Imputado por asesinato acusa a “Kiko” Vega de amenazas

Foto: Archivo.-
 
Edición Impresa lunes, 3 junio, 2019 01:00 PM

José Eduardo Schobert fue vinculado a proceso por homicidio en grado de tentativa, en contra de un hombre que previamente fue procesado por lesiones. Sus abogados argumentaron sin éxito legítima defensa. El empresario asegura que han intentado matarlo en cuatro ocasiones y responsabiliza a la administración de Francisco Vega de Lamadrid de amenazas de muerte que recibió dentro del penal donde fue recluido. Como vocero, Raúl Reynoso afirma que desde el gobierno nadie ha amenazado o atacado, exhortando a Schobert a presentar una denuncia formal. Además, cree que el indiciado sí trabajó para la administración estatal

La noche del martes 28 de mayo, el juez de Control, Adán Méndez Castro, vinculó a proceso al empresario José Eduardo Schobert González y a su escolta, José Luis Rodríguez Rodríguez, por homicidio con ventaja en grado de tentativa y coparticipación, cometido el 21 de mayo de 2019 en contra de Christian Andrade Ramírez. Y dio a los ministerios públicos Marcela Sández, Edgar Mendoza y Alejandro Peinado lo que pidieron: dos meses para realizar la investigación que permita fortalecer la hipótesis del delito.

El mismo tiempo tendrán los abogados de Schobert, Carlos Guerrero y Alejandro Coronado, para ahora sí presentar las evidencias que el juzgador les rechazó, bajo el argumento legal de que “no estaban controvertidas por el Ministerio Público (…) porque ya estaban incluidas en el expediente” que Méndez había recibido y estudiado, y porque no era el momento legal “de un mini juicio”.

Para argumentar que sus clientes actuaron en legítima defensa al ver en peligro sus vidas, en la audiencia, Coronado, quien llevó la voz, intentó presentar la interpretación y declaración de la perito Sinaí López respecto a los videos de los hechos, las versiones de los testigos, las inconsistencias en el dicho de la víctima, la declaración de la esposa de Schobert, las constancias de que previo al ataque el empresario estaba en el dentista y copias de diversos medios de comunicación donde se describen los antecedentes delictivos -homicidio en grado de tentativa- de la víctima. Al ser rechazado, manifestó molestia y advirtió que se ampararía después que el juez le recordó que podía inconformarse.

Los alegatos del abogado fueron calificados por el Ministerio Público y el juez como impertinentes, dilatorios y ociosos. Méndez Castro le recordó que el video de Molding Clinic no podría ser considerado porque el abogado pidió expresamente no pasaran por el Juzgado, lo que le resta valor probatorio porque se ignora si fue manipulado y, al justificar su sentencia, refirió que los elementos y declaraciones presentadas satisficieron los elementos para una vinculación: por un lado que se demostrara el delito, el ataque contra Andrade; y por otro, la presunción de que los detenidos lo hayan cometido, hechos que admitieron.

Schobert solicitó al juez que se le protegiera al interior de la cárcel en la que quedará recluido, porque recibió amenazas contra su vida y lo mismo hizo su escolta. El juez Adán Méndez pidió al MP iniciar una investigación por las amenazas y emitió instrucciones al director del Centro de Readaptación Social. Pero también le refirió al empresario que no es correcto que intente mantener a su escolta dentro del penal.

El  empresario aseguró haber sido víctima de cuatro atentados contra su vida, y tácitamente acusó al Gobierno del Estado: “… parece tengo información perjudicial en contra de estas personas que menciono”, el gobernador de Baja California, Francisco Vega de Lamadrid; el ex secretario de Finanzas, Antonio Valladolid; y el secretario particular del mandatario, de apodo  ‘El Cuchillo’”.

EL ATAQUE ARMADO

El día de los hechos, todos los involucrados,  Schobert, su escolta de apellido Rodríguez y el herido Andrade, estaban en posesión de armas; los tres  argumentaron que las portaban para defenderse, porque ya antes habían intentado matarlos.

Ninguno de ellos presentó permiso de portación de armas y, de acuerdo a lo informado por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), ninguno de los dos agresores salió positivo a la prueba de Rodizonato de Sodio., A la víctima no se le hizo examen parta saber si había disparado y tampoco encontraron su arma en la escena.

En cuanto al historial, Rodríguez no había tenido problemas antes con la Ley, pero Christian Andrade y Eduardo Schobert sí cuentan con antecedentes delictivos; el joven, por lesiones cuando trató de matar a balazos a Juana Gloridalma Ramos Pérez y José Luis Carlos Pacheco; y el empresario por fraude en Estados Unidos e investigado como sospechoso del homicidio del joven inversionista Jorge Kalb en el hotel Marriott de Tijuana el 14 de julio de 2016.

De acuerdo a las imágenes del video de las cámaras de vigilancia del establecimiento Molding Clinic -incluido en la carpeta, no autentificado y aún en juicio-, el pick-up en el que viajaban los imputados salió de un centro médico en reversa y se incorporó al carril central de Avenida Sánchez Taboada e hizo el alto de semáforo en el entronque con Calle Séptima/Hermenegildo Galeana.

Detrás de ellos se colocó el testigo Mario Vázquez, quien explicó que al momento de los hechos  vio correr a un joven de sudadera azul, armado, entre los autos, y después observó cómo le disparaban desde el pick-up– Él se agachó para evitar ser herido porque las balas penetraron su auto Honda, y, cuando levantó la cabeza los perpetradores ya no estaban.

También atrás del pick-up, pero en tercer lugar de la fila, quedó el chofer de Uber (Versa azul) que había transportado a la víctima Christian Andrade al lugar -taquería El Taconazo, ubicada en la esquina del entronque antes mencionado-. En su declaración, José Gael Beltrán Hernández “El Barritas” dijo que “El Chris” le dio 100 pesos para que se fuera comer y después lo esperara sobre la vialidad, no dentro del estacionamiento de Costco.

Mientras aguardaba, observó a los del pick-up blanco disparándole a “El Chris”, quien herido, se acercó al taxi para pedirle que lo ayudara porque no se quería morir, así que avanzó buscando un hospital, pero se encontraron una ambulancia en la que atendieron a la víctima.

VÍCTIMA TAMBIÉN ARMADA

De acuerdo el testimonio de Christian Andrade Ramírez, la víctima, pidió un servicio Uber a una persona que conoce como “El Barritas”, quien le brinda transporte cuando se lo solicita directamente; irían a El Taconazo, taquería localizada frente al Costco Zona Río. “El Cris” indicó a “El Barritas” esperar “por ahí” para posteriormente solicitarle de nuevo un servicio de traslado.

Terminando de comer en el lugar, la víctima observó cómo un pick-up blanco se acerca a exceso de velocidad hacia donde él estaba- pie tierra en la esquina del entronque de Sánchez Taboada y Calle Séptima- y se detuvo frente a él, entonces se asustó y, como anteriormente ya lo habían atacado, carga una pistola para su defensa y por eso la sacó en ese momento. Cuando vio que del asiento trasero una persona calva, de unos 40 años, sacó también una pistola y comenzó a dispararle, pudo identificarlo plenamente en una foto que le mostraron de Schobert.

Después de la agresión y sabiendo que “El Barritas” se encontraba cerca esperándolo, le llamó para que lo llevara al hospital, y a pocos metros del camino se encontraron con una ambulancia.

LOS AGRESORES

Los imputados abandonaron la escena, ellos aseguran que se movieron para proteger su integridad, la Policía refiere que huyeron con una patrulla detrás de ellos. Schobert y Rodríguez fueron detenidos frente a la panadería El Molino en posesión de las dos armas que fueron percutidas en contra de Andrade.

Aceptaron haber disparado, pero en defensa de su vida. El escolta afirmó haber escuchado dos disparos -los otros testigos no refirieron esos dos tiros- y reaccionó porque no es la primera vez que intentan matar al empresario.

Según Rodríguez, estando ellos en el carril central, vio que el joven de sudadera azul se acercó del lado derecho a tratar de ver a través de los vidrios polarizados del pick-up, después se fue para atrás sobre la vialidad y regresó por el lado izquierdo, pero armado, entonces dio la instrucción a su jefe de agacharse y empezó a disparar. No se dio cuenta si lo hirió, arrancó para poner a salvo a su jefe y a sí mismo, asegurando que cuando vio a los patrulleros se sintió a salvo. Schobert respaldó esa versión.

El escolta se responsabilizó de los disparos y aseguró que trae dos pistolas porque no puede cargar un arma larga.  “No es normal que una persona corra con un arma en la mano” argumentó el abogado.

Foto: Archivo.- Kiko Vega y Antonio Valladolid.

LA DESCRIPCIÓN DEL MP

En la audiencia inicial, además de leer las declaraciones de testigos e implicados, el Ministerio Público describió el video, en el cual se podía observar un pick-up blanco que sale de reversa de uno de los edificios aledaños al establecimiento El Taconazo.

Conforme al relato en el video, un transeúnte vestido de camisa azul, sale de otro establecimiento y se acerca a los carros parados en el semáforo (al pick-up), no se observa muy bien lo que sucede y el sujeto -al parecer la víctima- comienza a correr por la calle hasta acercarse a otro automóvil (Nissan Versa azul, Uber).

Luego de esa acción se ve a una patrulla que circula por carriles contrarios y da vuelta en “U”, comienza a seguir a los del pick-up blanco mientras la persona de camisa azul se acerca a una ambulancia que también transita por la zona.

MÁS ESCENAS DEL VIDEO

Lo que también se observa en las imágenes, es que de la esquina, Christian cruza la calle corriendo y erguido, se detiene unos segundos del lado derecho del pick-up, se ignora qué sucede y la calidad del video impide saber si estaba armado. Después corre hacia el vehículo habilitado como Uber, también detenido en el carril central, abre una puerta del lado del copiloto, introduce medio cuerpo y sale corriendo de nuevo hacia el pick-up, pasa frete al Uber y se acerca por el lado izquierdo. En segundos regresa, pasa agachado por la parte trasera del pick-up mientras le disparan y cae herido a un costado el taxi mientras un objeto cae de sus manos.

 

SCHOBERT ACUSA A GOBIERNO DE TRATAR DE ASESINARLO

Fechada el 28 de mayo antes de la audiencia y entregada por su familia a ZETA como un texto de puño y letra de Eduardo Schobert, en ella asegura saber que será vinculado a proceso injustamente porque estuvo a punto de ser asesinado por un sicario con antecedentes que fue repelido por su escolta antes de que este cometiera la agresión.

En la misiva, Schobert detalla que iba saliendo del dentista: “De todo esto culpo directo al gobierno del estado, directo al gobernador y al subsecretario (subprocurador) de apellido Álvarez”.

Todo empezó cuando fue proveedor del Gobierno del Estado y apoyó la campaña del actual gobernador, por lo cual ofrecieron pagarle con proyectos de seguridad; también refiere que en 2016  se reunió con el entonces secretario de Finanzas, Antonio Valladolid,  y el secretario particular de Vega, al que identifica como “El Cuchillo,” para planear la creación de un grupo para espiar a residentes del Estado para recabar información que se pudiera usar en contra, pero lo hicieron con otra empresa.

Refiere el asesinato de su “amigo, cuñado y socio” Jorge Kalb “sin conocerse motivos aparentes de este evento”, lo que sucedió después que el gobierno lo dejó fuera del contrato de espionaje antes mencionado y de cortar comunicación con él.

CUATRO ATENTADOS

En la carta, el empresario de origen mazatleco asegura que han tratado de matarlo cuatro veces, “le comento que sé por diferentes medios que quieren acabar con mi vida, parece tengo información perjudicial en contra de estas personas que menciono”, y, previo a ser vinculado, escribió: “Me dejarán en la cárcel donde sé que voy a ser asesinado”, y responsabilizó de lo que le suceda al gobernador Francisco Vega de Lamadrid sin escribir su nombre y al subprocurador Álvarez, cometiendo un error en el cargo del funcionario.

De los ataques mencionados, la familia entregó a ZETA imágenes fijas y videos:

* Fotografías de una escalera y una puerta con orificios que parecen de bala, que dice “Segundo atentado”.

* Fotos de un hombre obeso al parecer  herido en hombro y espalda  al que no se le ve la cara, y la guía es “Atentado Aguascalientes”.

* Video de un juego de basquetbol, en el cual, en un tiempo fuera, se escuchan seis balazos, un silencio de segundos y otros cinco tiros mientras el miedo hace correr a jugadores y público.

* Video fechado el 18 de febrero de 2019, en el que se ve al escolta de Schobert vigilar la calle mientras un auto hace movimientos al interior de un garaje, y después llega un carro del que baja un hombre y dispara dos balas contra el auto dentro de la cochera.

* Video de los hechos del 21 de mayo de 2019 sobre Bulevar Sánchez Taboada, donde fueron detenidos.

 

GOBIERNO RECHAZA ACUSACIÓN E INVITA A DENUNCIAR

Para obtener la versión del Poder Ejecutivo, ZETA se comunicó con el director de Comunicación Social, Raúl Reynoso, quien vía telefónica respondió: “’El Cuchillo’, secretario particular, ese ‘cuate’ ya ni trabaja con nosotros desde hace mucho, ya ni trabaja en el Gobierno del Estado, y  como vocero te digo que rechazamos totalmente esas presunciones que hace, toda vez que el gobierno, tanto su titular como a quienes menciona, de ninguna manera y te lo digo con conocimiento de causa, han tenido contacto con él o con alguien que tenga que ver con él en ese tipo de amenazas, señalamientos o acciones”.

Para concluir, cuestionado respecto a si en algún momento Eduardo Schobert fue proveedor del Gobierno del Estado, Reynoso declaró:

“Entiendo que sí, pero bueno, no tiene que ver una cosa con lo que le está pasando. Si él tuvo algún suceso, algún incidente donde estuvo en riesgo su seguridad, lo que podemos decir es que no tiene nada que ver ni con el gobierno ci con el titular, ni con nadie de este gabinete. Lo invitamos a que presente una denuncia y, si tiene pruebas de lo que acusa, también las presente para que se haga una investigación y quede satisfecho este individuo”.

“Sra: Adela Navarro

Le escribo esta carta para informarme de la situación que está pasando conmigo. En este momento estoy a punto de presentarme a una audiencia el día de mañana a las 17:00 horas, en la cual estoy seguro que me vincularán a proceso injustamente.

Estuve a punto de ser asesinado el día martes 21 de mayo de este año, por un sicario con antecedentes penales por intento de homicidio en el cual tenemos evidencias y me refiero a dos videos en los cuales muestra cómo mi escolta repelió la agresión, dejando al sicario herido antes de que éste cometiera su cometido. En el lugar estaba una patrulla a media cuadra, la cual se ve en el video. Acabábamos de salir del dentista y saliendo del dentista ocurre el evento.

De todo esto, culpo directo al gobierno del estado, directamente al gobernador y al subsecretario de apellido Álvarez.

Todo esto viene de un problema que se tuvo cuando yo era proveedor del estado. Le comento que yo también en la campaña electoral de este gobierno.

El apoyo al cual se pagaría en proyectos de seguridad. En el 2016 me reuní con Antonio Valladolid cuando este era secretario de finanzas en dos ocasiones y varias con su secretario particular de apodo ‘Cuchillo’, del cual no recuerdo su nombre. Ellos querían armar un grupo para espiar y recabar información de varias personas, y en esa lista estaba usted y el señor de apellido Hernández de lo que creo preside y se llama consejo empresarial y otras 3 personas más. El objetivo era recabar información personal que se pudiera usar en su contra, a lo cual nunca se llevó a cabo porque me dijeron que ya lo estaban haciendo con otra empresa más y cortaron comunicación conmigo. A los días después asesinaron a mi amigo, cuñado y socio Jorge Kalb, que fue el evento del hotel Marriot de esta ciudad sin conocerse los motivos aparentes de este evento.

De esa fecha hasta ahorita yo he tenido tres atentados contra mi vida, y un cuarto el día martes pasado, le comento que sé por diferentes medios que quieren acabar con mi vida porque tengo información perjudicial en contra de estas personas que le menciono.

El caso que estoy llevando ha sido turbio desde el momento que pasaron las cosas a los dos sicarios participaron se encuentran libres y sin orden de aprehensión aunque hay evidencia suficiente para demostrar que ellos iban a atacarme (videos, declaraciones de ellos falsas y contradicción con los hechos). Nuestras declaraciones así como testimonio de testigos que confirman lo que realmente pasó. El ministerio público que lleva el caso de apellido Razo, sabe exactamente lo ocurrido en el evento antes mencionado y aun así ha estado manteniéndose firme en esta farsa.

El día de mañana 28 de mayo a las 17:00 será la audiencia donde le aseguro me dejarán en la cárcel donde sé que voy a ser asesinado, si eso pasa culpo directamente al gobernador, al subsecretario de apellido Álvarez. Le pido que se ponga en contacto con mi esposa la Sra. Brisa Beltrán y ojalá presente en la audiencia, así como pedirle que publique esta información antes de la audiencia mencionada.

Sin más por el momento, le ruego tome este asunto de urgencia”

 

Atentamente,

Eduardo Schobert

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