La mañana del 25 de julio de 2024, Ismael “El Mayo” Zambada García, otrora cofundador del Cártel de Sinaloa, temible criminal protegido por autoridades mexicanas, acudió tranquilo y confiado a la cita con su ahijado, Joaquín Guzmán López, hijo de su compadre y quien fuera codirigente de la organización criminal, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.