Salud mental, otro flagelo de COVID

Fotos: Enrique Botello
Edición Impresa lunes, 28 diciembre, 2020 3:25 PM

Los efectos psicológicos debido al confinamiento por la pandemia son muchos y muy variados, dependiendo del contexto social de las familias y las condiciones particulares de los individuos, agudizados durante las fiestas decembrinas

El confinamiento por la pandemia de COVID-19 ha provocado diversos efectos psicológicos entre la población, pasando por ansiedad y depresión, que se acentúan por el aislamiento durante las fiestas decembrinas.

La llamada nueva normalidad ha traído consigo cambios en las rutinas dentro de los hogares, situación que también ha acrecentado la vulnerabilidad de algunos grupos como niños, jóvenes o víctimas de violencia intrafamiliar.

En entrevista con ZETA, la psicóloga y docente universitaria Jennifer Gómez, recordó que al inicio de la pandemia la mayoría de la gente se mostraba escéptica sobre sus efectos y duración, pero al cabo de unos cuatro meses -en su caso- la demanda de consultas aumentó hasta en un 50%.

Los principales motivos por los que la buscaban más, refirió la profesional de la salud mental, fueron problemas como insomnio, estrés, ansiedad y falta de motivación como un elemento depresivo.

Si bien los efectos psicológicos por el aislamiento dependen en parte del contexto social y condiciones particulares de los individuos, entre los más vulnerables se encuentran jóvenes, mujeres y personas solteras.

A más días de aislamiento, mayor la probabilidad de que las personas comiencen a presentar síntomas psicológicos por el conjunto de estresores a los que están expuestos en esta pandemia. El simple aburrimiento se puede normalizar durante el confinamiento, pero puede escalar hasta patología, explicó la especialista.

 

CONFINAMIENTO, UN RETO PARA TODOS

Con el encierro vinieron muchas consecuencias y preocupación ante la incertidumbre del porvenir. También vinieron cambios en las rutinas de los integrantes de las familias, por ejemplo, estudiantes sin horarios establecidos y padres haciendo las veces de profesores, ya no solo como vigilantes de reglas establecidas.

La desigualdad social es un factor muy importante para determinar las implicaciones psicológicas de las personas, ya que no es lo mismo contar con una familia de tres o cinco integrantes y vivir en una casa con dos habitaciones, que el mismo número de personas viviendo en una casa más grande de cinco habitaciones.

En casas pequeñas, como las de interés social, es aún más difícil organizar los espacios de sus integrantes, esto se convierte en un estresor importante, indicó Gómez.

En los estudiantes se ha identificado que las clases en línea han provocado dificultad para concentrarse, falta de atención, ansiedad y hasta depresión. Asistir a la escuela y convivir con amigos en ese espacio ahora no se da.

En el caso de adultos con antecedentes psicopatológicos, se puede disparar el abuso de sustancias, por citar un ejemplo, y de igual forma, se ha documentado que la violencia intrafamiliar ha tenido un aumento durante la pandemia.

Está también el grupo de personas que perdió su empleo y vio golpeada su economía familiar; este ha sido un estresor muy importante.

En esta dinámica está muy presente el duelo, no solo por la pérdida de algún ser querido, sino por haber enfermado o contagiado a alguien, lo que conlleva un sentimiento de culpa.

Sobre la incertidumbre que se vive, la psicóloga explicó que es frecuente alimentar nuestros miedos con las redes sociales, por lo que consideró importante tomarse un respiro de estos espacios virtuales y no consumir ciertos contenidos, optando por hablar de otros temas.

Respecto a qué hacer para tratar de aminorar los efectos negativos del confinamiento, recomendó adoptar mejores hábitos de sueño, una buena alimentación, establecer una estructura o rutina entre quienes hacen home office o estudian en línea; para ello es necesario diseñar espacios especiales para trabajar o estudiar.

Mejorar las habilidades de comunicación entre los integrantes de la familia es otro punto importante, así como acudir con un profesional de la salud mental.

 

SERVICIO DE ATENCIÓN TELEPSICOLÓGICA

Jennifer Gómez, docente de asignatura en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), participó en la guía de intervención virtual para personas vulnerables en crisis por pandemia, conocida como SATEP, de la Universidad Autónoma de Nayarit.

La guía fue producto de recursos de Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), obtenidos vía convocatoria. En este proyecto participaron profesionales de la salud mental de diez universidades de distintos estados de la República.

La idea fue integrar un equipo que brindara atención psicológica a través de medios virtuales y del número telefónico 800-999-17-47.

Funciona de la siguiente manera: entra una llamada y es atendida por estudiantes de piscología que prestan su servicio social o realizan sus prácticas profesionales. Se aplican dos instrumentos de medición y a partir de ahí se definen los niveles de atención: 1. Canalización; 2. Orientación psicológica para aquellas personas que no necesariamente necesitan terapia; 3. Atención en crisis con el fin de brindar los primeros auxilios psicológicos para sacar a las personas de la crisis y luego derivarla; 4. Psicoterapia breve cognitivo conductual que consta de entre cuatro y cinco sesiones.

De acuerdo con la psicóloga, del 60% en adelante de las llamadas tienen que ver con ansiedad o pánico.

 

SOLO CINCO CAMAS COVID DISPONIBLES EN ENSENADA

De las 138 camas COVID disponibles en los hospitales públicos reconvertidos en Ensenada, hasta el lunes 21 de diciembre quedaban solamente cinco: tres en el Hospital General y dos en la Clínica 8 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Hasta esa fecha, Ensenada se ubicaba en el lugar 41 a nivel nacional por casos activos del virus SARS-CoV-2.

En el Hospital General se cuenta con 78 camas para pacientes COVID, de las cuales 75 estaban ocupadas, lo que representa una ocupación del 96.15%. Es el mayor porcentaje de los hospitales generales de los tres principales municipios en la entidad.

En cuanto a ventiladores, la situación no es muy diferente. El HGE cuenta con 53 ventiladores en existencia, 44 de estos en uso y 33 en pacientes COVID, lo que arroja una disponibilidad de nueve.

La Clínica 8 del IMSS cuenta con 102 camas censables, 96 de estas ocupadas. Del total, 60 han sido destinadas a pacientes COVID, 58 están ocupadas y apenas un par disponibles. Esto arroja una ocupación del 96.67% en las camas COVID.

El Instituto cuenta con 29 ventiladores, 19 de los cuales son usados en pacientes COVID.

 

A FAVOR DE EVITAR REUNIONES Y FESTEJOS MASIVOS

Para evitar cadenas de contagio, el gobierno municipal recomendó a los habitantes de Ensenada que las celebraciones se limiten al número de habitantes de cada hogar.

Derivado del repunte en los casos activos, positivos, sospechosos y defunciones por coronavirus en las últimas semanas en la región, el Ayuntamiento reiteró el exhorto a la población para que evite situaciones de riesgo.

El alcalde Armando Ayala Robles recalcó que su gobierno diariamente difunde las recomendaciones emitidas por la Secretaría de Salud para prevenir cadenas de contagio y con ello salvaguardar la integridad de la población.

Durante el programa Presidente en Línea, realizado el lunes 21 de diciembre, el primer edil habilitó una encuesta en la que preguntó a los ciudadanos que siguieron la trasmisión: ¿Está usted de acuerdo en evitar reuniones de fin de año para contrarrestar el avance de COVID-19?

Ayala indicó que en los más de 60 minutos que se mantuvo activa la votación, el 78% de los seguidores estuvieron a favor de que se eviten reuniones; 11% estuvo en contra y 11% manifestó no estar interesada en este tipo de medidas.

Ante el incremento en los casos y mutaciones en el virus SARS-CoV-2 que reportan en diversas partes del mundo, la población debe redoblar cuidados para contener la propagación del virus.

“Nos da cierta tranquilidad ver que hay mayor conciencia por parte de la ciudadanía; sin embargo, nuevamente llamamos a no bajar la guardia y a no realizar grandes festejos o reuniones con motivo de las fiestas decembrinas y de fin de año”, afirmó Ayala, recordando que para evitar cadenas de contagio, es recomendable que las cenas navideñas y de Año Nuevo se limiten al número de habitantes de cada hogar, así como no realizar múltiples visitas para dar el tradicional abrazo o llevar regalos.

“Ya habrá tiempo para retomar las grandes reuniones familiares o con amistades, hoy lo realmente importante es preservar la salud propia, la de nuestros seres queridos y con ello la de la comunidad en general, porque el compromiso de cuidarnos es de todos”, aseveró el alcalde.

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