Pero muy desesperados están los comerciantes aledaños al crucero conocido como 5 y 10, que abarca los transitados bulevares Díaz Ordaz, Libramiento Rosas Magallón y Lázaro Cárdenas, en Tijuana. Uno de los comerciantes denunció lo que, dice, las autoridades “ya conocen y no hacen nada”: la venta de droga.