No me atrevería a decir en estos momentos “feliz Navidad y próspero Año Nuevo”. La actual situación del país (teñidísimo de color escarlata) me detiene a decir tales palabras.
La felicidad no rige en todos los hogares ahorita, en cada seno familiar; hay luto en miles de ellos. Y sería hipócrita decir tal versión, que deba regir en el último mes del año.
La Navidad está por llegar, pero tal celebración no abrazará a miles de mexicanos. La maldad y la ambición del poder cada día hacen al país “como quieren”: lo zangolotean, lo humillan, lo burlan, y es el común denominador en toda la patria mexicana.
“Feliz Navidad” es para un país libre de conflictos que opacaran la paz (que no debió haberse ido). Hay muchos países con gobiernos fuertes e inquebrantables, que controlan y erradican los males para tener una sociedad con paz y armonía.
Añoro lo que se ha ido; es difícil regresarlo, más no imposible. Necesitamos un Gobierno Federal con valor, y terminar con esto. La independencia costó vidas, la revolución también; tiene que haber un sacrificio. ¿Que habrá muertos?, pues, sin remedio.
El país necesita compostura y reestructuración en todas las dependencias, principalmente en la de seguridad y democracia.
Una familia con luto no podrá oír con suavidad, en sus oídos, “feliz Navidad”. Su dolor e impotencia no tranquilizan su mente y oídos; el daño está y jamás sanará, durando años en asimilar la pérdida de un ser querido.
Por eso es imposible para mí generalizar con “feliz Navidad a todos”. El tiempo actual está acelerado; el mal lleva la delantera; la muerta va en primera fila, enlutando cada día a familias (culpables o no).
Tristemente, es la realidad hoy, diciembre de 2019. Solo nos queda pedir por que cambie la hostilidad callejera en México -de cualquier índole- y que el gobierno haga su labor, sin titubeos ni perdones.
Necesitamos autoridad gubernamental para pacificar esta patria agraviada y una educación con valores en las aulas; y aunque sea penoso, recibir ayuda para pacificar al país. Ahorita se necesita más la paz que la soberanía.
El mes de diciembre debe regresar para el próximo año en paz y sin color escarlata.
Buen diciembre 2019.
Atentamente,
Leopoldo Durán Ramírez.
Tijuana, B.C.