La presentación del artista puertorriqueño rompió récords de audiencia y marcó un precedente cultural al cantar en español convirtiéndose en el primer latino en encabezar uno de los eventos televisivos con mayor audiencia en Estados Unidos.
Bad Bunny encabezó el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX, acompañado por Lady Gaga y Ricky Martin, en un ambiente de tensión política global.