Las buenas nuevas de Tusquets Editores


 
Cultura lunes, 29 septiembre, 2014 07:00 PM

Una de las novelas más esperadas en 2014 es la de Milan Kundera. De manera tal que luego de permanecer en el silencio durante 14 años, el célebre narrador nacido en Brno (República Checa) en 1929 propone “La Fiesta de la Insignificancia” (Tusquets Editores, 2014). Traducida del francés por Beatriz de Moura, fundadora y directora de Tusquets Editores, “La Fiesta de la Insignificancia” primero fue publicada en Italia y Francia, y ahora el sello español lo distribuye en el mundo hispanoparlante: “Me alegra inaugurar el nuevo año lectivo aportando al catálogo de Tusquets Editores mi traducción de ‘La Fiesta de la Insignificancia’, la última –hasta ahora– novela de Milan Kundera, cuyo manuscrito francés llegó inesperadamente a mi mesa a principios de este año, como para celebrar con nosotros el 45 cumpleaños de la editorial”, relató Beatriz de Moura. “Después de ver su obra completa encumbrada a los más altos honores académicos tras entrar en la mítica colección La Pléiade de la editorial Gallimard, no me ha extrañado que Kundera se saliera por peteneras a sus 85 años con un libro que no por breve rebosa menos de ideas iluminadas por un inteligentísimo sentido del humor”, agregó la traductora en una misiva. Y reveló que “‘La Fiesta de la Insignificancia’ es una desenfadada y espléndida composición en forma de fuga que se nutre de las más sutiles variaciones en torno al tema que da título al libro: ‘La insignificancia, amigo mío –nos advierte–, es la esencia de la existencia…Está presente incluso allí donde nadie quiere verla’. “Confieso que ha sido una de las traducciones del francés más difíciles que he hecho de este autor: en particular, debido a la aparente indisciplina para con las reglas sagradas de la lengua francesa. Pero ha sido un gozoso placer poder acompañarle en este ejercicio que desacraliza la gravedad de casi todo”, concluyó la editora de Tusquets. Autor de obras como “La Inmortalidad”, “La Lentitud” y “La Broma”, entre otras, Milan Kundera entrega una novela que transita entre los tiempos en que las jovencitas enseñan el ombligo y la época del estalinismo, a través de historias que van y vienen en el tiempo en forma de espiral (emulando a Sor Juana Inés de la Cruz) narradas por un autor de 85 años que ha vivido en carne propia la era del comunismo y hasta la globalización. Aunque tal como en “La Broma” y “La insoportable levedad del ser”, en “La Fiesta de la Insignificancia” Kundera también se torna predecible, no obstante siempre será un placer su elegante entusiasmo por satirizar a la figura de Stalin (“el Lucifer del siglo”, diría uno de sus personajes) y sus insuperables críticas burlescas hacia el comunismo totalitario. Más allá de la evidente obra propia de un acérrimo crítico del comunismo totalitario, Milan Kundera da cátedra del “infinito buen humor…No la burla, no la sátira, no el sarcasmo. Sólo desde lo alto del infinito buen humor puedes observar debajo de ti la eterna estupidez de los hombres, y reírte de ella”, como diría alguno de sus personajes. En todo caso, “La Fiesta de la Insignificancia” es para disfrutar “la fiesta de la insignificancia”.   El fenómeno literario de Élmer Mendoza La obra del narrador sinaloense se ha convertido en un verdadero fenómeno literario. En cualquier presentación, Élmer Mendoza siempre tiene un público atento y largas filas para firma de libros, tal como sucedió durante el Festival El Libro y sus Lectores del Fondo de Cultura Económica (FCE) en la ciudad de México. Además de la edición conmemorativa de “Un asesino solitario”, en 2014 el narrador culiacanense inaugura una serie de novela negra protagonizada por “El Capi Garay” a través de su más reciente entrega titulada “El misterio de la orquídea calavera” (Tusquets, 2014), donde Alberto Garay “El Capi” trata de negociar con unos secuestradores que han plagiado a su “viejón”, su padre Camilo Garay, para lo cual debe viajar a Xilitla, San Luis Potosí. Pero al hospedarse en suelo potosino, escenario real ubicado en la zona Huasteca de San Luis Potosí, mientras espera órdenes de los delincuentes Alberto Garay descubre en un librero del hotel un ejemplar titulado “El misterio de la orquídea calavera” que contiene la misteriosa historia de Edward James. En “El misterio de la orquídea calavera”, Élmer Mendoza (Culiacán, 1949) plantea un apasionante entrelazamiento de voces narrativas entre Alberto Garay y la historia de Edward James en el libro que lee, mientras el “morro inútil”, “El Capi”, intenta rescatar a su padre de los secuestradores. Por cierto, Élmer Mendoza recientemente llevó “El Misterio de la orquídea calavera” y “Un asesino solitario” al Festival El Libro y sus Lectores que organizó el Fondo de Cultura Económica (FCE) en México y a la Fiesta del Libro y la Cultura de Medellín; además, este año participará en Hay Festival de Xalapa, a celebrarse del 2 al 5 de octubre, y Lunas de Octubre de La Paz, del 16 al 18. “Autorretrato de Familia con Perro” de Álvaro Uribe “Autorretrato de Familia con Perro” (Tusquets, 2014) es otra de las novedades a considerar en el segundo semestre de este año. De manera tal que luego del ensayo “Leo a Biorges” (Tusquets, 2012), el filósofo nacido en la ciudad de México en 1953 entrega una obra de largo aliento donde retrata una familia bastante conocida y complicada donde dos gemelos, Adán y Alberto, protagonizan las discordias familiares, vistos por las personas más cercanas a ellos; obviamente, cada versión dista una de otra. “Por el hecho azaroso de nacer unos minutos antes que Adán, siete minutos para ser exactos, su gemelo, Alberto Urquidi Jr., fue siempre considerado el mayor de los dos. Y no solo eso, sino el hermano más inteligente, sensato, desenvuelto, maduro y tenaz. Para decirlo sin rodeos: todo lo que Malú, su madre, siempre quiso ser y reflejó en una descarada predilección por el primogénito. “Pero no nos dejemos engañar: ¿no es este tan solo el punto de vista de un desdichado hermano menor? Para conocer a Malú, con todo y su personalidad caprichosa y exuberante, y descubrir la causa de esta persistente injusticia familiar, habrá que leer también la versión de quienes la conocieron de cerca: su amiga más íntima, su sirvienta, su contador, su cirujano plástico, su nuera, sus vecinos y, no menos importante, Canuto, el perro y rey de la casa”. Para goce de sus miles de lectores, en “Autorretrato de Familia con Perro” Álvaro Uribe ofrece un vocabulario con las contracciones y peculiaridades orales propias de cada hablante, una estructura basada en narraciones cortas y unos personajes que los leedores tomarán partido por alguno de los gemelos, o el perro. Una novela sobre Monterrey Después de su primera novela titulada “Cuaderno de flores”, Luis Felipe Lomelí (Jalisco, 1975) entrega “Indio Borrado” desde el contexto violento de Monterrey, Nuevo León. Desde los 13 años, “El Güero” enfrenta la violencia no solo de una familia disfuncional sino también de la colonia Revolución Proletaria con sus pandilleros conocidos como “Los Rats”. Luis Felipe Lomelí vivió aproximadamente 10 años en Monterrey, por lo que tuvo contacto directo con los pandilleros de la colonia Revolución: “Me parece que es como la situación de la mayor parte de los mexicanos, situación de olvido en la periferia del cerro que si uno nace y crece ahí, todos los días está viendo una ciudad que no le pertenece”, explica a Semanario ZETA Luis Felipe Lomelí. Uno de los elementos destacables en “Indio Borrado” es el léxico empleado por Lomelí al dar voz a los personajes de las zonas marginales, rescatable en el sentido de que los editores respetaron los regionalismos, arcaísmos y habla popular propios de las periferias: “Yo tenía pavor de eso y más cuando me dijeron que la persona que se iba a encargar de la corrección era una chava española; yo dije pues a ver qué pasa; pero por suerte, ya hubo un giro por lo menos en Tusquets para no tener que hacer casi casi esta literatura que parece literatura de libro de texto en ‘español universal’. Por lo menos en Tusquets sí ha habido un cambio para quitar este lenguaje plano disque ‘universal’”, agregó. En todo caso, asegura Lomelí, los arcaísmos y regionalismos “quedan bien, tienen la sonoridad necesaria para que el lector sienta lo que quiero decir, aunque lo entienda o no lo entienda lo va a sentir”. Haciendo alusión a los grupos étnicos de Nuevo León, “Indio Borrado” es una novela de cien capítulos bastante depurados, algunos incluso sintetizados en una frase y otros desde una especie de laboratorio narrativo donde todo es posible. La historia de México en un frasco de formol Parte de la historia de México también puede concentrarse en un frasco de formol que contiene un corazón humano. Se trata de la novela “Formol” (Tusquets, 2014) que presenta Carla Faesler (Ciudad de México, 1967) donde en uno de los estantes de la biblioteca de la familia Larca hay un corazón humano en un frasco de formol. La historia cuenta que el corazón perteneció al joven guerrero que fue sacrificado en el último ritual que se llevó a cabo en el Templo Mayor. “Relatos simultáneos, datos curiosos, apuntes de ocasión, registros de lo absurdo y notas de humor negro se unen en una prosa poco convencional, que juega con el presente y la evocación histórica, para narrar de manera elocuente y perturbadora la historia del corazón de México en un frasco de formol”. “Hace muchos años leí ‘Camera Lucida’ de Salvador Elizondo donde al final del volumen hay un texto, ‘Rito Azteca’, aparece un corazón flotando en formol que llega a Sherlock Holmes y a Watson, a partir de ese texto quedé impresionada con la imagen y con la idea de un corazón prehispánico flotando en un frasco de formol y, bueno, durante años y años me acordaba, era como una idea recurrente en mí de escribir algo al respecto, fue hace como tres años que me puse a escribir la novela”, cuenta a Semanario ZETA Carla Faesler. “Formol” es una fantasía histórica de cómo llega el corazón a la casa de la estirpe Larca y la trama de la familia misma cuyas narrativas la autora las presenta como en una especie de collage que se van entrelazando con capítulos y notas al margen pero relacionados con el corazón humano en el frasco de formol. “Vestido de Novia” de Socorro Venegas Finalmente, otra de las novelas a considerar es “Vestido de Novia” de Socorro Venegas también publicada por Tusquets Editores este año. La autora parte de la pregunta: ¿A quién le pertenece un familiar muerto? Laura, la protagonista, ha enviudado y después de quince años se enfrenta a los cabos sueltos de Aldo, su ex pareja fallecida. ¿Qué dijo el amado antes de morir? ¿Pesan esas palabras tanto como sus cenizas?, son algunos de los planteamientos que la protagonista y la escritora desarrollan en “Vestido de Novia”. Se está ante una narrativa tan apasionante como vertiginosa con episodios poéticos: “Cuando no puedo dormir, soy una especie de memoria de la noche. Si a lo lejos alguien lanza una piedra, el eco del golpe en la tierra resuena en mi cuerpo. Los cadáveres vivientes de la noche me visitan, entran por la puerta de mi casa, sonrientes con su mueca rota, la quijada desprendida, vienen por su limosna de eternidad. Necesitan ser recordados”, cuenta en alguna parte Laura. Socorro Venegas entrega una novela sobre las cenizas o los recuerdos, la vida y la muerte, el luto permanente o el futuro con los muertos donde la viuda sabe que su esposo no volverá.

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