Nacido en Dro, Trento, Italia, Matteotti llegó a los 18 años al norte de México. Desde temprana edad mostró interés por la cocina y el servicio, entendiendo la gastronomía como un punto de encuentro cultural y social.
La parroquia María Madre de Dios se llenó de amigos y familiares para despedirlo en una misa de cuerpo presente, celebrada en español e italiano, en su querida Tijuana.