No seríamos perjudicados

Opinionez lunes, 21 diciembre, 2020 12:15 PM

El fraccionamiento Playas de Tijuana, que está integrado a la Delegación del mismo nombre, a partir de los últimos 35 años se ha convertido en preciado botín de los constructores, hoy llamados pomposamente “desarrolladores”.

El fundo legal de Tijuana abarca cientos de hectáreas al Este de la ciudad y sur de la frontera con los Estados Unidos de Norteamérica. Pero a los desarrolladores se les ha metido en la cabeza que la única zona para levantar edificios es justamente en esta querida esquina de México. Hace más de tres décadas amigos y familiares que nos visitaban, principalmente de la Ciudad de México, se encantaban de ver este fraccionamiento “tan bien diseñado”, nos decían.

Pero esa buena distribución vial e incluso contratos de compraventa que se firmaba con la Urbanizadora de Tijuana, y que estipulaban el material y la altura de las casas habitación, poco a poco lo fueron ignorando. La ambición de los desarrolladores que en terrenos de 20 o 30 metros cuadrados, no hacían casas, porque la utilidad no era de acuerdo a sus deseos, pasaban sobre reglamentos y autoridades que deberían hacerlos cumplir y empezaron los altos edificios.

Se inició el malestar, la inquietud, el sufrimiento de quienes decidimos fincar nuestro hogar aquí frente al mar. Por fortuna desde hace más de 30 años está integrada la Asociación de Colonos, que sacrificando tiempo, dinero, muchas veces salud, hace oír la voz de que insistir en la construcción de edificios es un peligro, propicia una calamidad y transforma la zona. Solo se cuenta con la tradicional salida norte que se divide a la izquierda con la Carretera Escénica a Ensenada. Y otra abierta hace pocos años, para atravesar más de 15 colonias y llegar al centro de Tijuana.

Hace alrededor de 4 años, un vivales pretendió construir ocho condominios en lo que era casa unifamiliar. Los vecinos dedicamos más de un año en recorrer oficinas de gobierno, empezando en la Dirección de Administración Urbana, ahí supimos la cantidad de permisos que tenían que solicitar para lograr sus propósitos. También nos enteramos que los vecinos deberíamos expresar conformidad de que no seríamos perjudicados con el aumento de vecinos en tan pequeño espacio físico.

Pues ahora resulta que además de la cantidad de multifamiliares que están construyendo al fondo del fraccionamiento, los “desarrolladores” han decidido levantar una cantidad indeterminada de edificios de 18 a 20 pisos, en la Cañada Parque Azteca, que es una vía natural para desembocar en el mar, el agua de la lluvia. Además de los edificios, en esa cañada arenada al lado sur ya están iniciando la construcción de varias docenas de casas habitación.

Pensemos en las necesidades de agua, drenaje (¿o también arrojarán al mar sus desechos, como ahora sucede con gran parte de las construcciones?). Imaginemos por dónde saldrán hacia el centro de Tijuana, si ya en esa área están construyendo centros comerciales y viviendas. Y si es que existen, ¿quién demonios dio los permisos? Edificación, uso de suelo, licencia de construcción. Es importante que las autoridades municipales atiendan los justos reclamos de los residentes.

Nota 1.  Ya vienen las elecciones y con ellas petición de votos.

Nota 2.  La próxima semana presentaremos el movimiento social y cultural de Playas de Tijuana. Es muy importante.

Nota 3.- ¡Cuidémonos!

 

Luz Elena Picos es directora de Red Social de Tijuana.

Correo electrónico: redsocialtijuana@hotmail.com www.lagacetaredsoci

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