“Abogo por un jurado literario que se concentre en los valores estéticos de un libro y que no se aproveche o distraiga con las suposiciones morales que circulen, sin denuncia penal, sobre un autor o autora. Si hay denuncias, que sea la instancia responsable la que ofrezca respuestas y sanciones judiciales, no una santa inquisición avalada desde el INBAL”, expuso en la UANLeer el poeta y editor