Habrá más muertes por COVID-19 en diciembre

Destacados viernes, 27 noviembre, 2020 3:30 PM

De acuerdo con estadísticas de la Secretaría de Salud, en las próximas semanas se estima un incremento considerable de personas hospitalizadas, intubados y defunciones a causa del COVID; incluso peor que en mayo y junio, los meses más fuertes de la pandemia. 60 por ciento de los pacientes intubados, fallecen

 

 

 

Durante los peores meses de la pandemia provocada por el COVID-19 (mayo, junio y julio), se llegaron a reportar hasta 50 muertes diarias; aunque se lograron disminuir las defunciones, casos activos y confirmados, la cifra ha repuntado desde la segunda semana de noviembre y se estima que para finales de diciembre la situación se torne peor que al inicio de la pandemia.

De acuerdo con cifras proporcionadas a ZETA por la Secretaría de Salud, junio de 2020 fue el mes en el cual se registró la mayor cantidad de muertes por COVID; 905 en total, promediando 31 muertes diarias. Le sigue julio con 25 muertes al día para un total de 803 en todo el mes; y mayo con 21 cada 24 horas y un total de 645 muertes. Para septiembre y octubre se promedió 16.4 muertes diarias por COVID, y aunque estadísticamente la cifra ha disminuido a 15.9 a inicios de noviembre, ésta ya está empezando a incrementarse.

Alonso Pérez Rico, secretario de Salud en Baja California, comentó a ZETA que hubo días entre abril y mayo donde llegaron a registrar hasta 50 muertes en un solo día a causa del nuevo coronavirus, y a cómo va la tendencia, la situación podría empeorar a finales de este año.

“Las últimas seis semanas habíamos estado promediando menos de 10 (defunciones); ahorita subió a 15.9, pero cuando tomas en cuenta que abril y mayo tuvimos días que promediamos hasta 50 personas que perdieron la batalla… en esos días fue más difícil”, dijo.

El martes 24 y miércoles 25 de noviembre se reportó un aumento significativo en el número de defunciones y casos confirmados, ya que desde el 9 de noviembre comenzó un aumento en las atenciones a las clínicas de fiebre.

“Nuestra hospitalización aumentó, nuestros pacientes intubados están aumentando. Es una cadena, como lo hemos venido señalando: aumenta la movilidad, aumentan las consultas en clínicas de fiebre, aumentan hospitalizaciones, aumentan pacientes intubados y aumentan pacientes que pierden la batalla”, dijo.

El funcionario advirtió que a partir de la segunda semana de diciembre va a comenzar la etapa más difícil de este repunte, incluso peor que en junio, pues aunque están listos para afrontar lo que viene, el reto será la capacidad en hospitales, ventiladores y medicamentos, tan solo para reforzar el sistema inmune de los pacientes.

Foto: Alejandro Gutiérrez Mora/ZETA

 

MUERTES EN CASA

En cuanto a las muertes que ocurren en casa por COVID o alguna enfermedad respiratoria, es el Servicio Médico Forense (Semefo) el encargado de hacer los certificados de defunción que tienen que ser avalados por la Secretaría de Salud.

En ese sentido, Pérez Rico señaló que van alrededor de 400 certificados que avalan.

“No sabemos el número exacto que se está reportando de cuántos pacientes están perdiendo la batalla; y dos, no quisiéramos tomar una decisión a la ligera de decir ‘bueno, de tantos pacientes que perdieron la batalla fuera de una institución, fueron por COVID’, porque no sabemos los síntomas, no sabemos las comorbilidades y las condiciones en las que murió”, dijo.

“Nosotros podemos hablar de datos duros y estadísticos de lo que tenemos certeza que sí está pasando. Solo tenemos datos de los de la clínica de fiebre, los hospitales, los hospitales privados en donde pierden la batalla o cualquier certificado en donde venga sospecha de COVID, sintomatología de COVID, infección respiratoria…”, añadió.

Todos los certificados que vienen con esas características se turnan a la Secretaría de Salud para darle seguimiento epidemiológico, en donde analizan el caso y determinan si es sospechoso a COVID.

El 12 de julio, ZETA publicó “Gobierno de BC manipula estadística de muertos por COVI-19”, donde Pérez Rico anotó que debían esperar a finales de 2020, para modificar la causa de muerte en actas de defunción.

En ese sentido, detalló a este Semanario que los pacientes que tenían pendientes de dictaminar ya sacaron los atrasados, lo que dio como resultado poco más de 400 muertes más.

Foto: Alejandro Gutiérrez Mora/ZETA

 

 

OCUPACIÓN HOSPITALARIA SOBREPASA EL 50 POR CIENTO

Desde inicios de noviembre la ocupación hospitalaria ha ido en aumento, sin embargo, ha sido el martes 24 y miércoles 25 del mismo mes, cuando ha registrado un incremento significativo en el número de casos confirmados, personas hospitalizadas, ocupación hospitalaria y pacientes intubados.

El jueves 19 de noviembre la ocupación llegaba al 45 por ciento, para el 25 ya estaba en 52; la mayoría de los hospitalizados en Tijuana, 101 en el Seguro Social; con 29 intubados en Mexicali, como la cifra más alta; y 104 en el Hospital General, con 36 intubados en Tijuana.

En 25 días de noviembre se han registrado 273 defunciones por COVID-19; aunque aún no supera las 950 registradas en junio, o incluso las 305 reportadas en octubre, la tendencia indica que es en la segunda semana de diciembre cuando los números se van a disparar, aseguró Pérez Rico.

Las festividades religiosas, posadas, compras navideñas y celebraciones de Navidad y Año Nuevo, van a provocar nuevas cadenas de contagio, que van a orillar a los hospitales del Estado llegar a su límite, hacer uso de instalaciones militares, como en mayo, junio y julio, y nuevamente cerrar comercios no esenciales.

“Es una situación prácticamente idéntica que la que teníamos en abril mayo -223 y 868 defunciones respectivamente-, pero ya sabemos el patrón que se está teniendo, los tiempos que están teniendo después de las conglomeraciones, cuándo aparecen los primeros síntomas, cuándo aparecen en las clínicas de fiebre, las hospitalizaciones; teniendo eso como base, podemos predecir cuándo reactivar nuestras unidades hospitalarias”, afirmó.

“Ya tenemos la logística y las estructuras, que es lo más importante para empezar a hacer esos movimientos, como no lo teníamos en la primera vuelta, porque creíamos que los pacientes moderados podían evolucionar a estar bien”, señaló.

Aspectos generales de los trabajos que se realizan en el panteón municipal #13, donde se llevan a cabo la mayoría de entierros de personas fallecidas por el nuevo coronavirus (COVID-19).
Foto: Alejandro Gutiérrez Mora/ZETA

 

SOLICITARÁN APOYO

Los pacientes que llegan a los hospitales ya llegan en estado moderado a severo, por lo que su duración en los nosocomios es de más de 10 días, tal como sucedió con el secretario de Educación, Catalino Zavala Márquez, que fue atendido en un hospital privado; sin embargo, requirió de oxígeno y duró más de 10 días ahí.

La situación con los pacientes de los hospitales públicos es similar, con la diferencia de que llegan en un estado en el que es difícil tratar la enfermedad, antes de las complicaciones.

Pérez Rico apuntó que uno de los principales retos a los que se van a enfrentar es a conseguir los medicamentos que utilizan para desinflamar las vías respiratorias, y darles tiempo a los pacientes para poder recuperarse.

“Ahorita es un reto increíble el mantener el abasto del medicamento sedante, relajantes musculares en el stock que se requiere para mantener a 140 pacientes intubados (149 al 25 de noviembre) para poderlos mantener; ni siquiera para mejorarles su situación, sino para darles tiempos de que ellos mismos tengan la oportunidad para que se desinflamen”, admitió.

Asimismo, señaló que el 60 por ciento de las personas intubadas pierden la batalla, precisamente por la tardanza en llegar al hospital, por lo que es posible que de las 149 personas que están intubadas al 25 de noviembre, alrededor de 90 no lo logren.

“Ahorita tenemos el abasto para poder medicar a los pacientes que tenemos, que son 142, pero el reto no es solo el abasto, sino las camas hospitalarias, los médicos que ocupamos; de seguir esta tendencia, no habrá medicamento, no habrá hospitales, no habrá médicos que vaya a alcanzar”, recalcó.

Jaime Bonilla Valdez, gobernador de Baja California, comentó a ZETA que aprovechará la visita del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para solicitar un apoyo de 800 millones de pesos para el presupuesto de egresos de 2021.

“El año que entra traemos la iniciativa de dar apoyos a personas con discapacidad a personas de 30 a 67 años, entonces vamos a necesitar como 500 millones de pesos más, y aparte de que vamos a reducir gastos de otras secretarías y posiblemente eliminemos una que otra. De todas maneras, no nos va a alcanzar”, admitió.

El dinero también se va a pedir para San Quintín y “echar a andar” al sexto municipio con 300 millones de pesos, por lo que pedirán entre 800 y 900 millones de pesos, dinero que -también refirió- sería destinado para atender las necesidades provocadas por la pandemia en el sector salud.

Mientras tanto, Pérez Rico comentó que se apoyarán en las unidades auxiliares hospitalarias, como el estadio Zonkeys, cuyo contrato es hasta el 31 de diciembre de este año, y por el momento no cuenta con ningún paciente, pero al llegar al 70 por ciento de ocupación en los hospitales, se comenzará a habilitar de nuevo.

También se reactivarán las dos unidades hospitalarias militares. “Tenemos que volver a tener en la mesa las naves industriales como mecanismo de última defensa, poner camas ahí, tanques de oxígeno, en el caso de que los hospitales y unidades auxiliares queden rebasados, como era el plan original en mayo y junio”, finalizó.

 

COVID-19 ya es considerado acontecimiento traumático severo: HSMT

 

El retorno a la dinámica laboral durante la pandemia es uno de los escenarios que más provoca estrés en los empleados de distintas industrias, sobre todo por el temor constante a infectarse; por esto, el COVID-19 ya es considerado como un acontecimiento traumático severo, informó la psicóloga Laura Carrillo, coordinadora de Psicología y Vinculación del Hospital de Salud Mental de Tijuana (HSMT).

En 2018 se aprobó en México la Norma Oficial Mexicana 035-STPS-2018, que sirve para guiar a las empresas de cualquier rubro en el análisis de los posibles riesgos psicosociales que les impiden garantizar un entorno favorable para sus empleados. Desde entonces, el Hospital de Salud Mental de Tijuana ofrece distintos paquetes para auxiliar a las empresas con la aplicación de cuestionarios a los empleados, el análisis de los resultados y la implementación de medidas de atención y control.

La doctora Carillo comentó que varias empresas han tenido interés por aplicar la NOM-035 y aprender a solucionar situaciones como la violencia en el ambiente laboral, estrés, depresión, síndrome de burnout, entre otros, pero algunas tuvieron que detener sus proyectos por la cuestión de la actual contingencia sanitaria.

“Este año ha sido muy difícil para las empresas, de cualquier tipo, porque están muy gastadas. Tal vez el dinero que habían etiquetado para las pruebas y las capacitaciones, lo tuvieron que invertir en la compra de equipo de protección personal para los empleados”, explicó Carrillo.

Hasta este año, el HSMT ha hecho convenios con 60 empresas de distintos rubros, desde el industrial hasta el de alimentos, a las cuales ha asesorado en distintas etapas para cumplir con la NOM-035.

Explicó que se considera acontecimiento traumático severo a un evento, como los accidentes de trabajo en los que ocurre un fallecimiento o que representó un peligro para la integridad de una o más personas, generando un trastorno de estrés postraumático.

En los meses recientes varios centros laborales han retomado sus actividades, lo que ha aumentado los factores generadores de estrés; el empleado vive con miedo de contraer el nuevo virus, llevarlo a su hogar y contagiar a sus familiares, afectando su rendimiento laboral.

En algunos casos que han analizado posterior al retorno que se dio en algunas actividades productivas, se detectó que los efectos del COVID-19 para las personas que no han contraído la enfermedad son principalmente episodios de estrés y de ansiedad; en caso de los empleados ya mostraban síntomas de depresión o de síndrome de burnout, estos crecieron con la pandemia.

La psicóloga compartió que el HSMT ajustó sus paquetes, haciéndolos accesibles para cualquier empresa que quiera proteger y ayudar a sus empleados. Añadió que los interesados pueden adquirir más información en la página http://hospitalmentaltijuana.com/nom035/ o al número (664) 973-73-83; el tiempo de aplicación varía de acuerdo con el número de empleados a analizar, así como lo que requiera cada empresa en el proceso. (Lourdes Loza Romero)

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