El Chuy Raúl, guardaespaldas del Alfredillo, se declara culpable en Chicago


 
Destacadas BCS miércoles, 17 abril, 2019 04:56 PM

Jesús Raúl Beltrán León se declaró culpable este miércoles en Chicago, Illinois, Estados Unidos, del cargo de conspirar para distribuir más de 45 kilos de cocaína en Los Ángeles, California, en junio de 2013.

Alias “El Chuy Raúl” o “Trébol”, se enfrenta a cadena perpetua en su sentencia programada para el 10 de julio ante el Juez de Distrito de los Estados Unidos, Rubén Castillo.

Según el diario Chicago Tribune, que informó del hecho, Beltrán León admitió su culpabilidad y no llegó a ningún acuerdo con los fiscales sobre su posible sentencia.

El sinaloense, de 35 años de edad, se sumó a una acusación en 2014 contra el Cártel de Sinaloa, mismo que se ha descrito como el caso de drogas más importante en la historia de Chicago .

La acusación, citada por el rotativo, que también nombra a Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias el Chapo, y a varios de sus mejores secuaces, alegó que el Cártel sinaloense usó jumbo jets, submarinos y túneles para contrabandear grandes cantidades de drogas a los EE.UU.

Gran parte de las cuales se distribuyó posteriormente en cantidades al por mayor, a través de una red construida por los gemelosPedro y Margarito Flores.

Los cargos fincados por el Gobierno estadounidense aseguran Beltrán León actuó como teniente del hijo del Chapo, Jesús Alfredo Guzmán Salazar, alias el Alfredillo, y ayudó a coordinar vastos envíos de drogas a los Estados Unidos para su distribución.

Los miembros del Cártel de Sinaloa lavaron, después, miles de millones de dólares en ganancias de regreso a México, según con los cargos citados por el Chicago Tribune.

“Para proteger su lucrativo comercio de drogas, los miembros del Cártel, incluido Beltrán León, utilizaron todos los medios necesarios, incluido el ‘soborno de funcionarios públicos corruptos’, el secuestro, la extorsión y la amenaza o la violencia contra los narcotraficantes rivales, así como los miembros de las fuerzas del orden”, indicó el diario.

Según un reciente expediente de la Fiscalía, un antiguo miembro de alto rango del Cártel de Sinaloa que coopera con las autoridades federales, y que conoció a Beltrán León durante más de una década, dijo que presenció a uno de los hijos del Chapo, mientras le ofrecía a su guardaespaldas una “oportunidad de inversión”, para importar kilogramos de cocaína desde Venezuela en avión, lo que el acusado aceptó.

El mismo informante dijo a las autoridades federales estadounidenses, que se había enterado por el propio Beltrán León, de que el acusado estaba con el Alfredillo cuando recogieron al Chapo después de su fuga del penal de Puente Grande, ocurrida en 2001.

En abril del 2018, el mismo juez federal estadounidense Rubén Castillo falló que “El Chuy Raúl” o “Trébol”, no podía disputar cargos de tráfico de drogas en Chicago, sobre la base de que elementos de la Secretaría de Marina (Semar) lo torturaron en presencia de agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés), cuando fue detenido en Culiacán, Sinaloa, en noviembre del 2014.

El juzgador federal estadounidense dijo que su fallo no debe ser interpretado como perdonar la tortura, pero que estas acusaciones podrían dirimirse en una corte civil.

Alias “El Chuy Raúl” o “Trébol” era un presunto integrante del Cártel de Sinaloa, y fue extraditado desde México en enero del 2017, acusado de los delitos de narcotráfico y lavado de dinero.

El 6 de diciembre de 2017, el mismo juez federal estadounidense otorgó dos meses de plazo a la Fiscalía Federal del Distrito Norte de Illinois, para que respondieran sobre el caso de “El Chuy Raúl”, quien según su abogado, Stephen Ralls, habría confesado delitos mediante torturas, en presencia de funcionarios de la DEA.

Castillo, quien en aquel momento consideró “muy serias” las denuncias, exigió saber a más tardar en febrero del 2018, si Beltrán León -que es ciudadano estadounidense y fue detenido en México a pedido de las autoridades federales de dicho país- si fue autorizada la tortura, y si estuvo presente físicamente algún funcionario del Gobierno de EU o alguna otra persona “actuando como agente libre”.

El abogado del presunto narcotraficante, pidió en un documento de 26 páginas que el juez anule la confesión, ya que sostuvo que no le fueron leídos los derechos al detenido, como es obligatorio cada vez que actúan agentes policiales estadounidenses como parte de un “emprendimiento conjunto”.

Además, el litigante aseguró que el uso de la tortura, coerción física, psicológica u otro tipo de brutalidad puede rendir evidencias que “no pueden ser admitidas, y que pueden resultar en la anulación de todo el caso”.

Según su abogado, Beltrán León fue capturado en la casa de sus padres, sin una orden judicial, el 16 de noviembre de 2014, en Culiacán, Sinaloa, México, por elementos de la Semar, que además se llevaron a su esposa y a una bebé, hija de ambos, a quienes amagaron con matarlos.

El detenido supuestamente fue golpeado, electrocutado, y ahogado, con una bolsa de plástico en la cabeza, dentro de un contenedor con agua. Además fue vendado de los ojos y azotado con una especie de látigo.

En todo ello, que duró más de una hora, habrían participado agentes federales de EU, uno de los cuales lo habría interrogado en español y admitido que trabajaba para la DEA.

En el documento presentado por el abogado, Beltrán León también afirmó, que, en un momento dado, una mujer de la Embajada de los Estados Unidos lo visitó de forma breve, y durante esa visita, él le dijo acerca de las torturas físicas y psicológicas a las que había sido sometido. “En respuesta, la mujer indicó que ‘estaban grabando’ y que ‘no podía hacer nada para ayudarle’”.

Tras las presuntas denuncias, Beltrán León admitió en un vídeo haber cargado un avión con drogas que viajó con destino a Estados Unidos y que pertenecía a los hijos del Chapo: Jesús Alfredo e Iván Archivaldo Guzmán Salazar, de quienes los marinos que lo torturaron, le exigieron saber la ubicación de ambos, lo que él negó saber.

Documentos públicos de la acusación del Departamento de Justicia estadounidense en contra de Beltrán León, señalaron que los fiscales de Chicago lo ubican como cuñado del Alfredillo, para quien supuestamente se desempeñó como lugarteniente y guardaespaldas.

Ello mientras desempeñaba las actividades de trasiego de droga a través de la frontera común y el lavado de dinero de las ganancias, según la acusación de la Fiscalía Federal del Distrito Norte de Illinois, que también fincó cargos contra “El Chapo”, “El Alfredillo” y otros seis mandos del Cártel de Sinaloa.

Además, según informes de la Policía Federal mexicana, “El Chuy Raúl” es hijo de Jesús Raúl Beltrán Uriarte, alias “El Tío”, detenido en Zapopan, Jalisco, en el año 2007, supuesto compadre y uno de los principales operadores de “El Chapo” Guzmán.

El Gobierno estadounidense acusa a Beltrán León de traficar desde México grandes cantidades de cocaína, heroína, marihuana y metanfetaminas, para su distribución en varias ciudades, así como de recopilar las ganancias y transferirlas hacia ese país a través del lavado de dinero.

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