El otro junior que viene

Foto: Cristian Torres/Héctor Castro Mora y Guadalupe Mora
Cachanillaz lunes, 22 febrero, 2021 12:00 PM

Uno de los más interesados en que Marina del Pilar Ávila Olmeda deje la presidencia municipal -lo cual hará el 7 de marzo-, es el subdirector del Fideicomiso para el Desarrollo Urbano de Mexicali (FIDUM), Héctor Castro Mora, hijo de la alcaldesa suplente, Lupita Mora.

Y es que, con la intención de mantener una buena relación con quien va a sucederla, Marina accedió a ingresar a su hijo a la nómina municipal, pero hubo gran inconformidad por parte del “junior”, debido a que él quería dirigir los trabajos del FIDUM; sin embargo, la respuesta fue un rotundo “no”.

Para que Lupita y Héctor no se enojaran, tuvieron que inventarle un cargo como subdirector del Fideicomiso, con el objetivo de que pudieran darle un cargo “de nivel” y así cobrar un nada despreciable “sueldito” dentro de la administración municipal, y además, estar en el escenario político e inmobiliario, toda vez que es representante del sector.

Así permaneció agazapado durante más de un año, hasta que hace unas semanas comenzó a presumir el nuevo poder que le será conferido cuando su madre ocupe la oficina más grande del segundo piso del Palacio Municipal. Castro Mora ha expresado a sus compañeros de oficina que será “mínimo” el próximo asesor de la alcaldesa -su mamá- a partir del 7 de marzo.

Habrá que estar muy atentos para saber si el joven representante del sector inmobiliario -negocio de familia- toma congruencia y renuncia al cargo cuando Ávila Olmeda deje la alcaldía de Mexicali y busque la gubernatura de Baja California por Morena, pues de permanecer en el puesto, sería un claro caso de nepotismo…si no es que ya lo es.

 

LOS MORÁN, DESPLAZADOS

Por cierto, qué fácil fue para el gobernador Jaime Bonilla Valdez desplazar a la familia Morán-Fabela del escenario político dentro de Morena.

Fue sorpresivo cómo el diputado Víctor Manuel Morán Hernández y su esposa Blanca Fabela Dávalos, ex directora de DIF Estatal, además de su hijo Manuel Alexandro -quien trabajaba en Oficialía Mayor-, fueron relegados de sus aspiraciones políticas para el proceso electoral 2021.

Dentro del gabinete bonillista, está suficientemente claro que los tres personajes fueron relegados por no someterse a los caprichos del gobernador, y por ello, tanto Morán Hernández será desplazado para que no alcance la reelección por el Distrito local 8, siendo reemplazado por el secretario del Trabajo, Sergio Moctezuma -otro servil del gobernador-, como Fabela fue removida de DIF Estatal.

Muy poco le importó al mandatario que estos dos personajes le hicieron el trabajo más sucio en una de las jugarretas más despreciables emprendidas por la Cuarta Transformación en Baja California: la denominada Ley Bonilla.

Cabe recordar que aquella fatídica sesión de julio de 2019, cuando se modificó el Artículo Octavo Transitorio Constitucional con la intención de que Jaime Bonilla gobernara por cinco años y no dos, quien de forma muy lamentable puso el pecho a las balas fue el diputado Morán Hernández, encargado de presentar la iniciativa. Él mismo dio lectura y brindó una atención a medios de comunicación para justificar lo que posteriormente se identificó como un “fraude constitucional”, según ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Morán dijo que se ahorrarían 200 millones de pesos y que la iniciativa tenía origen en el clamor ciudadano, quedando en ridículo por intentar defender algo indefendible y deplorable, que le costó mucho respaldo a la 4T en la entidad.

De igual forma, Fabela Dávalos se prestó a los caprichos de Bonilla, pues fue ella quien interpuso un recurso ante el Tribunal de Justicia Electoral de Baja California para reformar el Artículo Transitorio, a sabiendas que era una ilegalidad.

En el Tribunal Electoral del Estado le dieron la razón -a modo- con los célebres magistrados Leobardo Loaiza y Jaime Vargas, pero el tribunal federal revocó la decisión a los meses, dando oportunidad al ingeniero Bonilla de registrarse como candidato, con el argumento que cuando formalizó sus intenciones de abanderar a Morena, la gubernatura era por cinco años.

Pese a que fueron artífices de uno de los episodios más negros de BC, parece que los Morán Fabela se quedarán sin nada, pues han requerido del bonillismo para salir adelante y ocupar los cargos que actualmente ostentan.

Comentarios

Tipo de Cambio