Que Chihuahua exponga el Nacimiento de Cristo en el corazón de la Iglesia Católica es una adaptación bien lograda. Gracias a los misioneros Dios se ha encarnado en los tarahumaras, incluso uno de ellos ya como Jesús murió en la cruz del martirio, San Pedro de Jesús Maldonado, santo chihuahuense desde 2000.
Hombres y mujeres que abanderan causas y derechos de minorías, o en favor del medio ambiente, se convirtieron en víctimas de la violencia ejercida por caciques, intereses de empresas trasnacionales o del crimen organizado en México, sin que, en contraparte, se aclaren los hechos por parte de las autoridades o cesen las hostilidades que frecuentemente concluyen en asesinatos de las personas comúnmente conocidas como activistas.