La desinformación en tiempo de crisis

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Opinionez lunes, 30 marzo, 2020 12:05 PM

Nos encontramos en una etapa de gran incertidumbre referente al COVID-19. En varios países del mundo se han tomado la pandemia de manera muy seria, actuando con rapidez y acciones extremas, todo con el propósito de proteger la salud de sus habitantes.

En México, la cosa es lenta; el Gobierno Federal piensa que antes de proteger la salud de sus ciudadanos, es mejor cuidar la economía. Da la impresión que en el fondo no creen en las consecuencias del coronavirus y prefieren actuar pausadamente. De hecho, pasar de la Fase 1 a la Fase 2 pareció más bien que se trataba de la solicitud de un trámite burocrático que se realiza ante cualquier orden de gobierno.

Hay que decirlo con todas sus letras: las familias mexicanas han tomado sus propias decisiones para resguardar la salud de sus integrantes, sin que algo tenga que ver la autoridad. El Gobierno Federal en particular, va atrás de acciones que han tenido que asumir gobiernos locales, incluyendo la “morenista” Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.

En las pláticas con familiares y amigos, me percato que todos andamos con una gran dosis de paranoia. Y no es para menos; el gobierno de Andrés Manuel López Obrador está perdiendo algo fundamental: credibilidad. Percibo muy poca gente confiando en lo que la federación dice, y eso es muy lamentable. Los ciudadanos tenemos que recurrir a otras fuentes de información, lo cual es peligroso.

Las redes sociales se han convertido en un mal refugio ante la incertidumbre y la poca credibilidad gubernamental; ahí encontramos todo tipo de datos, pero -sinceramente- varias cosas rayan en lo absurdo. Hemos visto desfilar “expertos” de todo tipo. Si fuera por ese tipo de información que encontramos, como tomar té a cierta temperatura, ya los habitantes del mundo estaríamos salvados.

Aunque no son solo las redes sociales; también las autoridades han contribuido a desinformar. Por ejemplo, el primer ministro inglés, Boris Johnson, se negó en un principio a tomar medidas fuertes; y ahora, semanas después, “cerró” literalmente su país a ciudadanos de otras naciones. Donald Trump, el presidente de los Estados Unidos, declaró que un medicamento que contiene hidroxicloroquina puede servir para salvar pacientes infectados; está en fase experimental, pero mientras tanto generó que se agotaran las medicinas con esa sustancia, tanto en ese país como en México.

Los pacientes que necesitan hidroxicloroquina son aquellos que sufren de enfermedades autoinmunes como el lupus. “Gracias” a lo expresado por Trump, ahora no se encuentra en ninguna farmacia, por ser un producto protegido (alta demanda); y si de casualidad se localiza, limitan su venta a receta médica, cosa que no sucedía en días pasados.

Nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador tampoco fue la excepción. En días pasados subió un video (el cual bajó después) donde invita los mexicanos a salir de casa a consumir diferentes productos alimenticios. Justo ese día la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México anunciaba todo lo contrario, es decir, que cerrarían tanto locales como bares, bibliotecas, gimnasios, etc., para evitar acumulación de gente y posibles contagios.

Como podemos darnos cuenta, no solo las redes sociales desinforman, sino también las autoridades de cualquier país.

En lo que se refiere a gobiernos como Trump y López Obrador, sus discursos y mensajes están repletos de fuerte carga política, evitando a toda costa quedarse como rehenes de la oposición que intenta también sacar “raja”.

En nuestro país, según por cálculos matemáticos de científicos y especialistas acreditados para opinar del tema, se esperan semanas donde los infectados seremos muchos.

No me queda más que hacerles a todos la siguiente recomendación: cuídense mucho, extremen precauciones y no se malinformen.

 

Alejandro Caso Niebla es consultor en políticas públicas y comunicación, y socio fundador de CAUDAE. @CasoAlejandro

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