Salgado y el INE

Foto: Internet/Félix Salgado Macedonio
Columnaz viernes, 16 abril, 2021 8:00 AM

Félix Salgado Macedonio es un impresentable (no es el único, acá en Baja California hay varios en el poder y de candidatos, pero bueno…). En Guerrero, de donde es originario, tiene, de acuerdo al fiscal general de aquella entidad, dos investigaciones en proceso de integración de pruebas por violencia sexual, una -de hecho- por violación a una mujer.

Pero el hombre ni se apena ni lo enfrenta. Simplemente y secundado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, dice, eso es parte de una campaña contra él, que aspira a gobernar Guerrero.

A pesar de las acusaciones y de manifestaciones incluso de mujeres miembros de Morena, en dos ocasiones el partido que dirige Mario Delgado, concedió a Salgado la candidatura al gobierno de Guerrero. La primera vez, dijeron, ganó la encuesta, pero se la retiraron ante los señalamientos de abusador sexual, aunque no le quitaron sus derechos, lo cual le permitió competir en una segunda “encuesta” por la candidatura al gobierno estatal que, por supuesto, ganó de nueva cuenta.

Esta vez sí, registro y todo contra la oposición de mujeres que vieron la posibilidad de tener a un señalado de violencia sexual candidato. Pero en el Instituto Nacional Electoral (INE), a finales de marzo, la mayoría del Consejo General votó por retirarle el registro a Félix Salgado Macedonia en Guerrero y a Héctor Morón en Michoacán.

En ambos casos, y en otros de evidente menor valía en la opinión pública, se debió a problemas de honestidad, al no entregar para su revisión y fiscalización, los documentos que acreditaran sus ingresos y egresos durante la precampaña. Salgado Macedonio de plano no entregó nada.

Argumentaron que en Morena no hubo precampañas, pero pues sí las hubo. Quizá le dieron otro nombre a ese periodo ejercido entre que se registraron para ser considerados en la encuesta de Morena, la realización de la encuesta y el anuncio de los resultados de la misma. Todos lo hicieron.

Aquí en Baja California, cuando se anotaron y fueron aceptados para encuestar su nombre, Marina del Pilar Ávila Olmeda, Arturo González Cruz, Armando Ayala Robles y Alejandra León, los cuatro comenzaron recorridos por toda la entidad, obvio que el objetivo era lograr notoriedad, para que en caso de que a sus seguidores les hicieran una encuesta, votaran por ellos. A eso se le llama precampaña. Aun cuando en el caso de la abanderada por Baja California, presentó documentación al INE informando que no hizo precampaña. Que fue electa y ya.

Salgado Macedonio hizo lo mismo en Guerrero, pero no dio cuenta de ello a la autoridad electoral. Junto a su dirigente nacional, Mario Delgado, pretendió desviar la atención, hacerse las víctimas de un organismo electoral, mentir, antes que comprobar gastos. No funcionó. Le retiraron la candidatura y, cuando ello sucedió, amenazó con desaparecer el Instituto Nacional Electoral.

Cuando Félix Salgado, Mario Delgado y algunos de sus seguidores impugnaron ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, instalaron una manifestación. El Tribunal confirmó las faltas de Salgado Macedonio y regresó el caso al INE para que de nueva cuenta dilucidaran una sanción, quizá el retiro de la candidatura les parecería extremo.

Con los morenistas manifestándose afuera de las instalaciones, arengando con matar al Instituto Nacional Electoral, postrando un ataúd con el nombre de Lorenzo Córdova Vianello -presidente del Consejo General del INE-, amenazaron que, de no retornarle la candidatura a Salgado, no habría elecciones en Guerrero e iniciaría la caída del INE. Hasta con localizar la casa de Córdova y del resto de los consejeros, incitando a sus seguidores a tomar represalias.

Por seis votos contra cinco, el INE votó de nueva cuenta para retirar la candidatura a Félix Salgado Macedonio. Confirmó lo que había votado en la primera reunión: las faltas, el ocultamiento de información, la opacidad con que se desempeñó el morenista, ameritan el retiro de la candidatura.

Entonces el Presidente respaldó. Contó el tiempo que le resta al presidente del Consejo del INE para dejar esa posición, y amenazó, que después de pasadas las elecciones, enviaría una reforma para cambiar al Instituto Nacional Electoral. Evidentemente, porque no lo hizo antes, motivado por lo que consideran un agravio: el retiro de la candidatura de Salgado Macedonio, su candidato en Guerrero.

Pero el INE no cae en provocaciones. Así lo reiteró Lorenzo Córdova: “El INE no se mete con ningún actor político, solo cuida que todos los actores políticos cumplan con lo que dice la Ley. Pero es pertinente hacer una reflexión. A la democracia la tenemos que cuidar todos, si no la cuidamos todos, la democracia se nos puede ir entre las manos, la democracia es una construcción colectiva, es el producto de las luchas del pueblo de México, en su diversidad política”.

Pero en Morena, la democracia existe solo cuando les favorece. El Presidente habla de los fraudes del pasado, sin embargo, se refiere al Instituto Federal Electoral (IFE), que dejó de existir como tal en 2014 para dar paso al INE, un organismo autónomo, ciudadano, democrático, encargado de la organización de las elecciones, de poner a salvo la democracia, de fiscalizar a partidos y candidatos para que impere la legalidad y el Estado de Derecho en los actos proselitistas.

El INE no es el enemigo. El enemigo es la opacidad, la corrupción, la ausencia de transparencia y la simulación de proceso de selección de candidatos, que actualmente tiene a Morena dividido como partido, entre aquellos que no fueron favorecidos con la designación, que desconocen la encuesta, la metodología, el procedimiento de selección. Y quienes se encargaron de estructurarlo.

El problema no es el INE. Son los partidos políticos que utilizan recursos de dudosa procedencia, los candidatos que ocultan las cuentas, que niegan la información.

Félix Salgado Macedonio es un ejemplo de lo que un candidato no debe hacer: ser oscuro, opaco, mentir, simular. Y amenazar a una institución ciudadana como el Instituto Nacional Electoral, antes de aceptar el error propio.

Los de Morena impugnarán de nueva cuenta. Deberán nombrar a un candidato distinto a Salgado en Guerrero y volverán a sus manifestaciones de odio, mientras el INE seguirá con la organización de la elección más grande que se haya tenido en la historia de México: la de 2021, a pesar del ex candidato de Guerrero y del dirigente de Morena, que le desean la muerte política a la institución.

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