Relaciones Exteriores-, como fue la presión que hizo López Obrador sobre el gobierno de Trump para que liberaran muy pronto al General Cienfuegos, que había sido acusado y aprehendido en los Estados Unidos por corrupción en liga al narcotráfico.

“Logró corromper la relación con Trump –Trump era realmente también otro populista-, y traer a Cienfuegos a México donde fue exonerado prácticamente de inmediato; bueno, ésa fue una evidente intromisión del Ejército en temas judiciales. Entonces, por eso es que es peligroso.

“El Ejército, en una política de izquierda, ¿qué es lo que haría?, menos soldados, bajar los presupuestos a los militares, sujetando su poder civil. ¿Qué es lo que hubiese deseado un opción de izquierda?, que el secretario de la Defensa fuese un civil, y los militares puestos al servicio de esa civilidad y marginados de las actividades policiacas y, desde luego, de las actividades aduanales, de construcción”.

 

EN AMÉRICA LATINA

 

– A propósito de populismos en América Latina, ¿a cuál gobierno latinoamericano le sigue los pasos el gobierno de Andrés Manuel López Obrador? (Considerando el populismo de Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela, o Lula en Brasil, Evo Morales en Bolivia, por ejemplo)

“Bueno, Lula comenzó siendo con una cierta talante populista pero acabó siendo un buen sensato presidente social-demócrata y reformista, él no sería un ejemplo y no va por ahí López Obrador.

“El gobierno de Chávez tampoco es un ejemplo porque ése fue un gobierno que muy pronto se declaró socialista, un socialismo totalmente trasnochado, ese llamado socialismo del siglo XXI, que no parece tener representante en México, habrá uno que otro en el partido oficial que tal vez mantenga afinidad con el chavismo o incluso con el régimen cubano, que sería otro régimen socialista, pero no hay indicios de eso. No parece seguir los pasos de ninguno de esos dos.

“Los grandes ejemplos que da el Presidente son ejemplos mexicanos, es esa regresión a la que yo aludo, esa restauración que él pretende; no creo que siga ningún modelo latinoamericano; para empezar, yo creo que ni tiene una clara idea de lo que pasa en América Latina y mucho menos en el mundo. Así no tiene modelos internacionales, porque no sabe cómo es el mundo”.

 

AMLO Y LA PRENSA

“Desde el tiempo del Presidente Madero no se tenía una prensa así, tan tendenciosa, golpeadora, defensora de grupos corruptos, una prensa que se dedica a mentir constantemente”, se le citó a Roger Bartra la opinión de López Obrador pronunciada el martes 4 de mayo de 2021, para inquirirle:

¿Qué opina Usted de estas declaraciones del Presidente y en general de sus descalificaciones a la prensa desde sus conferencias matutinas?

“Pues es evidente: él está añorando esa época antigua en la cual toda la prensa, pero toda, alababa al Presidente, al PRI, a las acciones del gobierno y no permitía prácticamente ninguna voz crítica, eso es lo que él está añorando, ¿y qué se encuentra? Que la transición democrática abrió el abanico de la prensa, primero la prensa escrita, después la radiofónica y está empezando, todavía con timidez, en la televisión.

“Ese cambio provocó una prensa crítica, analítica, que abrió las puertas a muchos cronistas, a muchos columnistas, periodistas de investigación, a intelectuales incluso que empezaron a opinar de manera crítica y de manera muy plural; él quisiera seguramente que todos los periódicos mexicanos fuesen como La Jornada, que es el diario oficial, que es como eran todos los diarios en aquella época antigua. Entonces, claro, se pone nervioso, no le gusta, porque no le gusta lo que trajo la transición democrática, y la transición democrática también trajo un sistema de partidos plural que él detesta; él detesta a todos los partidos políticos, incluyendo al suyo, da la impresión, a veces”.

 

EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS

El domingo 6 de junio se renovará la Cámara de Diputados, además de 15 gubernaturas, entre estas la de Baja California. A propósito, se le preguntó a Roger Bartra:

¿Cuál sería el peligro más importante que Usted podría advertir en caso de que Morena gane la mayoría en la Cámara de Diputados?

“Se va a renovar la Cámara de Diputados y hay el peligro de que vuelva a funcionar como aplanadora, ahora lo tiene más difícil porque el INE lo está tratando de impedir: la manipulación no constitucional de la sobrerrepresentación, él (AMLO) va a intentar eso, ése es el gran peligro. Desde luego que, de los quince gobernadores que están en juego, pues obtenga los quince, carro completo, que es a lo que aspira, desde luego al parecer se le están viniendo abajo esas posibilidades, no parece que vaya a haber carro completo en los gobernadores, no se sabe todavía muy bien qué es lo que va a suceder, y en la Cámara de Diputados también lo está viendo cada vez más difícil.

“Yo tengo la esperanza de que definitivamente se produzca un cierto equilibrio y se frenen las tendencias autoritarias. Si suponemos que hay más pluralidad en la Cámara de Diputados, en los gobernadores electos, va a haber un periodo de transición muy difícil, porque el Presidente todavía cuenta hasta que tomen posesión los nuevos diputados electos en junio, todavía tiene un periodo que puede manejar, puede ser muy agresivo, y él lo ha anunciado: ha amenazado que podría usar esa fuerza que tiene la actual Cámara de Diputados para aprobar leyes verdaderamente antidemocráticas. Vamos a ver qué es lo que sucede, ya es peligroso este periodo preelectoral, pero el postelectoral puede ser todavía más tenso si Morena pierde la mayoría aplastante”.

 

LÍNEA 12

La noche del lunes 3 de mayo, la Línea 12 del Metro de la Ciudad de México colapsó, arrojando como resultado 26 muertes y más de 80 heridos. La ruta fue construida durante el sexenio de Marcelo Ebrard (2006-2012) cuando era Jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal -actual secretario de Relaciones Exteriores- y concluida en la siguiente administración, de Miguel Ángel Mancera (2012-2018), hoy senador de la República.

¿Qué quisiera Usted destacar de la tragedia de la Línea 12 del Metro?, se le cuestionó a Bartra.

“Yo creo esta tragedia es emblemática, es simbólica de lo que es actualmente el gobierno de López Obrador, un gobierno ineficiente, un gobierno corrupto políticamente, un gobierno que se está deshaciendo, está lleno de distracciones y ocurren estas cosas. La responsabilidad, cualquiera que sea y que logre aterrizarse, va a caer en las filas de Morena, del partido del gobierno, del propio gobierno, sobre todo del gobierno de la Ciudad de México, eso es absolutamente inevitable.

“Todas esas críticas que hemos hecho muchos del gobierno, súbita y trágicamente en la noche de la caída del Metro, se materializaron y se volvieron evidentes; ése es un acto de un simbolismo impresionante, yo creo que ha sido un golpe para el gobierno del cual difícilmente se va a recuperar”, sentenció.

 

EXPECTATIVAS

Aunque ya advirtió el fracaso de AMLO en su libro “Regreso a la jaula. El fracaso de López Obrador”, no estuvo de más preguntarle, finalmente, a Roger Bartra:

¿Qué expectativa tiene Usted para lo que resta del sexenio?

“Va a ser un resto, sin duda, pase lo que pase, bastante agitado, porque desde ahora incluso ya está el fantasma de las elecciones presidenciales del 24, ese fantasma está provocando tremendas tensiones dentro del partido oficial, dentro del gobierno, y está agitando a la ciudadanía, está moviendo desde luego a los partidos políticos; si los partidos políticos se salvan, y yo espero que sí, porque sin partidos políticos pues ya no hay democracia, nos despedimos de la democracia. Si estos tres partidos coaligados (PRI, PAN, PRD) se desploman de nuevo, entonces nos espera un periodo, otra vez, de tremendo autoritarismo, porque lo único que va a haber son partidos más o menos paleros, como era en la época antigua a la que aspira regresar López Obrador”.

El ensayista concluyó:

“Vamos a vivir los próximos años, hasta las elecciones presidenciales, con muchas tensiones, muchas sorpresas. Yo creo que los mexicanos nos tenemos que preparar para una época tormentosa y difícil, desde luego, lo evidente son las consecuencias dramáticas de la crisis económica, eso ya lo estamos viviendo, la miseria se ha extendido enormemente, pero va a haber un tiempo tormentoso en la política, también”.

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