Preguntas sobre los subdelegados de Morena

Foto: Internet/Andrés Manuel López Obrador
 
Opinionez lunes, 24 diciembre, 2018 12:00 PM

El presidente de México en sus conferencias matutinas convoca a un debate de ideas y argumentos y posicionamiento de los ciudadanos. Creo que la presidencia como institución histórica se tardó muchos siglos en alentar y cultivar ese sano ejercicio de la democracia cívica y racional, que no esté empujada por la víscera, las emociones sin fundamento, las pasiones sectarias, y peor aún, por los intereses de grupo o los negocios ilegítimos de elites enquistadas en la burocracia, sino por las preguntas y reflexiones razonadas que vean como centro el interés público de las mayorías.

Un amigo empresario comentó que en la perspectiva de los últimos 30 años, donde el pueblo se ha equivocado con el PRIAN, y que con Morena, venía una situación crítica en que no se podía decepcionar a la sociedad ni con los medios y menos con los resultados.

Que la masa crítica de sociedad, ya no tenía más opciones razonables, no radicales, para enfrentar nuestros graves problemas de pobreza llevada a la miseria del cuerpo social, la desigualdad, jóvenes sin opciones o la violencia extrema que vivimos y que puede evolucionar a estados más profundos de no frenar en seco, y de verdad, la corrupción e impunidad.

Para esto la directora de este semanario, Adela Navarro Bello, tocó un nervio político muy sensible para la opinión pública el viernes 7 de diciembre, al referirse a los conocidos personajes del círculo político cercano al Delegado Federal en Baja California, perfiles de carne y hueso, que ocuparían posiciones claves en la administración en la entidad.

Al parecer fue “desmentida”, pero surgen las preguntas legítimas de los ciudadanos atentos al asunto público y de los morenistas anónimos de base, que al carecer de información oficial no tienen más elementos que los rumores y la imaginación de hipótesis. Asumo que una periodista con la trayectoria profesional y de investigación como la directora de ZETA, tiene sobrada credibilidad, responsabilidad y fuentes sólidas incuestionables.

Por ello la preocupación y natural la reacción de indignación, decepción, consternación y enojo social al conocer que se admitía en Morena y reciclaba a quienes no tienen cabida ni espacios del PRIAN. La pregunta fue ¿Qué no hay personas honorables y capaces en la militancia o en la sociedad cachanilla?

No debemos construir reflexiones o análisis sólidos productivos y orientadores sobre ese terreno fangoso y traicionero de los supuestos y la especulación.

Lo que sí podemos hacer es preguntar abiertamente como un derecho democrático rescatado del cambio de régimen, facultad legítima porque es información pública y transparente la que debe predominar, como patrimonio de la sociedad que nadie puede arrebatarlo. No es exclusivo de las élites sino del pueblo en el contexto de la Cuarta Transformación.

Además, siendo congruentes, y si vamos a operar un cambio verdadero, las cabezas políticas, delegados, y autoridades deben de generar un clima de información como el Presidente López Obrador cada mañana ofrece la conferencia de prensa a los medios nacionales e internacionales, y atender las preguntas de los periodistas y de cualquier ciudadano ejerciendo sus facultades constitucionales.

Al ser candidato a la Presidencia de México, en 2006, 2012 y 2018 con anticipación, Andrés Manuel, publicó la lista de quienes serían colaboradores en el gabinete, de ganar las elecciones constitucionales. Esta información conformada con prestigiados cuadros, buscaba ganar confianza y certidumbre en el electorado y en general dio equilibrio de género, personalidades honorables, con trayectoria y méritos. Un equipo con peso propio, con experiencia y autoridad moral, técnica y política que suma.  

Porque en cascada, no ocurre lo mismo en los estados y en particular en suelo cachanilla, dado que se avecinan elecciones. A la vuelta de la esquina estarán candidateados diputados, regidores, alcaldes y suplentes. Y el Señor Pueblo, ahora revalorado en su acto democrático visible en el voto, de la misma manera debe de conocer y saber la idoneidad de quiénes son los mexicanos y mexicanas que sin cola que les pisen podrían desempeñarse con probidad y conducta intachable, solvencia profesional, liderazgo y cualidades que requieran las funciones de la administración pública.

La democracia Morena requiere respeto al ciudadano, información, transparencia y autocrítica. No vaya a ser que los propuestos o sacados de la manga, resulten con manchas, investigaciones o procesos penales pendientes que los descalifiquen para ejercer con autoridad moral y profesional sus responsabilidades.

 

M.C. Héctor Ramón González Cuéllar es Académico del Instituto Tecnológico de Tijuana.

Correo electrónico: [email protected]

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